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Preocupación en Israel por la emergencia de la extrema derecha en Alemania

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Jerusalén (AFP)

El histórico éxito electoral de la extrema derecha en Alemania fue acogido en Israel con una mezcla de inquietud y relativa distancia, dada la naturaleza del partido Alternativa para Alemania (AfD) y la estrecha relación entre ambos países.

Como todas las noticias procedentes de Berlín capaces de despertar el espectro del Holocausto, la emergencia de AfD, que logró el tercer lugar en las legislativas del domingo, alarmó a los supervivientes de la Shoah en Israel.

Berthe Badehi, de 86 años, que vivió escondida por unos campesinos franceses durante la Segunda Guerra Mundial, declaró a la AFP estar "muy conmocionada" y "tener miedo" por Europa.

"Es como un cáncer que se extiende, es chocante que ocurra en Alemania", afirma la mujer.

"Tenemos un enemigo en Alemania", coincide Saul Oren, otro judío de Jerusalén, instalado en Israel desde 1968, tras haber sobrevivido a los campos nazis de Auschwitz y de Sachsenhausen.

Esta preocupación está extendida entre los judíos. Ronald Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial ?una federación internacional de comunidades y organizaciones judías? calificó a la AfD de "vergonzosa" formación "reaccionaria" que recuerda "lo peor del pasado de Alemania".

Alemania afronta su "mayor desafío" desde el nacimiento de la República federal en 1949 con la entrada en el Parlamento de un "partido que tolera en sus filas ideas de extrema derecha y que denigra a las minorías", según el Consejo Central de los Judíos en Alemania.

"Un día negro para la democracia alemana con la entrada en el Bundestag de un partido racista y antisemita", tuiteó el exdirigente laborista Amir Peretz.

Pero uno de los líderes de la AfD, Alexander Gauland, quiso tranquilizar a los judíos. "No hay nada en nuestro partido, en nuestro programa, que pueda o deba inquietar de alguna manera a los judíos que viven en Alemania", dijo a la prensa en Berlín.

La AfD, un partido antislam y antinmigración creado en 2013, no ha hecho suyo el discurso violento de los grupúsculos antisemitas y tampoco es considerado de extrema derecha por el gobierno de Berlín.

Pero algunos de sus miembros han abogado por poner fin al arrepentimiento por los crímenes nazis. Gauland generó controversia al declarar que sus compatriotas podían al fin estar "orgullosos" de la labor de los soldados alemanes durante las dos Guerras Mundiales.

Otro miembro de la AfD, Björn Höcke, calificó en enero el monumento del Holocausto en Berlín de "monumento de la vergüenza".

Setenta años después, el genocidio judío sigue siendo la piedra angular de las relaciones entre Israel y Alemania.

Pese a las crispaciones recientes, Berlín es uno de los más firmes apoyos de Israel en el seno de la Unión Europea.

"Felicitaciones a Angela Merkel, verdadera amiga del Estado de Israel, por su reelección como canciller alemana", escribió el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en su página Facebook. Pero no hizo alusión a la AfD.

La AfD "no es un partido neonazi como pretenden sus adversarios, incluso si algunos neonazis votaron por él", aseguró en un editorial el diario Israel Hayom, afín a Netanyahu.

La AfD "no es tampoco un partido racista y antisemita, aunque algunos de sus miembros tienen opiniones racistas y antisemitas", añadió.

La mayoría de los electores de la AfD ha "expresado un hartazgo, el mismo que condujo a Donald Trump al poder", abunda Avi Primor, exembajador de Israel en Alemania, en el diario Maariv.

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