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Asamblea General de la ONU: se habla más sobre guerra que de paz

© Brendan Smialowski, AFP | El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, esperan un almuerzo con líderes estadounidenses y africanos en el Palace Hotel durante la 72ª Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de septiembre de 2017 en Nueva York.

Texto por María Camila Hernández

Última modificación : 21/09/2017

La crisis humanitaria de los Rohingya, la situación de Venezuela, la amenaza armamentística de Corea del Norte y el acuerdo nuclear con Irán marcan la agenda de la Asamblea 72, en Nueva York. La atención se centra en Donald Trump.

El tema de la Asamblea General de la ONU es “la búsqueda de la paz y de una vida decente para todos en un planeta sostenible”. Y aunque temas relacionados con el cambio climático, la sostenibilidad y procesos de paz como el de Colombia ya se han tocado durante los primeros días del evento, son asuntos más relacionados con la guerra que con la paz los que predominan en eventos principales.

El tono empleado por Donald Trump para tratar los temas más álgidos del momento ha sido responsable de este enfoque. Sus declaraciones sobre temas como Corea del Norte, Venezuela e Irán han alimentado los titulares de la prensa y han determinado la respuesta de otros líderes globales. Según le dijo Richard Gowan, miembro del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, a Quartz, en esta versión de la Asamblea “hay más de 190 países y es el show de un solo hombre: todo se trata de Trump”.

Trump amenazó con “destruir totalmente” a Corea del Norte

La Asamblea General comenzó menos de una semana después del último lanzamiento de un misil norcoreano. En el último mes, el Consejo de Seguridad de la ONU impuso una nueva ronda de sanciones al régimen de Kim Jong-un y ha condenado enérgicamente las provocaciones de ese país.

Pero esto no es suficiente para Donald Trump y su gobierno. El martes, Donald Trump dijo que Estados Unidos se vería forzado a “destruir totalmente” Corea del Norte, a menos de que Pyongyang desista de sus ambiciones nucleares. Incluso se burló del líder norcoreano, apodándolo “el hombre cohete”.

France24 quiso conocer los comentarios de la misión de Corea del Norte ante la ONU sobre las declaraciones de Trump, pero no obtuvo respuesta.

En lo que pudo ser una mención velada a China o Irán, Trump declaró que era inconcebible que algunas naciones no solo mantuvieran relaciones comerciales con el régimen, sino que también lo dotaran de armamento y le dieran apoyo financiero.

Según un análisis de la oficina de prensa de la ONU, no se espera que haya gran progreso en esta materia durante la primera semana de la asamblea, debido principalmente a la ausencia del presidente chino, Xi Jinping. Lo que se espera de los diplomáticos estadounidenses es que ejerzan una mayor presión sobre los demás países miembros de la ONU para ejecutar las sanciones ya impuestas a Corea del Norte. En conjunto, estas sanciones (9 rondas desde el 2006), afectan el sector textil, de hidrocarburos y productos de mar, lo que representa un tercio del comercio exterior norcoreano.

Sin embargo, hay una carta aun por jugar en el tema de Corea del Norte. Se trata del ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Ri Yong Ho, quien se dirigirá a la Asamblea General el viernes y tiene previsto reunirse con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Aunque no hay planes de que se reúna con Rex Tillerson, su homólogo estadounidense, su presencia en el evento abre una pequeña posibilidad de diálogo.

Denuncian una “violación sistemática a los Derechos Humanos” en Venezuela

La crisis política y humanitaria en el país sudamericana ha sido un tema recurrente en las intervenciones de diferentes mandatarios. El presidente Trump fue contundente al decir que Venezuela estaba al borde del colapso y Washington podría tomar nuevas medidas contra el gobierno de Nicolás Maduro.

En el mismo sentido se pronunció el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. El mandatario pidió el apoyo de la comunidad internacional al pueblo venezolano para encontrar una pronta solución a la crisis. Denunció la persecución a la oposición y “la violación sistemática a los Derechos Humanos”. El presidente de Brasil, Michel Temer dijo que en “Sudamérica no hay lugar para alternativas a la democracia”.

Desde Venezuela, Nicolás Maduro calificó a Trump de “nuevo Hitler de la política internacional”, y su canciller, Jorge Arreaza, lo acusó de buscar un cambio de régimen por la fuerza y aseguró que ningún imperio obligará a Venezuela a volver a la esclavitud.

El acuerdo nuclear de Irán enfrenta a Trump y Rouhani

Las declaraciones incendiarias de Donald Trump sobre Irán recibieron respuestas moderadas. No solo de parte de otros países, como Francia, sino del mismo Irán. Ante el calificativo del presidente de Donald Trump del gobierno iraní como “una dictadura corrupta tras el disfraz de una democracia”, el presidente Hassan Rouhani respondió de una manera inesperada.

En su intervención ante la asamblea general Rouhani se refirió a los maestros literarios persas de los siglos XII y XIII, haciendo alusión al “soft power” de su país. Contrario a lo esperado, su respuesta fue moderada e incluso, poética: “la moderación no busca el aislamiento o la hegemonía, no implica indiferencia ni intransigencia. El camino de la moderación es el camino de la paz: pero una paz justa e inclusiva, no la paz para una nación y guerra y enfrentamiento para otras; moderación es libertad y democracia, pero de una manera inclusiva e integral”.

El presidente Rouhani también dijo que no sería el primero en salirse del acuerdo nuclear, en respuesta a las duras palabras de Trump. El presidente de Estados Unidos dio a entender que no renovará la certificación de este acuerdo a mediados de octubre.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, también respondió a las declaraciones de Trump sobre el acuerdo nuclear con Irán. Macron dijo que renunciar al acuerdo sería “un gran error, no respetarlo sería irresponsable” y que este acuerdo es esencial para la paz en la región.

Tanto en este tema como en lo que respecta al cambio climático, el presidente francés ha aprovechado la Asamblea General para presentarse como la contraparte del presidente Trump, afirmando que tanto el acuerdo nuclear con Irán como el acuerdo de París se deben mantener y respetar.

Diplomáticos se centrarán en diseñar estrategias para presionar al gobierno de Myanmar

Como en ocasiones anteriores, esta edición tiene como telón de fondo una crisis humanitaria en curso. Esta vez se trata del desplazamiento de unos 420.000 miembros de la etnia musulmana Rohingya que tuvieron que dejar sus hogares en Myanmar y cruzar la frontera para refugiarse en Bangladesh. La escalada violenta comenzó a finales de agosto con la respuesta del gobierno de Myanmar al Ejército de Salvación Arakan, en el estado de Rakine. Las acciones violentas del gobierno y su negativa a dar paso a la ayuda humanitaria han sido calificadas por Antonio Guterres como una campaña de “limpieza étnica”.

En la tarima de la asamblea general, se espera que un gran número de dignatarios condenen la crisis humanitaria actual. La situación de los rohingya ha adquirido una gran relevancia política en países de mayoría musulmana. Los países europeos también han sido enfáticos en criticar al gobierno de Myanmar. La incógnita es si Donald Trump se referirá al tema, dada su indiferencia habitual frente a temas de derechos humanos y su distancia con la población musulmana.

Tras bambalinas, los diplomáticos se centrarán en diseñar estrategias para presionar al gobierno de Myanmar con el objetivo de que los refugiados puedan volver y recibir asistencia. También buscarán impulsar la ayuda financiera a Bangladesh y a las agencias humanitarias que trabajan actualmente para asistir a los desplazados.

La gran ausente de la asamblea es la antes admirada y ahora criticada Aung San Suu Kyi, líder de facto de Myanmar. Desde su país, dio un discurso televisado en el que condenó el sufrimiento de “toda la población” en el estado de Rakine y dijo que muchos rohingyas se habían quedado en sus aldeas. También afirmó que desde el 5 de septiembre no se habían presentado acciones militares, afirmación que fue rechazada por miembros de la minoría musulmana en Bangladesh.

Donald Trump calificó a la ONU de “débil” e “incompetente”

El presidente aprovechó su debut en la Asamblea General para hablar de las reformas que, en su opinión, necesita la ONU. Sus pronunciamientos acerca del organismo han variado a lo largo de los años –como ha sucedido con diversos temas–, pasando de decir que la ONU es solo un club para que algunas personas se reúnan y la pasen bien a referirse al “gran potencial” de la entidad.

El mandatario ha dicho que mientras que el presupuesto de la ONU ha aumentado en 140% desde el 2000 y su personal se ha doblado, “no se están viendo resultados de acuerdo con esa inversión”.

Durante su campaña, Trump calificó a la ONU de “débil” e “incompetente” y durante su gobierno ha amenazado con recortar los fondos que otorga Estados Unidos. Este país aporta el 22% del presupuesto base de 5.400 millones de dólares y el 28,5% de los 7.300 millones de dólares destinados al mantenimiento de la paz en distintas regiones.

Sin embargo, en medio de todas las declaraciones de grueso calibre de Trump de esta semana, las relacionadas con las reformas son las más moderadas. De hecho, algunas de los cambios planteados por Trump y su equipo diplomático son considerados necesarias por el mismo Antonio Guterres. Según la oficina de prensa de la ONU, el apoyo del presidente de Estados Unidos puede ser un impulso inesperado a las reformas técnicas que realmente necesita la ONU para mejorar su funcionamiento.

Primera modificación : 21/09/2017

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