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Los llamados a la UE a mediar entre Madrid y Cataluña se intensifican en vano

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Bruselas (AFP)

Frente al bloqueo, los partidarios del referéndum en Cataluña, suspendido por la justicia española, intensificaron sus esfuerzos por lograr una mediación de Bruselas, sin lograr quebrar su posición de considerar la crisis en España como un "asunto interno" de este miembro de la Unión Europea (UE).

"Desde hace tiempo, no existen negociaciones con el Gobierno español y la situación parece completamente bloqueada desde este punto de vista", indica a la AFP Vincent Laborderie, profesor de la Universidad Católica de Lovaina, en el centro de Bélgica.

Y aunque este experto en Ciencias Políticas indica que las autoridades catalanas llaman a una eventual mediación de Bruselas como "el actor más lógico" en este caso, ve "difícil" que acepte. "La UE no es realmente un actor externo, ya que España es un Estado miembro", apunta.

Desde hace semanas, los líderes independentistas y los partidarios del referéndum piden a la UE que medie. Uno de los últimos en hacerlo fue el responsable catalán de Relaciones Exteriores, Raül Romeva, quien en un encuentro en Bruselas con la prensa internacional consideró que debería haber llamado, al menos, a "un diálogo político".

La Comisión, "como guardiana de los tratados" de la UE, "no puede decir que esto se trata de una cuestión interna", agregó, al recordar que el proyecto europeo está fundado en valores como "el respeto a la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos".

Sus declaraciones no quebraron la posición comunitaria. Tras una cumbre de mandatarios en Tallin, a la que no asistió el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, el titular de la Comisión, Jean-Claude Juncker, reiteró su respeto al "Estado de derecho" y a las decisiones de la justicia y Parlamento españoles.

- De la independencia a la mediación -

La estrategia de las autoridades catalanas respecto a Europa cambió el 6 de septiembre, cuando el Gobierno de Cataluña convocó el referéndum en virtud de una ley aprobada horas antes por el Parlamento catalán pero suspendida cautelarmente un día después por el Tribunal Constitucional español.

Hasta entonces, la respuesta de la Comisión a las preguntas de periodistas y eurodiputados sobre si una Cataluña independiente seguiría en la UE, como dejaba entrever Barcelona, se resumía en la llamada 'doctrina Prodi': "Una nueva región independiente, por el hecho de su independencia, se convertirá en un tercer Estado en relación con la Unión".

Pero la respuesta judicial y policial de Madrid para impedir la celebración del referéndum, al considerar que éste viola el Estado de derecho en su país y desoye a la justicia, se tradujo en críticas de los sectores a favor de la consulta contra el Gobierno español, por atentar, a su juicio, contra los derechos civiles y las libertades fundamentales.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que defiende un referéndum pactado con Madrid pese a declararse no independentista, escribió una columna el jueves en el diario británico The Guardian en la que pedía a la Comisión mediar "entre los Gobiernos español y catalán para hallar una solución negociada y democrática".

Colau anunció también su intención de escribir al Ejecutivo comunitario en una carta a los alcaldes de las capitales europeas, de la que la AFP obtuvo una copia y en la que denunciaba además la situación actual en Cataluña, que "hace peligrar los derechos y libertades fundamentales".

- Ganando "puntos" -

Los esfuerzos por llevar la crisis más allá de los Pirineos fueron por el momento en vano a nivel político. Preguntados por Cataluña en la cumbre europea, los pocos mandatarios que se pronunciaron prefirieron mantener la prudencia y Juncker indicó además que no se abordó el tema durante la reunión.

"En este momento es todavía un asunto interno español y veremos si más tarde llega al orden del día a nivel europeo", aseguró la víspera el primer ministro belga, Charles Michel, quien gobierna en coalición con los independentistas flamencos.

Para Laborderie, Madrid se ha asegurado de que "no haya un apoyo de la independencia catalana ni por parte de la Comisión ni de los Estados miembros". Sin embargo, respecto a la opinión pública europea, "los independentistas catalanes están ganando puntos", desde una perspectiva política.

Para este experto, "los medios europeos están abordando la cuestión catalana, y la voluntad de prohibir el voto es muy difícil de defender". "Eso es muy dañino para la imagen de España en el extranjero, y todavía más en Cataluña", apunta.

Para contrarrestar esta imagen, las autoridades españolas han multiplicado en los últimos días los contactos con la prensa internacional. En un encuentro con periodistas extranjeros en Tallin, una fuente diplomática española defendió que la convocatoria de la consulta es "ilegal" y que, al final, "se impondrá la legalidad".

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