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Madrid trata de "neutralizar" los colegios electorales en Cataluña

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Barcelona (AFP)

Las fuerzas del orden españolas trataban este martes de "neutralizar" los colegios electorales que los dirigentes separatistas de Cataluña quieren habilitar para su referendo de autodeterminación, mientras el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reúne con Donald Trump en Washington, en busca de apoyo.

A cinco días de la cita, el enfrentamiento entre Madrid y los líderes separatistas catalanes continúa en dos direcciones: la logística del referéndum, combatida de frente por el Gobierno español y la justicia, y el terreno político, con la vista puesta en la opinión pública extranjera.

El lunes por la noche, la fiscalía superior de Cataluña ordenó a la policía regional identificar a los responsables de los colegios electorales que deben abrir el domingo.

La fiscalía pidió que esas personas comparezcan como testigos, para que entreguen la documentación que poseen relacionada con la consulta, y se les advierta de su "obligación" de no ceder dichos centros para la votación, prohibida por la justicia.

"La orden ha sido transmitida y será ejecutada con toda normalidad", declaró a AFP un portavoz de la policía catalana, los Mossos d'Esquadra.

Las actuaciones de esta policía, que es autónoma pero está sometida a la legislación del Estado español, es esencial. Por ello, y como parte de su empeño por impedir la consulta, el Ministerio del Interior la puso este fin de semana bajo tutela parcial.

- Despliegue total contra la consulta -

Al apuntar a los colegios electorales, la fiscalía profundiza en un plan destinado a parar todos los pasos hacia la organización del referéndum.

Desde mitad de septiembre, la justicia ha amenazado a los alcaldes que faciliten locales para la votación, así como a los funcionarios de otras instituciones (colegios, centros de salud, patrimonio) que participen en la organización del referendo.

La junta electoral creada expresamente para la cita tuvo que dimitir en bloque, después de que el Tribunal Constitucional les impusiera multas diarias de 12.000 euros.

Por otro lado, la Guardia Civil y la policía se incautaron de casi diez millones de papeletas. Hasta el momento fueron cerradas además 59 páginas web que publicitaban el referendo, y otras 85 están pendientes de cierre, según fuentes judiciales.

Ante este despliegue de medidas, las autoridades separatistas que gobiernan esta región de 7,5 millones de habitantes denuncian desde 2016 los métodos "represivos" del Gobierno central.

"Aquí es normal que la página de la Fundación Francisco Franco este plenamente operativa", dijo quejándose este martes el portavoz del Ejecutivo catalán, Jordi Turull.

Los separatistas se felicitan por otro lado de la publicación, en varios medios extranjeros, de editoriales que piden la celebración de un referéndum legal, o una mayor flexibilidad del Gobierno de Rajoy, en una Cataluña profundamente dividida entre secesionistas y partidarios de seguir en España.

Una fuente diplomática española dijo tener "conciencia de esa afirmación de que estaríamos perdiendo la batalla de la comunicación. Pero es más difícil contar la verdad que contar mentiras".

El Gobierno repite insistentemente que lo que busca es salvaguardar la Constitución, que no autoriza este tipo de consultas, al igual que ocurre en Italia o Francia.

Y destaca que los separatistas adoptaron la ley del referéndum sin dejar que la oposición la debatiera a fondo, y con una votación por mayoría simple, cuando para textos mucho menos importantes la legislación catalana exige una mayoría de dos tercios de la cámara.

- Rajoy en la Casa Blanca -

Oficialmente, Cataluña no figura en el menú del encuentro previsto en Washington este martes entre Rajoy y el presidente de EEUU, Donald Trump. No obstante, el dirigente español espera algún gesto de apoyo de su anfitrión.

En España, mientras tanto la tensión seguía aumentando, y el lunes, una fuente diplomática española admitía que están "preocupados por una escalada de violencia" que pudieran provocar, según él, los separatistas.

En varias ciudades de Andalucía y en otras localidades como Toledo (centro) o Santander (norte), los guardias civiles que partieron como refuerzos a Cataluña fueron vitoreados por cientos de vecinos, con gritos de "viva España".

En una de las mayores concentraciones, cientos de manifestantes se congregaron el lunes en Huelva, para animar a los agentes a gritos de "¡a por ellos!". En Madrid pueden verse numerosas banderas españolas colgadas de los balcones.

Por su lado, en las calles de Barcelona algunos ofrecen espontáneamente claveles rojos a la policía catalana. "Por mucho ardor guerrero que le pongan (...), están perdiendo el tiempo, y por tanto, el 1 de octubre, como ha dicho el Gobierno, se hará", advirtió el portavoz del Ejecutivo catalán.

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