Estados Unidos/Irán

Los puntos principales de la nueva estrategia de Donald Trump para Irán

Archivo AFP

El presidente de Estados Unidos anunciará un endurecimiento en la política de su país frente al gobierno de Teherán, al que acusa de promover la inestabilidad en Medio Oriente y financiar actividades terroristas.

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De acuerdo con un documento difundido por la oficina de prensa de la Casa Blanca, la nueva estrategia de Estados Unidos –que es producto de nueve meses de deliberaciones con el equipo de seguridad nacional y el Congreso- se centrará en “neutralizar la influencia desestabilizadora del gobierno de Irán y restringir su agresión, en particular su apoyo al terrorismo y la militancia”.

Con ese objetivo, la administración de Donald Trump asegura que Estados Unidos “revitalizará alianzas tradicionales y asociaciones regionales como baluartes contra la subversión iraní” y trabajará para “negar fondos al régimen iraní destinados a sus actividades malignas” y oponerse a las acciones de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC).

Según el gobierno estadounidense, esa fuerza “es la principal herramienta” de coerción del Estado iraní, que tiene el objetivo de “subvertir el orden internacional” y “debilitar a los vecinos de Irán para perpetuar el caos y la inestabilidad” en la región, con la misión de facilitar el incremento de la influencia iraní en Medio Oriente.

Para el gobierno de Donald Trump, a través del IRGC, el “régimen” del líder supremo iraní Ali Khamenei proveyó armas a Bashar al Assad en Siria, intentó socavar la lucha contra el Estado Islámico, utilizó a los Houthis como “títeres” en Yemen para “esconder el rol de Irán en el uso de sofisticados misiles y botes explosivos para atacar civiles inocentes en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, así como restringir la libertad de navegación en el Mar Rojo” y hasta planeó un atentado contra el embajador de Arabia Saudita en Estados Unidos en 2011, que fue evitado por los oficiales de inteligencia estadounidenses.

En ese sentido, el comunicado expuesto por la Casa Blanca sostiene que Estados Unidos reunirá “a la comunidad internacional para condenar las graves violaciones a los derechos humanos de la IRGC y la injusta detención de ciudadanos estadounidenses y extranjeros bajo falsos cargos”.

Casa Blanca: “Negaremos al régimen iraní todos los caminos hacia un arma nuclear”

Otro de los aspectos importantes mencionados en el documento difundido por la Casa Blanca es la lucha contra el desarrollo del programa nuclear iraní. De acuerdo a lo mencionado en ese texto, Estados Unidos se comprometerá a negar “al régimen iraní todos los caminos hacia un arma nuclear”, así como “combatir las amenazas contra nuestro país y nuestros aliados de misiles balísticos y otras armas asimétricas”.

No obstante, el escrito no clarifica cuál será la decisión de Donald Trump respecto del pacto nuclear multilateral firmado con Irán en 2015, postura que debe definir antes del 15 de octubre si considera que Irán no está cumpliendo ese acuerdo, el cual establecía una reducción del programa atómico iraní a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

Aun así, el documento de la Casa Blanca plantea críticas al “comportamiento iraní” que “ha socavado “cualquier contribución positiva a la paz y seguridad regional e internacional que el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) intentó alcanzar”.

Al respecto, el texto plantea que “incluso con el programa, el régimen iraní mostró un patrón perturbador de comportamiento para explotar ‘lagunas’” en el acuerdo y “poner a prueba la resolución”, firmada en 2015 en conjunto con Rusia, China, Francia, Alemania y Reino Unido.

“Los líderes militares iraníes han declarado públicamente que se negarán a permitir inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica. Este comportamiento no puede ser tolerado. El acuerdo debe ser estrictamente aplicado y el OIEA debe utilizar plenamente sus autoridades de inspección”, remarca el escrito.

La administración Obama tuvo un “enfoque miope” en el programa nuclear con Irán

En el documento suministrado por la Casa Blanca, la administración de Donald Trump lanza críticas contra el acercamiento que el gobierno de Barack Obama tuvo con Irán, el cual desembocó en la firma del acuerdo nuclear.

Para el Ejecutivo estadounidense, “el enfoque miope de la administración anterior excluyó otras actividades malignas” de Irán y “permitió el incremento de la influencia” de ese país en la región.

Según el escrito, durante la última década y media, la política estadounidense “priorizó la amenaza inmediata de las organizaciones extremistas sunitas por sobre la amenaza a largo plazo de la militancia respaldada por Irán”. Por este motivo, considera que Estados Unidos descuidó la “expansión estable” de fuerzas indirectas iraníes, conexiones terroristas, el crecimiento de las redes con armas destructivas y el intento iraní de establecer un puente con Líbano y Siria.

Por esa razón, el comunicado sostiene que la administración Trump “no repetirá esos errores” y la nueva política “tendrá en cuenta la totalidad de las amenazas y actividades malignas del gobierno de Irán”, con el objetivo de “propiciar un cambio en el comportamiento del régimen”.

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