Liberia vota para consolidar la democracia tras la era de Sirleaf

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Monrovia (AFP)

Más de dos millones de liberianos votan este martes para escoger al sucesor de Ellen Johnson Sirleaf, primera mujer elegida jefa de Estado en África, en comicios muy abiertos con el objetivo de asentar la democracia en un país aún atormentado por su guerra civil.

Además del nuevo presidente -el primero en 70 años que sucederá pacíficamente a otro elegido-, los liberianos votarán también para renovar a la Cámara de representantes.

Los colegios electorales estarán abiertos desde las 08H00 hasta las 18H00 GMT y se espera que los primeros resultados lleguen en un plazo de 48 horas, según la Comisión Electoral.

Las elecciones presidenciales se efectúan a dos vueltas, salvo si un candidato obtiene la mayoría absoluta en la primera vuelta. Las legislativas se celebran a una vuelta.

El senador George Weah, leyenda del fútbol africano y candidato perdedor contra Sirleaf en 2005, y el vicepresidente Joseph Boakai, el abogado y veterano político liberiano Charles Brumskine y los poderosos empresarios Benoni Urey y Alexander Cummings se perfilan como favoritos para aspirar a llegar a la segunda vuelta, según los analistas.

En total hay 20 candidatos en liza.

Tras dos mandatos consecutivos, Sirleaf, de 78 años y laureada con el premio Nobel de la Paz en 2011, no puede volver a presentarse.

En un discurso, Sirleaf saludó el lunes "un día histórico para nuestra nación y la consolidación de la joven democracia liberiana". Llamó a sus conciudadanos a "medir el camino recorrido", lo que permitió pasar de una "sociedad destruida por la guerra a una de las democracias más vivas de África occidental", en alusión a las atroces guerras civiles que padeció el país entre 1989 y 2003, dejando 250.000 muertos.

- Un test crucial -

Sea cual sea el ganador, las elecciones constituirán "un test crucial para el proceso democrático en Liberia", según Maria Arena, jefa de la misión de observadores de la Unión Europea.

"Una transición pacífica de un presidente electo a otro no solo es importante para Liberia, sino también un ejemplo para la región", consideró.

Además, los comicios supondrán también una prueba para el ejército y la policía del país, que tendrán que garantizar la seguridad por primera vez ante la retirada progresiva de los cascos azules de la ONU, que les devolvieron esta responsabilidad en 2016.

La Unión Europea (EU), la Unión Africana, la Comunidad económica de Estados de África occidental (CEDEAO) y Estados Unidos han enviado observadores para garantizar unas elecciones libres y transparentes.

Si bien muchos liberianos reconocen que la labor de la presidenta saliente para mantener la paz, muchos esperan que su sucesor mejore las condiciones de vida de una población en gran parte sumida en la pobreza.

Para encauzar económicamente al país, arrasado entre 2014 y 2016 por la epidemia de Ébola, los candidatos insisten en un plan simple: el desarrollo de las carreteras en el caso de Boakai; de la agricultura, en el de Urey; mientras que Weah y Cummings defienden el impulso de la educación y de la formación profesional.

La campaña fue "en gran medida pacífica", según la Comisión Electoral, mientras que solo se detectaron algunos altercados entre simpatizantes de George Weah y de Charles Brumskine.

Pero el ambiente podría tensarse si se rechazaran los resultados o si se produjeran proclamaciones prematuras de victoria, advierten los analistas y los movimientos de la sociedad civil.