Sahara Occidental: el Frente Polisario da por roto el alto el fuego de casi 30 años con Marruecos

En esta foto de archivo tomada el 27 de febrero de 2016, una mujer saharaui sostiene una bandera del Frente Polisario durante una ceremonia para conmemorar los 40 años después de que el Frente proclamara la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en el disputado territorio del Sáhara Occidental.
En esta foto de archivo tomada el 27 de febrero de 2016, una mujer saharaui sostiene una bandera del Frente Polisario durante una ceremonia para conmemorar los 40 años después de que el Frente proclamara la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en el disputado territorio del Sáhara Occidental. © FAROUK BATICHE / AFP

Tras el enfrentamiento del día 13 de noviembre en Guerguerat, la tensión entre los dos actores sigue escalando, sin confirmación externa de los hechos. El Polisario como movimiento y la República Árabe Saharaui Democrática están al pie de guerra por lo que entienden una ofensiva de Marruecos en ese paso bloqueado desde días por activistas saharauis, que les ha llevado a romper el alto el fuego. Mientras que este país niega que esté recibiendo ataques en su dominio en el Sahara Occidental, y defiende que se mantendrá fuera de toda beligerancia.

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Este sábado 14 de noviembre, Brahim Ghali, secretario general del Frente Polisario, anunció que el alto el fuego firmado con el Gobierno de Marruecos en 1991, que ha limitado el conflicto en el Sahara Occidental, "pertenece al pasado". Acto seguido, y tras 29 años de silencio armado, Ghali decretó reanudar la lucha, con un estado de guerra en todo el territorio.

Esto sucede tras un episodio de tensión que inició el pasado 21 de octubre, cuando un grupo de activistas saharauis bloqueó el paso fronterizo de Guerguerat, zona de distensión entre ambos y próximo a Mauritania –de hecho es puerta comercial con el país y el resto de África Occidental.

Pero luego de días de protesta, el viernes 13 de noviembre unidades militares marroquíes cruzaron la línea divisoria –el Polisario lo denuncia desde antes–, y desplegaron una ofensiva para, según ellos, permitir el paso de decenas de camiones que estaban varados durante semanas de "provocaciones" atribuidas desde Rabat al Frente Polisario. Lo que desencadenó en un tiroteo entre las Fuerzas Armadas del país y las fuerzas del Polisario.

Miembros del Frente Polisario, en la zona de amortiguamiento de Guerguerat, 13 de noviembre de 2020.
Miembros del Frente Polisario, en la zona de amortiguamiento de Guerguerat, 13 de noviembre de 2020. © Página de Facebook de las Fuerzas Armadas de Marruecos, AFP

Ghali responsabiliza a Marruecos de las consecuencias del ataque

Al interpretarlo como una lucha, las fuerzas saharauis dispararon contra cuatro bases militares y dos puestos de control marroquíes, dispuestos a lo largo del muro de separación erigido por Rabat y que limita, en la mitad del desierto, a ambos territorios en más de 2.500 kilómetros de longitud.

Desde entonces, el Ministerio de Defensa saharaui informó de "ataques masivos" a lo largo del muro de defensa marroquí, en las zonas de Mahbés, Haouza, Aousserd y Farsia, con "daños humanos y materiales al enemigo (...) Se reportan bajas mortales en las filas del enemigo y considerables pérdidas materiales".

No obstante, no ha sido posible verificar la veracidad de estas afirmaciones del Ejército de Liberación Popular Saharaui –rama militar del movimiento del Polisario–, y Rabat solo hasta este domingo 15 de noviembre ha desmentido ataques contra el muro y solo ha mencionado "algunos hostigamientos".

Por su parte, el Ejército de Marruecos defendió que la acción del viernes ni fue una "ofensiva ni (tuvo) intención bélica", evitando "todo contacto con personas civiles y recurrir a las armas salvo en caso de legítima defensa". Y que "esta operación, destinada a poner fin a la inaceptable conducta del Polisario" se agravó "después de agotar todas las posibilidades de una solución diplomática a través de buenos oficios de Naciones Unidas".

Fue tras este intercambio que el Frente Polisario dio por terminado el alto el fuego y responsabilizó a Marruecos de todas las consecuencias del ataque en Guerguerat. También instó a la Autoridad de Seguridad Nacional a "tomar medidas relacionadas con la implementación de los requisitos de estado de guerra (...) y garantizar la regularidad de los servicios a la población". 

En esta línea, el ministro de Defensa saharaui, Abdallah Lahbib, aseguró que "la guerra continúa hasta el día de hoy en todos los frentes a lo largo del muro de la vergüenza marroquí", en declaraciones a la agencia oficial de noticias argelina APS.

La ONU advierte de "las graves consecuencias" del conflicto en la zona

El resurgir de la violencia en la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), un estado proclamado independiente en 1976, controlado por el Polisario, y por el que Marruecos y este han luchado durante décadas, ha suscitado la preocupación de la ONU, la Unión Africana, y la de países como Argelia, Mauritania, Francia, España o incluso Rusia. 

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió "de las violaciones del alto el fuego y las graves consecuencias de cualquier cambio al statu quo vigente en la zona". Desde el inicio de la crisis la Misión de Naciones Unidas para el Sahara Occidental, creada en 1991, desplegó en el terreno un equipo especial formado por civiles y soldados.

Hasta el momento, Marruecos ha defendido que seguirá con el alto el fuego y que el paso de Guerguerat "está completamente asegurado, gracias al establecimiento de un cordón de seguridad por parte de las Fuerzas Armadas Reales". Así lo afirmó a la agencia de noticias MAP. Sin embargo, un corresponsal de Al Jazeera desmintió este domingo que la franja estuviera abierta, y añadió que fuentes del Polisario le dijeron que "lo que pasó es una operación propagandística marroquí".

Ya el lunes, a inicios de semana y antes de que estos hechos ocurrieran, el Frente Polisario había denunciado que Marruecos había enviado sus fuerzas en la zona, y el viernes alertó de que la operación era una violación "deliberada" de alto el fuego.

Para el Polisario este paso es considerado "ilegal" y un "intento de cercar la región". Para Marruecos únicamente se colocó un "cordón de seguridad", para proseguir con "el flujo de bienes y personas a través del cruce entre los dos puestos fronterizos, pero el Polisario abrió fuego contra las FAR, que devolvieron el fuego y obligaron a los milicianos a huir, sin registrar ningún daño humano".

Así las cosas, otra de las medidas del líder saharaui ha sido la de imponer un toque de queda en todas las zonas bajo su dominio, de cara a alistar a la población para una guerra. El desenlace del conflicto dependerá, en gran parte, de la posición que adopte Argelia, rival de Marruecos y principal apoyo económico, político y militar del Frente Polisario.

Para el Frente, el Gobierno marroquí ha socavado seriamente no solo el alto el fuego y los acuerdos militares relacionados, sino también cualquier oportunidad para una solución pacífica y duradera al problema de la descolonización en el Sahara Occidental".

En medio, los activistas saharauis han denunciado que "decenas" de ellos fueron detenidos en las últimas horas en operaciones marroquíes, que coinciden con esta tensión tras Guerguerat y el apoyo saharaui a la decisión del Frente Polisario de dar por roto el alto el fuego. De nuevo, Rabat no se ha pronunciado al respecto.

Con EFE y Reuters

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