Etiopía y la ONU pactan el ingreso de ayuda humanitaria a la región de Tigray

Un refugiado etíope lleva un bidón de agua junto a un río que separa a Sudán de Etiopía, cerca del campo de tránsito de refugiados de Hamdeyat, que alberga a refugiados etíopes que huyen de los combates en la región de Tigray, en la frontera entre Sudán y Etiopía, Sudán, 30 de noviembre de 2020.
Un refugiado etíope lleva un bidón de agua junto a un río que separa a Sudán de Etiopía, cerca del campo de tránsito de refugiados de Hamdeyat, que alberga a refugiados etíopes que huyen de los combates en la región de Tigray, en la frontera entre Sudán y Etiopía, Sudán, 30 de noviembre de 2020. © Baz Ratner / Reuters

Los organismos internacionales tendrán acceso a ciertos lugares de la región etíope para llevar alimentos y medicamentos, después de múltiples peticiones al Gobierno federal para que permitiera las ayudas humanitarias en medio del conflicto. Según la ONU, por lo menos 600.000 personas dependen directamente de los organismos de socorro para alimentarse. 

Anuncios

Durante casi un mes, miles de habitantes de la región de Tigray no han recibido los alimentos y las medicinas que normalmente les proveen las organizaciones internacionales. Ahora esta situación podría cambiar. 

La ONU y el Gobierno de Etiopía pactaron este 2 de diciembre un acuerdo que les garantiza a los organismos humanitarios llegar hasta las zonas de la región del norte del país que están bajo control de las autoridades oficiales y no del Frente de Liberación del Pueblo Tigray (TPLF, por sus siglas en inglés), que lidera el gobierno regional y con el cual el poder central está en confrontaciones desde el 4 de noviembre.  

El pacto habla de un “acceso sin obstáculos, sostenido y seguro para el personal y los servicios humanitarios a las poblaciones vulnerables en las áreas administradas (por el gobierno) en Tigray y las áreas fronterizas de las regiones de Amhara y Afar”.

Con esta nueva negociación, los organismos como Naciones Unidas y el Comité Internacional de la Cruz Roja pueden volver a Tigray después de casi un mes de combates en los que las autoridades etíopes cortaron el transporte y las comunicaciones con la región.

El resultado fueron decenas de camiones cargados y estacionados a las afueras de la zona. La ONU alertó que la imposibilidad de llegar contribuyó a un aumento del hambre en Tigray, donde viven 6 millones de habitantes y de ellos por lo menos 600.000 dependen directamente de la distribución de alimentos. Además, los hospitales se están quedando sin suministros básicos como guantes y bolsas para cadáveres.

ACNUR, la agencia de refugiados de la ONU, advirtió que las carencias también afectan a 100.000 eritreos que se desplazaron hacia Etiopía desde antes de los combates y calculó que hacia comienzos de diciembre esas personas ya no tendrían servicios básicos como agua, medicamentos y alimentos

Por esa razón, los organismos humanitarios llevaban semanas pidiendo acceso a la región y ahora ese acceso estará garantizado según el nuevo acuerdo. Un portavoz humanitario de la ONU, Saviano Abreu, dijo que la primera misión comenzaría este mismo miércoles y que su objetivo sería realizar una evaluación de necesidades.

“Estamos trabajando para asegurarnos de que se brinde asistencia en toda la región y para todas las personas que la necesiten”, expresó Abreu y agregó que Naciones Unida y sus socios quieren colaborar con “todas las partes en el conflicto” para garantizar que la ayuda a Tigray y las regiones vecinas de Amhara y Afar.

Por su parte, el Consejo Noruego para Refugiados expresó que podrán volver a Tigray en poco tiempo. “Estamos listos para partir mañana. Ha sido desgarrador tener que esperar”, dijo a AP Jan Egeland, director de la ONG internacional. 

La falta de información dificulta conocer el real panorama de las confrontaciones 

Tal como lo plantean los organismos, la ayuda internacional podría llegar a la región desde esta misma semana, pero esto ocurrirá en medio de la incertidumbre sobre cuál es el panorama real del conflicto. 

El sábado 28 de noviembre, el primer ministro Abiy Ahmed aseguró que las fuerzas gubernamentales habían recuperado el control sobre Mekele, la ciudad principal de Tigray. Incluso, el mandatario anunció que los operativos militares ya habían terminado y en pocas palabras declaró la victoria sobre el TPLF.

Sin embargo, las autoridades de Tigray dijeron que los combates continuarían. Prueba de ello es que el 29 de noviembre, el TPLF aseguró que le quitó el control a las fuerzas federales sobre la ciudad de Axum, a más de 200 kilómetros al norte de Mekele. Luego, Debretsion Gebremichael, presidente de la región, sostuvo que los enfrentamientos persistieron en tres lugares, de los cuales dos estaban cerca de la capital de Tigray. 

El problema es que sigue siendo casi imposible verificar las afirmaciones de cualquiera de las partes, ya que las comunicaciones permanecen cortadas. 

Con AFP y AP

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24