Dos coches bomba del EI en Bagdad dejan 30 muertos

El Estado Islámico ataca a la población civil en pleno ramadán en un intento de demostración de fuerzas, mientras la coalición internacional y la aviación iraquí aprietan el cerco del grupo terrorista en Mosul, su último gran feudo en el país. La ONU

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Al menos 30 personas han sido asesinadas este martes en Bagdad, en la capital iraquí, donde dos kamikazes han hecho explotar dos coches bombas en concurridos puntos de la ciudad, dejando además un centenar de heridos. El Estado Islámico, a través de su agencia de propaganda Amaq, ha reivindicado la autoría del primer atentado precisando que el blanco era un encuentro de la comunidad chií, que el grupo yihadista suní considera "hereje" dentro del Islam.

El atentado tuvo lugar en torno a las 12 de la noche, en la puerta de una heladería en el barrio de Karrada, frecuentado por las clases medias y habitado en su mayor parte por musulmanes de la rama chiita y una minoría cristiana.

El enviado especial americano de la coalición internacional para Siria e Irak, Brett McGurk, ha denunciado a través de la red social Twitter que “los terroristas atacaron a niños y familias que aprovechaban el buen tiempo en un puesto de helados”. “Mostramos nuestro apoyo a Irak frente al mal”, ha añadido McGurk.

El segundo ataque se ha producido también tras la explosión de un coche bomba estacionado en el puente de los Mártires, uno de los más importantes de la capital. El modus operandi hace pensar que es el mismo grupo quien se encuentra detrás de este múltiple asesinato, que llega tres días después del inicio del Ramadán, marcado en los últimos años por el derrame de sangre de atentados yihadistas. En este caso, el objetivo también fue la población civil.

Con esto, el grupo islamista pretende hacer demostraciones de fuerza cuando los bombardeos aéreos de la aviación iraquí y la coalición internacional estrechan el cerco en torno a la ciudad de Mosul, el último gran feudo del grupo terrorista en el país.

La ONU estima que entre 180.000 y 200.000 civiles se encuentran en la parte antigua de Mosul, la segunda ciudad del país, ocupada por el EI. La aviación iraquí ha distribuido panfletos exhortando a la población a abandonar los barrios ocupados por los yihadistas, donde se sucederán los ataques, pero la ONU teme que el desastre humanitario sea inevitable así como el éxodo masivo durante los próximos días.

Lise Grande, coordinadora de la ONU en Irak, ha alertado además de la falta de medicamentos y de “importantes penurias de agua potable y reservas de comida limitadas”. “Las familias que intentar huir son a menudo tomadas como blanco de los francotiradores”, denuncia Grande.

(Con AFP)

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