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Asia-Pacífico

Tras una semana de lluvias, ya son 200 los muertos en Japón

© Issei Kato / Reuters | Los evacuados hacen fila para recibir un suministro de alimentos en la escuela primaria de Okada, que actúa como centro de evacuación en la ciudad de Mabi, en Kurashiki, Prefectura de Okayama, Japón, el 12 de julio de 2018.

Texto por Janira Gómez Muñoz

Última modificación : 12/07/2018

200 personas han muerto y un centenar siguen desaparecidas debido a las inundaciones y deslaves de tierra, acontecidos desde el 5 de julio. Además de trabajar en los rescates, el Gobierno nipón se ve entre las cuerdas por su gestión.

Día tras día, desde el pasado 5 de julio, Japón amanece con un balance mayor de muertos. Las inundaciones y los deslaves de tierra causadas por las lluvias en regiones del sur, el centro y el oeste del país han hecho que al menos 200 personas pierdan la vida, mientras un centenar siguen desaparecidas.

Según detalló el ministro portavoz del Ejecutivo japonés, Yoshihide Suga, unos 73.000 efectivos de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército), la policía y los bomberos continúan con los trabajos de rescate ayudados por 80 helicópteros, en el que ya es el desastre meteorológico más mortífero en el país en 36 años. No obstante, como en casi todo desastre, la tarea del Gobierno se está poniendo en cuestión.

Mientras las autoridades dicen no tener noticias de las decenas de personas que siguen sin ser localizadas, los medios de comunicación hablan de unos sesenta desaparecidos. Cada día la cifra asciende, y se teme que haya menos oportunidades de encontrar a gente con vida. Más grave aún, ya que la alerta de crisis nacional no se puso en marcha hasta el domingo por la mañana, cuando el balance ya rondaba los 80 muertos.

“El plazo crítico de 72 horas ya pasó, pero seguiremos pensando que hay tal vez supervivientes”, dijo a AFP Mutsunari Imawaka, funcionario de la provincia de Okayama.

Precisamente ahí, en la provincia más mortífera junto a Hiroshima, acudió el miércoles 11 de julio el primer ministro nipón Shinzo Abe, tras anular su gira por Bélgica, Francia y otros países. Abe, que ha evitado hacer declaraciones más allá de conversar con los afectados, prevé visitar también este viernes Ehime, si la situación se lo permite.

Un sistema de alarma que depende de los funcionarios locales

El ministro portavoz Suga advirtió a la población sobre la posibilidad de que haya más lluvias en la región en los próximos días, por lo que instó, especialmente a las personas desplazadas, a mantenerse alerta.

Este fenómeno, el más grave desde 1982, ha arrasado a miles de viviendas y ha dejado a varias poblaciones aisladas. Según datos de la Autoridad de Información geoespacial de Japón, la altura del agua en las zonas inundadas ha alcanzado los 4,8 metros. Por su parte, los meteorólogos constataron un pluviómetro récord en un margen de 72 horas, que llegó a los 118 puntos de observación.

Otra de las críticas por parte de la oposición apunta a por qué muchos de los habitantes no pudieron irse a tiempo, algo que el Gobierno ha reconocido.

Y es que el sistema de aviso japonés se basa en funcionarios locales que no tienen experiencia en la gestión de catástrofes naturales, por lo que no dominan cuándo hay que dar la alarma de evacuación. A veces, “las reticencias para emitir órdenes de evacuación pueden crear retrasos (…) y si el aviso se da por la noche, nadie lo entiende”, explica Hirotada Hirose, experto en gestión de catástrofes.

Cerca del 70% del territorio del país asiático está formado por montañas y colinas. Muchas de las viviendas están construidas sobre pendientes abruptas o planicies inundables, en definitiva, zonas de riesgo, con el agravante de que algunas casas rurales están hechas en maderas.

Con AFP y EFE

Primera modificación : 12/07/2018