Amnistía Internacional denuncia la matanza de civiles por fuerzas eritreas en Tigray

Archivo-Decenas de personas esperan por la distribución de comida en la ciudad de Alamata, en la región de Tigray, el 11 de diciembre de 2020.
Archivo-Decenas de personas esperan por la distribución de comida en la ciudad de Alamata, en la región de Tigray, el 11 de diciembre de 2020. © AFP/Eduardo Soteras

Amnistía Internacional publicó un informe en el que denuncia que las tropas eritreas mataron el pasado noviembre a al menos “240 civiles en dos días”. La cifra podría ser mayor porque esta corresponde a las víctimas identificadas por sobrevivientes. La organización indicó que los hechos constituirían un crimen de lesa humanidad.

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Se trata de atrocidades que están “entre las más graves documentadas hasta la fecha” del conflicto en la región de Tigray, norte de Etiopía, asegura Amnistía Internacional (AI).

Entre el 28 y 29 de noviembre de 2020, en la ciudad de Axum, "los soldados eritreos dispararon deliberadamente contra civiles en la calle y llevaron a cabo registros sistemáticos casa por casa, ejecutando extrajudicialmente a hombres y niños", afirma la organización defensora de los derechos humanos en el informe publicado este viernes.

Sobrevivientes de la masacre entrevistados por AI, señalaron que soldados etíopes y eritreos tomaron el control de la ciudad de forma conjunta, pero los del vecino país perpetraron las matanzas y luego llevaron a cabo redadas en las viviendas.

las tropas eritreas arrasaron el lugar y mataron sistemáticamente a cientos de civiles a sangre fría

“La masacre se llevó a cabo en represalia por un ataque anterior de un pequeño número de milicianos locales, a los que se unieron residentes locales armados con palos y piedras”, indica el documento.

En medio de hospitales saqueados y los propios trabajadores de la salud tratando de huir del lugar, algunos murieron a causa de heridas que no pudieron ser atendidas.

“Las pruebas son convincentes y apuntan a una conclusión escalofriante: la de que los soldados etíopes y eritreos cometieron múltiples crímenes de guerra en su ofensiva por el control de Axum. Además, las tropas eritreas arrasaron el lugar y mataron sistemáticamente a cientos de civiles a sangre fría, lo que aparentemente constituye un crimen de lesa humanidad”, sostuvo Deprose Muchena, director de Amnistía Internacional para África Oriental y Austral.

Imagen satelital de Gijet en la región de Tigray con cruces rojas marcadas que se relacionan con el número de estructuras significativamente dañadas y las cruces naranjas muestran daño limitado, las líneas a la derecha identifican quemaduras visibles. Fotografía tomada el 23 de febrero de 2021.
Imagen satelital de Gijet en la región de Tigray con cruces rojas marcadas que se relacionan con el número de estructuras significativamente dañadas y las cruces naranjas muestran daño limitado, las líneas a la derecha identifican quemaduras visibles. Fotografía tomada el 23 de febrero de 2021. © Planet Labs Inc/Vía Reuters

La organización resalta que el análisis de imágenes de satélite realizado por Evidence Lab, del Programa de Respuesta a las Crisis de Amnistía Internacional, corrobora los informes de bombardeos indiscriminados y saqueos generalizados.

Recoger los cuerpos de las víctimas tomó varios días

La masacre dejó las calles llenas de cadáveres. Sumado al terror y al dolor de perder a sus seres queridos, los residentes del área tuvieron que soportar durante varios días la prohibición de recoger los cuerpos de sus familiares.

“Al día siguiente no nos permitieron recoger a los muertos. Los soldados eritreos dijeron que no se puede enterrar a los muertos antes de que se entierren nuestros soldados”, dijo una mujer que fue testigo de lo ocurrido.

Desde que estalló el conflicto a principios de noviembre de 2020, el acceso a la región de Tigray está restringido incluso para las organizaciones humanitarias, por lo que este tipo de hechos han tardado en ser confirmados.

Nadie sabe con exactitud cuántas personas han muerto en esta guerra, pero se trataría de miles, según lo estimado por funcionarios humanitarios, que además han indicado que muchos han fallecido de hambre por los impedimentos para ingresar alimentos y agua. Aunque ha habido algunas aperturas para las ONG, el acceso en general sigue prohibido.

El Gobierno central de Etiopía ha negado la presencia de soldados de Eritrea y el vecino país descartó la información divulgada días antes por la agencia AP sobre esta masacre, al calificarla como “mentiras escandalosas”. Este viernes, el ministro de Información de Eritrea, Yemane Gebremeskel, dijo que su nación "está indignada y rechaza categóricamente las absurdas acusaciones" del informe de Amnistía Internacional.

Los orígenes de esta ola de violencia se remontan a tensiones entre las partes gobernantes del país y de la región en 2018.

En ese año, la coalición gobernante nombró a Abiy Ahmed como primer ministro para ayudar a calmar meses de protestas contra el Gobierno.

Sin embargo, el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), que por décadas ha gobernado la región en cuestión, se sintió cada vez más marginado y el año pasado se retiró de la coalición gobernante. En septiembre, Tigray votó en unas elecciones locales que el Gobierno nacional calificó de ilegales y luego desvió fondos del Ejecutivo del TPLF a otras autoridades locales, lo que enfureció aún más a ese partido político y su grupo armado.

Desde noviembre, el TPLF se enfrenta por el dominio de la región contra el Ejército del Gobierno central, al que en varias ocasiones ha acusado de estar respaldado por las fuerzas de Eritrea.

Con AP y EFE

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