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Economía y Tecnología

Más de 800 millones de personas hacen sus necesidades al aire libre

© Parlons Toilettes.org

Texto por Marie Pessiot

Última modificación : 22/11/2017

Sanitario, retrete, inodoro. Naciones Unidas quiere llamar la atención sobre las consecuencias trágicas que la insuficiencia de este artefacto tiene sobre la salud, la seguridad y el desarrollo humano.

Nuestro mundo se preocupa más por las emisiones de carbono y contaminantes nucleares o químicos que por la contaminación por las heces. En los países desarrollados, se descarga y no se preocupa más por el tema. Sin embargo, en muchos países en desarrollo, la falta de saneamiento básico y de retretes puede volverse una cuestión de vida o muerte.

60% de la población mundial carece de saneamiento básico según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de UNICEF de 2015. Además, cerca de 1.8 billones de personas beben agua contaminada por materias fecales. El acceso al saneamiento básico es un derecho humano reconocido desde 2010 por Naciones Unidas y que los Estados se comprometieron a garantizar en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por otra parte, reducir el número de personas que no tienen acceso a letrinas o a instalaciones sanitarias mínimas es también uno de los Objetivos de desarrollo del Milenio fijados por la ONU para erradicar la pobreza y las enfermedades a nivel mundial.

La diarrea es hoy la segunda causa de muerte para los niños de menos de 5 años

Hoy 892 millones de personas no tienen otra opción que hacer sus necesidades al aire libre. Según la OMS, los países en los que esta práctica está más extendida registran el mayor número de muertes de niños menores de cinco años, así como los niveles más altos de malnutrición y pobreza, aumentando disparidades en relación a la repartición de las riquezas.

La práctica favorece la diseminación de enfermedades como el cólera, la disentería o la transmisión de parásitos intestinales. La diarrea sigue siendo una de las principales causas de muerte, especialmente para los niños y personas mayores, pero también conlleva desnutrición. Así, la defecación al aire libre perpetúa un círculo vicioso de enfermedad y pobreza.

Por otra parte, las aguas residuales no depuradas acaban contaminando ríos y mares, hasta el punto de que dejan de ser lugares salubres para la pesca o las actividades recreativas.

“Los servicios de agua y saneamiento deben ser considerablemente mejorados para evitar consecuencias desastrosas sobre la salud y el bienestar. La diarrea es hoy la segunda causa de muerte para los niños de menos de 5 años. Los niños pobres sufren igualmente de enfermedades intestinales, que, con la malnutrición y las infecciones son responsable de un retraso de crecimiento. Estamos poniendo en peligro el futuro de nuestros niños negándoles el acceso a los servicios que más necesitan para realizar su potencial”, subrayó Rachid Benmessaoud, director de operaciones para el Banco Mundial en Nigeria durante la semana mundial del agua que tuvo lugar en agosto de este año.

© Naciones Unidas

Un estudio realizado por el Banco Mundial en 18 países en 2017 presenta cifras preocupantes. Por ejemplo, en Indonesia, un niño que vive los 1000 primeros días de su vida en comunidades donde se practica la defecación al aire libre tiene 11% más de posibilidad de padecer un retraso en su crecimiento.

Mujeres que beben y comen poco para no tener que ir al baño solas o en público…  

Sin letrinas o retretes, las mujeres tienen que defecar en el campo o en las veredas, frente a peatones, vecinos, familiares u ojos indiscretos. Es el problema que enfrentan millones de mujeres en el mundo tanto en zonas rurales como en urbanas. Pero a diferencia de las zonas rurales donde es más fácil tener un poco de intimidad, en zonas urbanas, muy pobladas, la mujeres y niñas tienen que caminar hasta 20 minutos para encontrar un poco de privacidad y la mayor parte del tiempo estos lugares son aislados y las exponen a agresiones sexuales.

Lisa Guppy, del Instituto por el Agua, el Medio ambiente y la Salud de la Universidad de Naciones Unidas cuenta haber visitado un pueblo en Cambodia donde las mujeres bebían y comían poco durante todo el día para no tener que ir al baño sola o en público. Las mujeres esperaban la noche para ir en grupo hacer sus necesidades.

También afecta a la escolaridad de las niñas que tienen tendencia a abandonar la escuela en la pubertad. Al no tener retrete en las escuelas, las niñas faltan días de clase durante su periodo de menstruación y terminan por acumular tanto retraso que tiene que dejar de estudiar. La Unicef estima en 272 millones los días de escuela perdidos por causa de la falta de retretes.

No porque haya sanitarios disponibles las poblaciones los usarán

El problema no es solamente técnico. Existen soluciones muy sencillas como los sanitarios secos que no necesitan un sistema de canalización y tratamiento de aguas o soluciones más tecnológicas. La Fundación Bill y Melinda Gates lanzaron en 2011 el concurso “reinventar el inodoro” para promover el desarrollo de soluciones innovadoras para permitir el acceso a medios de saneamiento básico en los países en desarrollo.

“El objetivo del concurso no es solamente fabricar mejores inodoros, sino aportar nuevas ideas y nuevos planteamientos para el tratamiento de los excrementos humanos”, explica Jan-Willem Rosenboom, experto en saneamiento de la Fundación Gates.

Ganaron proposiciones muy originales como un proyecto de la Universidad de Bristol para construir un mingitorio que transformara la orina en electricidad, o el Instituto Federal Suizo de la Ciencia y Tecnología del Agua, para un inodoro que almacena la orina y las heces para producir energía.  

Sin embargo, es clave tomar en cuenta la perspectiva cultural y social para provocar un cambio de comportamiento.  No porque haya sanitarios disponibles las poblaciones los usarán.

La metodología Phast "Participatory Hygiene and Sanitation Transformation", promovida por la OMS, es un método participativo con el que la comunidad identifica los problemas, busca sus propias soluciones y planifica su sistema de saneamiento y lo gestiona. Más que otras temáticas requiere un alto grado de creatividad. La ONG francesa Interaide, en su programa de saneamiento en Malawi usa el teatro para ilustrar los comportamientos de los pobladores y llevarlos a reflexionar.

Otro método participativo, el Community Led Total Sanitation (CLTS), diseñado en Bangladesh se centra también en la participación de la comunidad para el diseño de soluciones para erradicar la defecación al aire libre. Gracias a este método en Bangladesh, explica Radio Canadá, el número de personas que defecan al aire libre pasó de 30 % a 2 % en menos de 20 años.

Jack Sim, fundó en 1991 la Organización Mundial de los Sanitarios para mejorar las condiciones de los inodoros y del saneamiento básico en el mundo. Él piensa que el uso de un sanitario es un estilo de vida y dice “se debe promover un retrete como un bolso Louis Vuitton: si tu vecino tiene un lindo retrete bien limpio, tú también querrás tener uno así.”

La realidad es que, a pesar de las grandes necesidades, el tema de los retretes y del saneamiento sigue siendo un tema tabú que incomoda o se presta para bromas. No es una prioridad para los Estados y la ayuda financiera es escasa. Este día internacional es una oportunidad para llamar la atención y exigir medidas concretas para que se garantice el derecho a tener acceso a un retrete y un saneamiento básico. La temática puede sonar curiosa pero la falta de acceso a inodoros es una verdadera crisis mundial.

Primera modificación : 22/11/2017

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