Etiopía asegura haber tomado el "control total" de la capital de Tigray

Ciudadanos etíopes esperan en fila para comer en el campo de refugiados de Um Rakuba. Han huido de los combates en la región de Tigray, en la frontera entre Sudán y Etiopía. Sudán, 28 de noviembre de 2020.
Ciudadanos etíopes esperan en fila para comer en el campo de refugiados de Um Rakuba. Han huido de los combates en la región de Tigray, en la frontera entre Sudán y Etiopía. Sudán, 28 de noviembre de 2020. © Baz Ratner / Reuters

El primer ministro etíope Abiy Ahmed anunció este sábado "el control total" de Mekele, la capital de la región norteña de Tigray y confirmó el cese de la operación militar. Sin embargo, el Frente de Liberación Popular de Tigray aseguró que sus fuerzas no se han rendido. Con las comunicaciones cortadas y el acceso a la prensa restringido, las versiones de ambos bandos en el terreno son difíciles de verificar.

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El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, aseguró este 28 de noviembre que el Ejército de su país completó las operaciones militares en la región norteña de Tigray, poco después de haber anunciado que las tropas federales habían tomado el control total de la capital regional Mekele.

"Me complace compartir que hemos completado y cesado las operaciones militares en la región de Tigray", indicó en un tuit el mandatario, quien en 2019 fue reconocido como Nobel de la Paz. Poco antes, había dicho en un comunicado: "El gobierno federal ahora tiene el control total de la ciudad de Mekele".

 

Sin embargo, el líder del Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF), Debretsion Gebremichael, indicó en sus fuerzas, en lucha con las tropas etíopes desde el 4 de noviembre, no se rendirán.

"Su brutalidad sólo puede sumar a nuestra determinación de luchar contra estos invasores hasta el final", señaló el líder del TPLF. Consultado por Reuters a través de un mensaje de texto si eso significaba que sus fuerzas continuarían luchando, respondió: “Ciertamente. Se trata de defender nuestro derecho a la autodeterminación ”.

Desde el inicio del conflicto, ha resultado difícil verificar las versiones de ambos bandos sobre el terreno, debido a la interrupción del internet y las comunicaciones telefónicas y el acceso restringido que el Gobierno etíope ha otorgado a la prensa.

En su comunicado, Abiy Ahmed informó la liberación de miles de soldados del Comando Norte, una unidad militar con base en Tigray, que según el primer ministro se encontraba bajo dominio del TPLF. Además, sostuvo que las tropas habían retomado el control del "aeropuerto, las instituciones públicas, la oficina de administración regional y otras instalaciones críticas".

El mandatario también informó que las fuerzas policiales buscan detener a los líderes del TPLF. "La policía federal continuará ahora con su tarea de aprehender a los criminales del TPLF y llevarlos al tribunal de justicia", advirtió el primer ministro, quien defiende la ofensiva del Gobierno como una operación de orden público.

El TPLF acusa al Gobierno de bombardear a civiles, Abiy lo niega

El Gobierno había advertido dos días antes que las fuerzas habían emprendido la etapa final de una ofensiva contra la región del Tigray, dominada por el TPLF, con la promesa de proteger a los civiles de Mekele, capital de la región habitada por cerca de 500.000 personas, muchas de los cuales han huido en masa en las últimas semanas a causa de los enfrentamientos. 

Abiy aseguró que la operación había concluido sin "herir a los civiles y sin causar daños en las infraestructuras" y dijo que tras haber "concluido con éxito" la "operación principal", ahora deben "reconstruir lo que ha sido destruido; reparar lo dañado; retornar a los que han huido, con la máxima prioridad de devolver la normalidad a la gente de la región de Tigray". 

Un tanque dañado está abandonado en una carretera cerca de la ciudad de Humera en Tigray.
Un tanque dañado está abandonado en una carretera cerca de la ciudad de Humera en Tigray. © Eduardo Soteras / AFP

El primer ministro ha descrito el conflicto como un asunto interno y ha rechazado intentos de mediación ofrecidos por la Unión Africana. Sin embargo, las ofensivas, que se han llevado a cabo bajo un estricto hermetismo informativo, levantan las alarmas de los defensores de los derechos humanos. 

Por su parte, el Gobierno regional de Tigray declaró en la mañana de este 28 de noviembre que desde la víspera "Abiy Ahmed y las fuerzas eritreas" habían estado “bombardeando con artillería pesada" la capital, e indicaron que este sábado principalmente lo habían hecho "contra lugares e infraestructuras civiles".

Se estima que miles de personas han muerto durante los combates iniciados a principios de mes y que unos 43.000 refugiados han huido a Sudán, colindante con la región norteña del Tigray, que también limita con la vecina Eritrea. Esta última nación estuvo en guerra con Etiopía durante años por fricciones con el TPLF.

Refugiados etíopes que huyeron de los combates en la provincia de Tigray yacían en una cabaña en el campamento de Um Raquba en la provincia oriental de Gedaref, en Sudán, el 16 de noviembre de 2020.
Refugiados etíopes que huyeron de los combates en la provincia de Tigray yacían en una cabaña en el campamento de Um Raquba en la provincia oriental de Gedaref, en Sudán, el 16 de noviembre de 2020. © Ebrahim Hamid / AFP

La disputa entre Abiy Ahmed y el TPLF se remonta a los años 90

Los combates iniciaron el pasado 4 de noviembre, cuando Abiy Ahmed ordenó una ofensiva contra el TPLF tras acusar a las fuerzas tigriñas de haber atacado una base local del ejército federal.

Sin embargo, el conflicto regional tiene origen a principios de los años 90, cuando se promovió en el país una política de federalismo étnico, en el que todas las etnias debían tener la misma representación. No obstante, el TPLF, que representa al 5% de la población nacional, tomó un papel protagónico en la coalición de Gobierno, una hegemonía que duró hasta el nombramiento de Abiy Ahmed como primer ministro, quien desde entonces ha relegado el papel del etnicismo en la política, así como el poder del TPLF. 

La tensión de poderes entre Abiy y el TPLF ha escalado en los últimos meses, después de que el Ejecutivo tigriño celebrara con un mes de retraso las elecciones generales que debían desarrollarse en agosto (en medio de la pandemia de coronavirus), un acto que el Gobierno central tachó de ilegal.

De la misma forma, el TPLF tampoco reconoce el mandato de Abiy desde el 5 de octubre, fecha en la que este debía finalizar.

Con Reuters y EFE

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