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¿El Cairo penalizado por Washington por sus buenas relaciones con Pyongyang?

© Mandel Ngan / AFP | El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi y su homólogo estadounidense en Riyadh el 21 de mayo de 2017

Texto por Gallagher Fenwick

Última modificación : 16/09/2017

La decisión estadounidense este miércoles de reducir o congelar parte de su ayuda financiera a Egipto no está solamente relacionada con la represión de la oposición.

Las buenas relaciones entre El Cairo y Pyongyang pueden también explicar la posición de Washington.

La administración estadounidense decidió cancelar, el miércoles 23 de agosto, cerca de 100 millones de dólares de ayuda, económica y militar, a Egipto. A esto se suma la congelación temporal de 195 millones de dólares prometidos al país más poblado del mundo árabe.

El Departamento de Estado comunicó de manera oficial que su decisión era motivada por la voluntad de presionar al gobierno del Cairo para que mejore su política de derechos humanos. Entre otras cosas, Washington desaprueba una ley que se votó en diciembre de 2016 que restringe dramáticamente las libertades de las ONG en Egipto, por razones de seguridad nacional. Hoy en día, sólo se permiten las actividades relacionadas con el desarrollo. Eso quiere decir que las organizaciones que trabajan para la democratización de este país - gobernado con una mano dura - no pudieron seguir con sus actividades.

En Washington DC, la portavoz diplomática estadounidense, Heather Nauert, insiste en que ningún otro factor ha influido en esta decisión. "Los derechos humanos son una parte importante de lo que hacemos todos los días", dijo durante una conferencia de prensa el 23 de agosto.

Ella no dijo ni una palabra sobre otros factores que potencialmente hubieran podido ser contemplados, y eso mientras Donald Trump declaró, durante su primer viaje al extranjero (en Arabia Saudita) que su administración no buscará imponer sus valores en el mundo árabe. "Por lo tanto, tenemos derecho a buscar otras razones a estas sanciones", dijo David Schenker, un investigador del Instituto de Washington entrevistado por Francia 24. Egipto es uno de los dos únicos estados árabes que firmó un acuerdo de paz con Israel, y es un gran aliado de los Estados Unidos en la región. Sin embargo, sigue manteniendo relaciones con unos "aliados muy problemáticos desde el punto de vista estadounidense", incluyendo Corea del Norte. El programa nuclear con fines militares norcoreano esta percibido como una provocación y una amenaza por parte de Washington.

Los vínculos comerciales y diplomáticos entre Pyongyang y El Cairo datan del principio de los años 70 al menos. En ese momento, los pilotos norcoreanos formaron sus homólogos en Egipto mientras el país se preparaba para entrar en guerra contra el Estado hebreo. Unas décadas más tarde, en 2015, un informe de las Naciones Unidas reveló que unas ‘empresas instrumentales’ de Corea del Norte utilizaban Port Said como base para un tráfico de armas, de equipos militares y de minerales con países como Eritrea y Malasia.

En 2008, Naguib Sawiris, uno de los hombres más ricos de Egipto, ganó un contrato para establecer, a través de su empresa Orascom, la red de telefonía móvil en uno de los países más cerrados del mundo. Estas asociaciones comerciales son consideradas muy irritantes por Washington, según David Schenker. El investigador añadió que la diplomacia estadounidense regularmente planteaba este tema en sus conversaciones privadas con funcionarios egipcios. Pero en un momento en que la tensión esta más fuerte que nunca con el régimen de Kim Jong-Un, estas conexiones no pueden ser toleradas tanto como de costumbre por el gobierno estadounidense, que sigue siendo discreto al respecto.

Actualmente, Egipto solo está privado de una pequeña parte de la ayuda estadounidense, que se eleva a más de mil millones de dólares al año. "Al final, esta relación estratégica continuará. La administración Trump no ha decidido hacer de la cuestión de los derechos humanos una prioridad", dijo David Schenker. De hecho, el yerno del presidente Trump, Jared Kushner, fue recibido por el presidente al-Sissi junto con el jefe de la diplomacia egipcio, Sameh Choukry, el miércoles[MP1] . La severa crítica de la presidencia egipcia sobre la congelación de la ayuda estadounidense no fue mencionada en el comunicado emitido después de esta reunión.

Sin embargo, el Cairo fue advertido: la nueva administración estadounidense no dudará, si es necesario, cambiar el statu quo en cuanto a viejos temas de discordia.

Primera modificación : 16/09/2017

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