Rendez-vous

Repetición


LOS ÚLTIMOS PROGRAMAS

REVISTA DIGITAL

El otro arsenal de Corea del Norte: sus insultos excesivos

Saber más

LA ENTREVISTA

Luis Videgaray: “el muro en la frontera es un gesto poco amistoso”

Saber más

LA ENTREVISTA

"No es deseo de Evo, es deseo del pueblo": Evo Morales sobre su aspiración a un cuarto mandato

Saber más

REVISTA DIGITAL

El divorcio del Reino Unido y la UE

Saber más

REVISTA DIGITAL

La decisión de Trump sobre Jerusalén

Saber más

América Latina

Brasil: Fiscal general, el verdugo de la corrupción, deja su cargo

© Reuters | En mayo de 2016, Janot ya había pedido investigar al presidente Michel Temer por un intento de obstruir las investigaciones del caso Lava Jato

Texto por Valentina T. Sánchez

Última modificación : 17/09/2017

El Tribunal Supremo de Brasil aceptó investigar al presidente Temer tras la petición del fiscal general Rodrigo Janot. La denuncia se suma a una larga lista de indagaciones lideradas por el funcionario.

Este 17 de septiembre, el fiscal general de Brasil, Rodrigo Janot, deja su cargo y en una de sus últimas jugadas, el funcionario denunció ante el Tribunal Supremo de Brasil a los expresidentes Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva por supuesta asociación política y obstrucción a la justicia.

Pedro Abramovay, director de Open Society Foundations para América Latina y el Caribe, resalta la gestión del funcionario asegurando que “Janot dio continuidad a una serie de gestiones muy competentes en la Fiscalía General”, sin embargo, expone su desacuerdo con la acusación contra los exmandatarios por presunta obstrucción.

La base de la Fiscalía para realizar esa acusación fue el nombramiento de Lula como ministro de la Casa Civil en 2016, momento en que era investigado por corrupción. El movimiento fue interpretado por la oposición como un intento de Rousseff para impedir un posible arresto de su antecesor.

Frente a ello, Abramovay asegura que “el intento de nombrar Lula como ministro no me parece que justifique un juicio criminal”.

De igual forma, Mauricio Jaramillo, internacionalista y catedrático de la Universidad del Rosario en Colombia, defiende que la gobernabilidad de Rousseff, previo a su destitución, dependía de una “coalición mayormente fragmentada por lo que cualquier obstrucción significaba echarse encima a la justicia”.

La gestión de Janot: independencia de poderes o persecución política

En mayo de 2016, Janot ya había pedido investigar al presidente Michel Temer por un intento de obstruir las investigaciones del caso Lava Jato, que indaga los sobornos que la estatal petrolera Petrobras cobró a empresas entre 2004 y 2012 para adjudicar proyectos de ingeniería y construcción en Brasil.

Posteriormente, los abogados del mandatario pidieron al Tribunal Supremo que apartara a Janot del caso argumentando una "obsesiva conducta persecutoria".

Al respecto, Bruno Brandao, director de Transparencia Internacional en Brasil asegura que “no hay corrupto en el mundo que no diga que es un perseguido político. Es por lo tanto algo previsible que Janot sufra este tipo de acusación, pero en su defensa están las evidencias que sostienen las acusaciones que está presentando y la diversidad de los acusados en el espectro político del país”.

Asimismo, asegura que “sería imposible que un caso involucrando centenas de políticos no ganara un fuerte carácter político, pero esto no significa que Janot o la fuerza tarea esté actuando por intereses políticos”.

Por su parte, el profesor Jaramillo asegura que la gestión de Janot se basa en la independencia y no hay persecución política. “Él desempeñó su labor como fiscal, puede ser el terror de los políticos en Brasil porque históricamente la justicia ha sido un pilar en la defensa de la constitucionalidad en esta nación, pero no hubo persecución”, asevera.

De igual forma, indica que “en Brasil la justicia es muy poderosa porque existe una real separación de poderes”.

La legislación brasileña establece que al fiscal general lo elige el presidente de la República de una lista de candidatos propuesta por la Asociación Nacional de Procuradores que, a su vez, realiza una votación interna. Desde 2003, el elegido ha sido el aspirante más votado de esa selección, como es el caso de Janot.

Sobre ello, el abogado Abramovay expone que “antes de 2003, los fiscales eran elegidos por el presidente, sin respetar las elecciones internas de la Fiscalía, eso creaba una situación donde el fiscal protegía al gobierno y a los políticos. A partir del Gobierno de Lula da Silva, siempre se eligió al funcionario más votado. Eso generó una cultura importante de independencia y de combate a la impunidad”.

En el caso Lava Jato, que de acuerdo con Brandao “es el caso de corrupción más importante de la historia de Brasil y del mundo”, Janot tuvo a su cargo los procesos de las autoridades con “foro privilegiado” o “prerrogativa de foro”, que es el derecho de ser procesado solamente por el Supremo Tribunal Federal.

“Esto significa que todos los casos de las autoridades políticas más poderosas de Brasil fueron para la responsabilidad de Janot”, añade el director de Transparencia Internacional en Brasil quien resalta que “por primera vez en la historia de Brasil, un presidente de la República fue denunciado por corrupción durante el ejercicio de su mandato; y esto fue resultado del trabajo de la Procuraduría General bajo el liderazgo de Janot”.

Mauricio Jaramillo, internacionalista: “Brasil es uno de los estados donde hay menos tolerancia y más condena de la corrupción”

Las actuaciones de Janot al frente del Ministerio Público despertaron el respeto de la ciudadanía brasileña, cansada de los innumerables actos de corrupción que golpean a políticos y empresarios.

Su salida, deja un clima de incertidumbre respecto al rumbo que tomarán las investigaciones que había liderado y que incluyen a más de un centenar de políticos y empresarios. Janot será reemplazado por Raquel Dodge, la primera mujer que será fiscal general en Brasil.

Esta elección, hecha por el presidente Temer, despertó polémica en Brasil pues Dodge, con 587 votos, fue elegida sobre el actual subprocurador, Nicolao Dino, quien recibió 621 votos en la elección interna de la Asociación Nacional de Procuradores con 621 votos.

“La nueva fiscal tiene una trayectoria sólida en el combate a la corrupción, pero Temer rompió la tradición y no nombró al más votado en el proceso, sino a la segunda. Además, la nueva fiscal tuvo también un encuentro fuera de agenda con Temer lo que generó sospechas sobre la independencia que ella tendrá del gobierno”, resalta Pedro Abramovay.

Sin embargo, añade que Dodge entra a la Fiscalía “con un equipo muy respetado por los fiscales de Lava Jato. Solo en los primeros meses de gestión será posible saber si el futuro de Lava Jato será mantenido”.

Por su parte, Jaramillo defiende que “no hay tanta incidencia de la política en la Fiscalía de Brasil. Hay una tendencia a la intimidación como en todos los países de América Latina pero Brasil es uno de los estados donde hay menos tolerancia y más condena de la corrupción”.

El internacionalista asegura que es poco probable que un fiscal en Brasil “se someta al poder político y sea condescendiente. No significa que vaya a haber transparencia en todos los poderes, pero creo que creo que es una sociedad atenta en la que hay muy poca paciencia respecto a la corrupción”, asegura.

Es claro que Janot ha dejado una vara alta para su sucesora, que estará bajo el escrutinio de la sociedad brasileña y de las organizaciones que luchan contra la corrupción en el mundo por lo que en pocos meses sabremos si la Fiscalía continúa su camino de independencia o, como muchos temen, deja de ser el verdugo de la corrupción.

Primera modificación : 17/09/2017

COMENTARIOS