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Alumnos secundarios argentinos redoblan presión contra polémica reforma

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Buenos Aires (AFP)

Alumnos secundarios de la capital argentina marcharon este viernes en Buenos Aires en rechazo a una polémica reforma eductiva que incluye prácticas laborales gratuitas y obligatorias en el último año, mientras se elevan a treinta las escuelas tomadas por estudiantes.

La reforma se instrumentará desde 2018 en 17 establecimientos de la capital argentina a modo de prueba piloto, para luego extenderse a todo el país, según el plan oficial.

"Necesitamos una escuela ágil, una escuela moderna, una escuela que los prepare sobre competencias para adaptar y aprender a lo largo de toda la vida", dijo el lunes la ministra de Educación de Buenos Aires, Soledad Acuña.

Alumnos, padres y docentes reclaman que fueron marginados de las discusiones que el ministerio de Educación de la ciudad llevó a cabo en el último año para afinar detalles de la reforma.

Desde hace una semana comenzaron las protestas en las escuelas con tomas por parte de los estudiantes, que permanecen pacíficamente dentro de los establecimientos en reclamo de ser recibidos por el ministerio.

La cartera ha condicionado recibir a los estudiantes a que levanten la medida, lo que ha puesto al conflicto en un callejón sin salida.

Los ánimos se encendieron aún más entre los estudiantes al conocerse una instrucción del ministerio en el que pide a los directores de escuelas denunciar las tomas ante la policía, lo que los estudiantes entienden es "criminalizar la protesta".

El jueves la justicia hizo lugar a un amparo y suspendió su aplicación.

La reforma determina en uno de sus principales puntos que los alumnos del último año del ciclo secundario destinen la mitad del tiempo de los cursos a realizar prácticas laborales en instituciones o empresas privadas.

También delega en "facilitadores" sin título docente el dictado de talleres que reemplazarán a las clases magistrales a cargo de profesores.

"No somos mano de obra gratuita", "No al recorte de materias", son algunos carteles que portaban más de un millar de manifestantes en la marcha hacia el ministerio de Educación de la ciudad.

"Hay más de 30 colegios tomados porque el gobierno quiere implementar una reforma que nosotros llamamos 'antieducativa'", dijo a la AFP Demián Ibañez, estudiante del último año del Colegio Nacional Buenos Aires.

Luis Cardeneros marchó junto a su hijo en contra de la reforma. "Todos estamos muy preocupados por la baja de la formación en la educación, pero la reforma, lejos de apuntar a mejorar, se hace empobreciendo los contenidos. Muchos docentes van a quedar sin cátedras", dijo.

De su lado, Ricardo Galindo, profesor de secundaria, se preguntó "¿qué va a pasar con los docentes y los contenidos?", una incertidumbre que se repite entre padres y alumnos.

"Creemos que hay gran improvisación. La comunidad educativa quedó afuera de esta reforma", lamentó.

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