Polémica en España por la colaboración policial tras los atentados

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Barcelona (AFP)

La investigación de los atentados yihadistas en Cataluña dio rápidos resultados, pero su eficacia se vio empañada por críticas a las autoridades independentistas catalanas, acusadas de excluir a los cuerpos policiales españoles por motivos políticos desestimando informaciones relevantes.

Tras haber asegurado durante días no querer "entrar en polémicas", el independentista Gobierno catalán se mostró visiblemente molesto este jueves.

"Hay algunos medios de comunicación a quienes lo único que les interesa es desacreditar", dijo su responsable de Interior, Joaquim Forn.

Reaccionaba así a informaciones según las cuales la policía autónoma catalana no consultó con Madrid los posibles antecedentes del presunto cerebro de los atentados y rechazó asistencia en las pesquisas sobre el estallido de una casa donde luego se supo que los yihadistas fabricaban explosivos.

- "Estado catalán" -

Pese al conflicto abierto entre el Ejecutivo español, de Mariano Rajoy, y los nacionalistas, determinados a convocar un referéndum de autodeterminación prohibido, ambas partes se habían esforzado por dar una imagen de unidad ante la conmoción provocada por los ataques y la rapidez de la investigación.

El mismo día de los atentados, reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), que dejaron 15 muertos y más de cien heridos en Barcelona y Cambrils, la policía autónoma catalana, los Mossos d'Esquadra, abatió a cinco sospechosos de integrar la célula.

Cuatro días después localizaba y mataba al prófugo Younes Abouyaaqoub, identificado como el conductor de la furgoneta que arrolló a la multitud en la turística avenida de las Ramblas.

Rápidamente se detuvo e interrogó a cuatro sospechosos.

Sus declaraciones permitieron designar al imán marroquí Abdelbaki Es Satty como cerebro de los atentados y determinar que murió junto a otro yihadista en la explosión accidental de las bombas que estaban preparando para atentar contra grandes monumentos.

En menos de una semana, la célula había sido "desmantelada" y solo se oían alabanzas a los Mossos, hasta que el martes dos sindicatos, representantes de la Guardia Civil y la Policía Nacional españolas, desataron la polémica con una virulenta acusación.

El independentista Ejecutivo catalán excluyó de la investigación a la Guardia Civil y la Policía Nacional para "transmitir una imagen al exterior de nuestras fronteras de un Estado catalán autosuficiente", aseguran en un comunicado conjunto la Asociación Unificada de los Guardias Civiles (AUGC) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP).

Afirman que no se permitió a sus expertos en explosivos acceder a la casa de Alcanar, unos 200 kilómetros al sur de Barcelona, que saltó por los aires cuando se preparaban las bombas, y que se ignoraron sus informaciones sobre el vínculo de Satty con uno de los principales detenidos en una operación de 2007 contra el terrorismo yihadista.

- "Irresponsables" acusaciones cruzadas -

"Ha habido una colaboración permanente, constante y fluida entre las diferentes instituciones, tanto a nivel político como a nivel técnico de los diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad", aseguró el miércoles el delegado del Gobierno español en Cataluña, Enric Millo, intentando calmar los ánimos.

Pero la polémica se inflamó un día después con las informaciones de prensa.

Algunos diarios aseguraron que la juez designada tras la explosión en Alcanar, la víspera de los ataques, avisó a los Mossos de que las numerosas bombonas de butano allí encontradas estaban destinadas a cometer un atentado y que estos desestimaron su opinión.

Ninguna de las fuentes policiales y judiciales contactadas por la AFP pudo confirmar esta información.

Otros agregaban que la policía belga se dirigió a los Mossos para advertirles sobre Satty en marzo de 2016, cuando el imán marroquí intentó encontrar trabajo en una mezquita cerca de Bruselas.

Falso, afirmó Forn, asegurando que solo existió una consulta "informal" de antecedentes de un agente belga a un catalán porque se conocían personalmente. Y subrayó que los Mossos, cuya comunicación oficial con policías extranjeras debe pasar por Madrid, nunca dispusieron de información sobre el imán.

"Es muy injusto escuchar o leer según qué cosas" y que "se dé un sentido político a la actuación policial", respondió por su parte el Sindicato de Mossos d'Esquadra (SME), mientras el diario El País calificaba de "irresponsables" en un editorial "las acusaciones cruzadas y la utilización política de los supuestos éxitos o fracasos" de la policía catalana.