Saltar al contenido principal

Director del MOMA: "Hay que tratar la performance como la pintura o la escultura"

Anuncios

París (AFP)

La era digital también está transformando los museos, como el MOMA de Nueva York, que apuesta por suprimir las jerarquías del arte y conectar todas las disciplinas, de la pintura a la "performance", explicó su director Glenn Lowry.

Lowry viajó a París esta semana, como pronto lo harán 200 obras pertenecientes a su museo -de Cézanne a Warhol o Signac -, que serán exhibidas en la Fundación Louis Vuitton, en una muestra inédita y posible solo porque el MOMA se halla en plenas obras de ampliación.

La transformación del Museo de Arte Moderno de Nueva York, concebido en los años 1930 por su primer director, Alfred Barr, como "un torpedo" moviéndose con el tiempo, será también un reflejo de esta adaptación a la revolución digital.

"Con el mundo analógico, pensábamos de forma más compartimentada, estructurada", pero actualmente "todo gira alrededor de las conexiones en red, las jerarquías colapsaron", y "empezamos a mirar el arte y a experimentarlo de otra forma", dijo Lowry a la AFP.

Pintura, escultura, películas, obras de diseño industrial, videojuegos, emoticonos... toda forma de expresión convive, interactúa, en busca de nuevos sentidos.

- Jóvenes con preguntas -

También "las performances no las tratamos como algo aislado". Los nuevos espacios dedicados a estas "son parte integral de nuestra colección", explicó Lowry.

"Aunque se podría pensar que atraen sobre todo a los jóvenes, el público es muy diverso. Hay gente para quien las performances eran parte de su vida en los años 1960-1970, cuando salíamos todos a la calle".

Lowry, director del MOMA desde 1995, admite que aunque el emblemático museo se dirige a todos los públicos, personalmente alberga "un especial interés por los jóvenes, porque piensan diferente".

Un museo "suscita preguntas, permite entablar conversaciones sin aportar una respuesta definitiva y los jóvenes suelen sentirse muy cómodos en este tipo de ambientes, más porosos".

Para Lowry, las nuevas generaciones, pese a estar conectadas permanentemente a sus teléfonos móviles, "se mueven mucho" y van detrás de "los acontecimientos".

- "Nunca hay suficiente dinero" -

La ampliación del MOMA, cuya inauguración está prevista en 2019, permitirá pasar de 12.000 a 17.000 m2. Uno de sus principales objetivos es revalorizar su colección permanente, puesto que como "sucede en la mayoría de museos del mundo", las estrellas son las exposiciones temporales.

"Queremos que nuestra colección permanente sea una exposición temporal en permanecia. Cambiarla muy a menudo, cada cuatro meses y esforzarnos tanto en promoverla como las temporales", explicó Lowry, que lamenta que el público pase de lado de obras maestras al visitar solo las muestras.

El MOMA recibió en los últimos tiempos millonarias donaciones de varios mecenas - David Geffen, Steven Cohen y Ken Griffin, principalmente -, pero para Lowry, "nunca es suficiente".

"No podemos hacer ni una fracción de lo que querríamos hacer. Estamos constantemente buscando dólares", aseguró, defendiendo además el precio de 25 USD la entrada.

"No recibimos ni un dólar del Estado, ni la ciudad ni el gobierno federal", y aun así, las distintas fórmulas del MOMA permiten que "un tercio de nuestros visitantes entren de forma gratuita".

Por este motivo descarta también que el MOMA pueda abrir en otro país, como el Louvre de Abu Dhabi, que será inaugurado el próximo 11 de noviembre.

"Ya es demasiado complicado con un museo".

- El MOMA y Trump -

Aunque no es un "museo político", el MOMA reaccionó a principios de año cuando el presidente Donald Trump prohibió la entrada a Estados Unidos de los ciudadanos de varios países musulmanes, colgando obras de artistas precisamente de esas naciones.

"Este decreto fue un golpe contra los valores de nuestro museo, creado por inmigrantes" y "queríamos demostrar a nuestro público y a nuestros artistas que estamos ahí y que esto no va a cambiar".

Interrogado sobre si el museo reaccionará también al fin de la protección legal de 800.000 inmigrantes que llegaron de niños a Estados Unidos, decretado esta semana por Trump, Lowry señaló que el problema de los "dreamers" es "diferente" y que el museo "no puede reaccionar cada vez, porque sino estaría completamente desbordado".

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.