La Cámara Baja de Somalia revirtió la ley que extendía el mandato presidencial de 'Farmajo'

Los legisladores de la Cámara Baja de Somalia votan para cancelar una extensión del mandato presidencial de dos años, que causó fuertes divisiones y violencia. En el Parlamento, en Mogadiscio, Somalia, el 1 de mayo de 2021.
Los legisladores de la Cámara Baja de Somalia votan para cancelar una extensión del mandato presidencial de dos años, que causó fuertes divisiones y violencia. En el Parlamento, en Mogadiscio, Somalia, el 1 de mayo de 2021. © Reuters/Feisal Omar

A petición del propio presidente 'Farmajo', los legisladores del país africano votaron por unanimidad cancelar la extensión del mandato presidencial por dos años, que habían aprobado la semana pasada. La medida fue tomada tras fuertes enfrentamientos en Mogadiscio, la capital, entre facciones de las fuerzas de seguridad, divididas en este asunto. En manos del primer ministro quedará el proceso electoral.

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La Cámara del Pueblo, la Cámara Baja del Parlamento de Somalia, votó por unanimidad cancelar una extensión del mandato presidencial por dos años que aprobó el mes pasado, después de una ola de violencia entre las fuerzas de seguridad en las calles de la capital Mogadiscio.

En medio de los fuertes enfrentamientos, la reversión de la ley fue solicitada por el propio mandatario, Mohamed Abdullahi Mohamed Farmajo.

El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Mohamed, se dirige a la Cámara Baja del Parlamento, en Mogadiscio, Somalia, el 1 de mayo de 2021.
El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Mohamed, se dirige a la Cámara Baja del Parlamento, en Mogadiscio, Somalia, el 1 de mayo de 2021. © Reuters/Feisal Omar

"La razón por la que volvemos a este acuerdo es que fue apoyado unánimemente por el foro consultivo nacional con el fin de salvar al país de la inestabilidad política y dirigirse urgentemente a unas elecciones acordadas conjuntamente", declaró Farmajo en una comparecencia ante el cuerpo legislativo.

Además, el jefe de Estado dispuso que el primer ministro Mohamed Hussein Roble, quien se opuso a la extensión de mandato, sea el encargado de preparar e implementar la seguridad de las próximas elecciones para que "puedan tener lugar en un ambiente pacífico y estable".

El premier agradeció al mandatario por desistir de la controvertida medida, ordenó a los miembros del Ejército regresar a sus cuarteles y pidió a los políticos evitar incitar a la violencia.

Asimismo, los gobiernos de Estados Unidos, Turquía y la Unión Europea (UE) recibieron la decisión con beneplácito.

Pese al aparente clima de nueva calma, aún no está claro en cuánto tiempo se llevarán a cabo los comicios. Algunos líderes de la oposición esperan que Mohamed renuncie y señalan que el Parlamento no fue lo suficientemente lejos con su pronunciamiento.

"Nunca se puede confiar en el presidente, ya que cambia sus propias palabras de manera impredecible o razonable", dijo Abdirahman Abdishakur, uno de los candidatos de la oposición.

El mandato de Mohamed expiró en febrero, pero sin una nueva generación de legisladores, el Parlamento no pudo elegir un presidente.

La ampliación del plazo fue aprobada por la Cámara de Diputados, pero rechazada por el Senado, lo que causó la crisis que se ha intensificado en los últimos días.

Violencia entre las fuerzas de seguridad en Mogadiscio

Los desacuerdos políticos desembocaron violentos enfrentamientos entre facciones de las fuerzas de seguridad. La crisis ha generado temores de que los insurgentes de Al Shabab vinculados a Al Qaeda puedan explotar un vacío de seguridad si las fuerzas estatales se dividen y se enfrentan entre sí.

El panorama es aún peor si se tiene en cuenta que las fuerzas armadas somalíes incluyen miembros de milicias de clanes que han luchado por el poder y los recursos. El presidente Mohamed es Darod, uno de los principales clanes de Somalia. Muchos de los líderes de la oposición y del Ejército en la capital son de otro grupo denominado Hawiye.

Agentes de seguridad se congregan después de la explosión de un coche bomba, en la prisión de Asluubta, en el distrito de Darkenley de Mogadiscio, Somalia, el 28 de abril de 2021.
Agentes de seguridad se congregan después de la explosión de un coche bomba, en la prisión de Asluubta, en el distrito de Darkenley de Mogadiscio, Somalia, el 28 de abril de 2021. © Reuters/Feisal Omar

Al Shabab se apoderó de al menos una ciudad la semana pasada, cuando combatientes fuertemente armados se trasladaron del campo a la capital.

Entre 60.000 y 100.000 personas se vieron obligadas a huir de sus hogares, tras los intensos combates del pasado domingo que generaron temores de una guerra total entre facciones fuertemente armadas a favor y en contra del presidente.

El intento del mandatario de extender su periodo también enfureció a los donantes extranjeros, que han respaldado a su Gobierno en un intento por traer estabilidad a Somalia después de más de dos décadas como un estado fallido, tras una guerra civil que comenzó en 1991.

Aún no está claro si las fuerzas de seguridad leales a la oposición se retirarían de sus posiciones, pues se negaron a hacerlo a principios de esta semana. Rashid Abdi, un analista independiente con sede en Nairobi, destacó que la decisión presidencial sumada a la votación parlamentaria sobre la celebración de elecciones parece demostrar un buen compromiso.

Con Reuters y EFE

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