El número de muertos en los disturbios de Sudáfrica se eleva a 276

El gobierno sudafricano anunció que  había 234 muertos relacionados con los disturbios en KwaZulu-Natal, y 42 en Gauteng.
El gobierno sudafricano anunció que había 234 muertos relacionados con los disturbios en KwaZulu-Natal, y 42 en Gauteng. © Sumaya Hisham / Reuters

El gobierno de Sudáfrica comunicó este miércoles 21 de julio que el total de fallecidos relacionados con la oleada de disturbios ocurrida estos últimos días en el país asciende a 276. Sin embargo, una ministra afirmó que la "estabilidad" había vuelto a las dos provincias sacudidas por esta violencia. Estos hechos no tienen precedentes en la Sudáfrica posterior al apartheid.

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Los recientes disturbios en Sudáfrica se han cobrado 276 vidas, según informó el gobierno el miércoles, elevando la cifra de muertos desde los 215 anunciados a principios de semana.

Khumbudzo Ntshavheni, ministra en funciones de la Presidencia de Cyril Ramaphosa, indicó que el gobierno identificó 61 fallecimientos adicionales relacionados con el estallido de violencia. De las muertes totales, 234 ocurrieron en KwaZulu-Natal (en el este del país) y 42 en Gauteng (la provincia donde se encuentran Johannesburgo y Pretoria).

Según agregó la ministra, la policía está investigando si 168 de las muertes fueron realmente asesinatos. Además, se estima que algunas de las personas murieron en estampidas o aplastadas por la caída de objetos, mientras que otras murieron en edificios en llamas.

Los incidentes más graves se concentran en dos provincias: en KwaZulu-Natal, de donde es originario Jacob Zuma, y en Gauteng, donde se encuentran Pretoria y Johannesburgo.
Los incidentes más graves se concentran en dos provincias: en KwaZulu-Natal, de donde es originario Jacob Zuma, y en Gauteng, donde se encuentran Pretoria y Johannesburgo. © Luca Sola / AFP

Khumbudzo Ntshavheni aseguró sin embargo que "la estabilidad continúa reinando en las provincias de Gauteng y KwaZulu-Natal" y que la policía estaba llevando a cabo "operaciones de limpieza para garantizar que las actividades oportunistas no encontraran éxito".

Un malestar preexistente al encarcelamiento de Zuma

Solo a partir del 14 de julio las autoridades sudafricanas empezaron a retomar el control de las zonas afectadas, gracias en gran medida al despliegue de 25.000 soldados para apoyar a la policía.

Los disturbios comenzaron el pasado 9 de julio, inicialmente en forma de protestas por el encarcelamiento del polémico expresidente Jacob Zuma (2009-2018) en su provincia natal, KwaZulu-Natal. Zuma empezó entonces a cumplir una condena de 15 meses de cárcel por negarse repetidamente a declarar por corrupción.

Pero rápidamente las protestas se convirtieron en incendios provocados y pillaje masivo sin precedentes para la democracia sudafricana. Luego, se extendieron a la provincia de Gauteng.

Los disturbios estallaron un día después de que el expresidente Jacob Zuma empezara a cumplir una condena de 15 meses de cárcel por ignorar una investigación sobre corrupción.
Los disturbios estallaron un día después de que el expresidente Jacob Zuma empezara a cumplir una condena de 15 meses de cárcel por ignorar una investigación sobre corrupción. © Kierran Allen / Reuters

El estallido de violencia se venía alimentado por problemas sociales preexistentes, como la extrema desigualdad, el desempleo, los elevados niveles de criminalidad en el país, así como por un malestar general relacionado con la pandemia de Covid-19.

La magnitud de la destrucción -que incluye daños en centros comerciales, fábricas y almacenes, pequeños negocios e incluso escuelas- todavía se está aclarando. También prosiguen las operaciones policiales para recuperar los bienes robados, que serán, según el Ejecutivo, usados como prueba y luego destruidos. Esto ha causado una gran controversia en el país.

Sólo en KwaZulu-Natal, el costo económico se estima en 20.000 millones de rands (equivalentes a 1.370 millones de dólares), ya que 161 centros comerciales, 11 almacenes y ocho fábricas sufrieron grandes daños.

Según el presidente Cyril Ramaphosa, los incidentes fueron "instigados" y "hubo gente que los planeó y los coordinó". Cuatro personas detenidas por presuntamente haber instigado la violencia de los pasados días ya comparecieron ante los tribunales sudafricanos. Además, miles de personas están detenidas por saqueos.

Con Reuters, AFP y EFE

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