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América Latina

Damnificados, desempleados y dolor: lo que dejó el terremoto de México

© Nacho Doce / REUTERS | Equipos trabajan en los lugares donde quedaron escombros, tras el terremoto de pasado 19 de sepiembre en México.

Texto por Andrea Amaya

Última modificación : 19/10/2017

Se cumple un mes del terremoto que dejó 369 muertos en México y cientos de construcciones en los escombros. Los damnificados por el sismo perdieron sus hogares, otros sus lugares de trabajo e incluso recuerdos que quedaron tras las demoliciones.

Todos los damnificados por el terremoto quisieran recuperar lo que la naturaleza les arrebató. Montañas de escombros y de recuerdos inundan algunas calles de la capital mexicana, en donde se concentra el mayor número de víctimas mortales. De los 369 muertos que dejó el terremoto, 228 fueron en Ciudad de México.

En el último estudio hecho de forma preliminar por el Instituto para la Seguridad de las Construcciones capitalino, entre 150 y 200 inmuebles tendrán que ser demolidos.

Retroexcavadoras, grúas y maquinaria pesada hacen parte del paisaje que por varios días los residentes de los barrios afectados tendrán que ver. Algunos residentes aún no logran olvidar este rato amargo de impotencia, que les ha dejado la naturaleza.

Damnificados y desempleados por el sismo de México

Varios grupos de topógrafos trabajan actualmente sobre el terreno para evaluar la estrategia de demolición de varios edificios que quedaron completamente agrietados después del terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el centro del país.

Pero los damnificados del sismo no perdieron solo sus hogares. Cientos de ellos quedaron sin trabajo, pues sus negocios se derrumbaron completamente. Es el caso de Jorge Mora, vendedor de una tienda en el centro de la capital mexicana: “Hay muchos locales cerrados. Se han cerrado muchas fuentes de empleo. A parte de damnificados por el sismo, ahora hay desempleados por el sismo”.

La tienda de abarrotes de José Alejandro Garibay, que abrió hace 26 años, quedó en las ruinas. Su dueño no sabe qué será de su futuro. “Llevaba 26 años ahí. Trabajaba de 9 a. m. a 9 p. m. y días festivos. No cerraba ningún día del año, mi negocio abría los 365 días del año. Era el único de la zona que abría todos los días”.

Derrumbes emocionales: lo que trae las demoliciones tras el sismo

La tarea de demolición es complicada, tanto a a nivel operativo, como sentimental. Varios edificios, de hasta diez pisos, están bajo “condiciones de demolición” por el elevado riesgo de colapso que tienen.

La maquinaria de la Secretaria de Obras y Servicios de la Ciudad de México y de la Protección Civil ha permitido quitar cristales, desmontar las fachadas, pero, los operarios que están trabajando en el terreno aseguran que muchas cosas se tendrán que quitar a mano. Incluso, los trabajos se llevan a cabo sin parar, las 24 horas.

Pero, por otro lado, las demoliciones generan también una fuerte carga emocional y sentimental para los que lo perdieron todo. Varias personas han reclamado más sensibilidad a las autoridades, pues, según algunos damnificados, los guardias no los dejan acercarse a los escombros.

"Me siento un poquito peor porque estuvieron bajando cosas. Y vimos cómo las aventaban por la ventana. Se sintió muy feo, tanto que cuidábamos nuestras cosas. Incluso pedimos que nos dieran un niño Dios, pero no quisieron", relató a la agencia EFE Magdalena Hernández, habitante del barrio Del Valle de la Ciudad de México, el más afectado por el terremoto del pasado 19 de septiembre.

Damnificados, desempleados y dolor son las caras de esta tragedia. Mientras unos esperan que el Gobierno les ayude a reconstruir sus hogares, otros esperan volver a montar sus negocios. Pero, el escenario más desolador es el de aquellos que perdieron recuerdos que nada ni nadie podrá remplazar.

Primera modificación : 19/10/2017

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