República Centroafricana: los grupos rebeldes cancelan el cese al fuego de tres días

Los viajeros se ven obligados a dar marcha atrás en la Ruta Nacional 1 debido a enfrentamientos a 25 kilómetros más adelante en la ruta entre los grupos armados y el Ejército Centroafricano, apoyados supuestamente por elementos de seguridad privada rusa, en Boali, el 22 de diciembre de 2020.
Los viajeros se ven obligados a dar marcha atrás en la Ruta Nacional 1 debido a enfrentamientos a 25 kilómetros más adelante en la ruta entre los grupos armados y el Ejército Centroafricano, apoyados supuestamente por elementos de seguridad privada rusa, en Boali, el 22 de diciembre de 2020. © Alexis Huguet / AFP

La Coalición de Patriotas por el Cambio, en la que se han agrupado seis de los principales grupos armados del país, decidió este viernes romper la tregua anunciada un día antes, luego de que el Gobierno se negara a aceptar la propuesta de posponer las elecciones generales. ¿Los protagonistas de esta no aplicación? Estos grupos, el Gobierno del mandatario Touadéra, la oposición y la comunidad internacional, muy presente a través de Rusia.

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La coalición de grupos armados, que desde hace una semana mantiene su particular ofensiva contra el Gobierno de República Centroafricana, decidió cancelar el cese al fuego unilateral de 72 horas propuesto al Ejecutivo del país, en la previa a las elecciones presidenciales y legislativas del próximo domingo día 27.

La Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC), que agrupa a seis de las principales formaciones rebeldes, había declarado el jueves 24 de diciembre un "cese al fuego unilateral de 72 horas" que sería "supervisado a lo largo de todo el territorio por el conjunto de sus tropas en combate", de acuerdo a un comunicado con fecha del miércoles, pero confirmado por la agencia AFP, a través de dos de esos grandes grupos armados.

Los firmantes de la declaración habían invitado "a las autoridades a observar" la misma, a la par que exigieron al jefe de Estado Faustin-Archange Touadéra, favorito para el escrutinio presidencial, "suspender los comicios, ya que sus condiciones nunca se han cumplido".

Sin embargo, estas demandas fueron rechazadas por el Ejecutivo, lo que llevó a los grupos rebeldes a romper la tregua menos de 24 horas después de su declaración. En un comunicado autenticado por la agencia AFP, la CPC confirmó su postura y anunció que retoma "su marcha implacable hacia su objetivo final".

Según los rebeldes, la decisión de terminar con el frágil alto el fuego se tomó "frente a la irresponsable terquedad del Gobierno". Para la coalición, el Ejecutivo rechazó "con descaro" esta "oportunidad de paz", a lo que "siguieron varios ataques contra posiciones ocupadas por los patriotas del CPC".

El general Bobo, líder del movimiento 3R, aseguró a la AFP que "ahora o el gobierno nos dispersa, o marchamos sobre Bangui, que es nuestro objetivo final".

 

Los combates se reanudaron en Bakouma, unos 250 kilómetros al este de la capital Bangui, según Vladimir Monteiro, portavoz de la fuerza de paz de la Misión Unidimensional Integrada de las Naciones Unidas para la Estabilización en la República Centroafricana (MINUSCA).

"Un no-evento", según el Gobierno de Touadéra

"El documento no está firmado. Es un alto el fuego unilateral, un no-evento, y no hemos podido ver que estos grupos hayan frenado sus acciones", había reaccionado el jueves Ange-Maxime Kazagui, portavoz del Gobierno centroafricano.

Solo el movimiento 3R (Retorno, Reclamo, Rehabilitación), uno de los pilares de la coalición, y el Frente Popular para el Renacimiento de República Centroafricana (FPRC) habían certificado a la agencia francesa AFP la autenticidad del documento que declaraba el cese al fuego. No obstante, según funcionarios de oenegés y de la propia ONU, el jueves habrían cesado ciertos combates en varias localidades. Unas zonas que, gracias a la MINUSCA, contarán con el apoyo de 300 cascos azules ruandeses "como parte del plan integrado para asegurar las elecciones".

La semana pasada, los principales grupos armados se reunieron en coalición, lanzando una ofensiva grupal. Estos sectores -integrados por grupos de milicias que, en conjunto, controlan dos tercios del país- acusan a Touadéra de intentar arreglar la votación del domingo.

Por su parte, el fin de semana pasado, el Gobierno centroafricano sostuvo que el expresidente François Bozizé, derrocado en 2013, había fomentado un intento de "golpe de Estado" contra Touadéra, alegación que él niega.

La amenaza constante de estos grupos hace que una participación electoral libre y tranquila sea ilusoria, ya que la oposición y otros expertos también lo usan para afirmar que la legitimidad de los funcionarios electos (el presidente y los 140 diputados) podía verse seriamente dañada.

Una dividida oposición centroafricana

En este panorama, el actual mandatario, elegido en 2016, se antoja el gran favorito para una reelección, según los politólogos. Su Ejecutivo ha estado marcado por un inicio de reconstrucción del Ejército y del restablecimiento de la autoridad estatal en varias prefecturas. Pero no solo. Sobre él también pesan múltiples casos de corrupción.

En el otro lado de la balanza, el economista y exprimer ministro Anicet Georges Dologuélé, de 63 años, se erige como su gran contrincante, luego de la invalidación de la candidatura de Bozizé, con sanciones de la ONU, que no lo han eximido de dar su apoyo a Dologuélé. 

Pese a todo, la extrema división de la oposición, que cuenta con hasta 15 candidatos contra el presidente, debería facilitar la reelección de este. Por ello no es de extrañar que sus rivales ya hayan denunciado fraudes electorales masivos durante la primera vuelta, reclamando además una investigación.

El G5+, que agrupa a Francia, Rusia, la ONU, la Unión Europea y el Banco Mundial, ha respaldado que estas presidenciales y legislativas, en las que la organización internacional ha invertido más de 30 millones de euros, deben "concurrir bajo el respeto del legado constitucional" del país africano.

Sin embargo, desde este jueves ese no parece ser el camino que esté tomando República Centroafricana. La ONU se ha declarado "profundamente alarmada por la escalada de las tensiones y el recrudecimiento de la violencia", "que presenta serios riesgos para la seguridad de los civiles y el ejercicio del derecho al voto". En esta línea, recae además la sospecha de que Rusia, que ha enviado a la nación 300 instructores militares, intente afianzar su estrategia en la zona, como en tiempos de la Unión Soviética. Al respecto Moscú ha negado que sus soldados hayan entrado en combate junto al ejército local.

Lo que sí es un hecho es que la mayor parte de los 1.500 aspirantes a la Asamblea Nacional no han podido desarrollar su campaña por razones de seguridad. De darse una segunda vuelta, esta está prevista que ocurra el 14 de febrero.

Con AFP y EFE

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