Soumaïla Cissé, líder de la oposición de Mali, muere a causa del Covid-19

Fotografía de archivo de Soumaïla Cissé, líder del partido de oposición Unión por la República y la Democracia durante una protesta en Bamako, Mali, el 7 de agosto de 2018.
Fotografía de archivo de Soumaïla Cissé, líder del partido de oposición Unión por la República y la Democracia durante una protesta en Bamako, Mali, el 7 de agosto de 2018. © Luc Gnago / Reuters

La cara más visible de la oposición maliense y uno de los posibles candidatos presidenciales de 2022 falleció este viernes 25 de diciembre en París. Soumaïla Cissé murió a los 71 años luego de contraer coronavirus, como lo confirmó a la agencia AP su hijo Bocar. Dos meses atrás, había sido liberado por yihadistas que lo mantuvieron secuestrado durante seis meses.

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La cara más visible de la oposición en Mali y uno de los posibles candidatos presidenciales de 2022 falleció este viernes 25 de diciembre en París. Soumaïla Cissé murió a los 71 años a causa del Covid-19, como lo confirmó a la agencia AP su hijo Bocar.

Su ausencia marcará un viraje en la política maliense, especialmente para la oposición. Cissé fue su líder principal y además en las elecciones presidenciales de 2002, 2013 y 2018 siempre fue el candidato contrincante con el partido Unión por la República y la Democracia (URD).

Aunque en los últimos dos comicios perdió frente a Ibrahim Boubacar Keïta, quien ejerció la presidencia hasta el golpe de estado en 2020, Cissé no dejó de ser relevante en la política maliense. A comienzos de 2020 se dedicó a hacer campañas por todo el país para que en las elecciones parlamentarias de este año, Keïta perdiera sus mayorías en la legislatura con el partido oficialista de Rally for Mali (RPM).

Esta foto de archivo del domingo 12 de agosto de 2018 publicada por el partido Unión por la República y la Democracia muestra al entonces candidato presidencial opositor Soumaïla Cissé emitiendo su voto durante las elecciones presidenciales de la segunda ronda de 2018 en Niafunke, Malí.
Esta foto de archivo del domingo 12 de agosto de 2018 publicada por el partido Unión por la República y la Democracia muestra al entonces candidato presidencial opositor Soumaïla Cissé emitiendo su voto durante las elecciones presidenciales de la segunda ronda de 2018 en Niafunke, Malí. © Boubacar Sada Sissoko / Unión por la República y la Democracia vía AP

Su estrategia fue promover una “participación masiva” en los comicios, mientras que otros colectivos de oposición sugirieron posponer las elecciones por los riesgos de seguridad que había especialmente en el centro y el norte del país, donde los ataques yihadistas, la violencia intercomunal, el robo y el tráfico ocurrían casi a diario.

Esas mismas razones obligaron a que en Mali se aplazaran las parlamentarias desde 2018, cuando originalmente se debían haber hecho. Sin embargo, un sector opositor insistió en la importancia de salir a las urnas, pues además de estar en juego la mayoría de Keïta, se podía cambiar la Constitución.

Si la oposición ganaba más escaños de los 147 disputados, la balanza se podía inclinar para que el nuevo Parlamento hiciera los ajustes constitucionales necesarios para promover la descentralización del país, lo que muchos expertos consideran que ayudaría a desescalar el conflicto.

Pero al final, esa misma ola de violencia golpeó directamente a Cissé. Cuando el líder opositor estaba de gira política en su fortaleza electoral de Niafounké, cerca de Tombuctú, en el norte del país, fue secuestrado por hombres armados el 25 de marzo de 2020. Los asaltantes emboscaron la comitiva en la que iba Cissé, mataron a uno de sus guardaespaldas y también raptaron a seis personas de su equipo.

Ningún grupo se atribuyó el ataque, pero los primeros señalamientos apuntaron a los yihadistas aliados de Al-Qaeda en el Sahel, puntualmente al colectivo que lidera el predicador Fulani Amadou Koufa.

Liberación de Cissé, uno de los clamores de las protestas sociales contra el Gobierno

El secuestro de Cissé contribuyó al malestar social y político que había en el país, dado que este hecho reforzó las críticas de la oposición, que acusaban al gobierno de Keïta de ser incapaz de garantizar la seguridad en medio de los crecientes ataques que ha habido desde 2012, cuando rebeldes yihadistas se apoderaron de una gran extensión del norte del país.

Además, las parlamentarias en las que Cissé estaba haciendo campaña se convirtieron en el punto de quiebre de la situación política. El 30 de abril, la Corte Constitucional anuló los resultados provisionales y le dio escaños a diferentes políticos aliados del gobierno que habían perdido en las urnas.

Uno de los parlamentarios restituidos fue el oficialista Moussa Timbiné, quien además fue elegido posteriormente como el nuevo presidente del Parlamento, con el apoyo de uno de los hijos del presidente Keïta.

Con Cissé secuestrado y la Corte cambiando los resultados electorales, los partidos opositores se unieron bajo la coalición M5-RFP para protestar en contra del Gobierno. Durante más de seis meses, convocaron a manifestaciones en las calles para pedir la renuncia del presidente y exigir al gobierno que implementara todas las acciones que fueran necesarias para lograr la liberación de Cissé.

Keïta respondió diciendo que se estaban esforzando para que Cissé recuperara la libertad, pero esto no calmó las presiones políticas en su contra. En agosto, el presidente renunció bajo la presión de los militares amotinados que rodearon su residencia privada con tanques, en la capital Bamako.

El cambio de gobierno que le favorecía a Cissé

Desde entonces, la junta militar y la coalición de la oposición han llevado las riendas del país. Ambas partes acordaron que habría un gobierno de transición bajo el mandato del presidente interino Bah Ndaw. El plan es que este coronel retirado y exministro de Defensa ocupe su cargo durante 18 meses, para luego dar paso a un nuevo gobierno civil.

Nuevo presidente de Mali, África 7 Días.
Nuevo presidente de Mali, África 7 Días. © France 24

Es precisamente por esto que la figura de Cissé era relevante. El político fue liberado en octubre de este año junto con la última francesa secuestrada en el mundo, Sophie Pétronin, y dos rehenes italianos. Ellos recuperaron su libertad a cambio de la liberación de 200 yihadistas, encarcelados en Mali.

Tras su salida de cautiverio, Cissé no solo volvió a la arena política sino que además era la opción más fuerte para ejercer la Presidencia en 2022, ahora que los partidos opositores trabajan junto con los militares en la transición política. Sin embargo, Cissé falleció antes de ver cumplido su sueño.

Con AP

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