"¡No aíslen a Turquía!", piden los escritores víctimas de la represión

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Fráncfort (AFP)

Periodistas y escritores turcos víctimas de la represión del gobierno de Recep Tayyip Erdogan aprovecharon la Feria del Libro de Fráncfort para exigir que no se aísle a Turquía, pese a la política que se está llevando a cabo allí.

Encarcelado el año pasado, el exredactor jefe del diario crítico con el poder Cumhuriyet, Can Dundar, recuerda a un compañero de celda que le pidió a un guardia que le llevara un libro de la biblioteca de prisión.

"No tenemos el libro", le respondió este último, "pero tenemos al autor".

La anécdota, que el periodista contó durante una mesa redonda, ilustra con ironía los ataques contra la libertad de expresión que se han sucedido desde el golpe de Estado fallido del 15 de julio de 2016.

Entre las 50.000 personas detenidas desde entonces, figuran unos 180 periodistas, lo que le ha costado al presidente turco vivas críticas por parte de las potencias occidentales.

Can Dudar, sentado al lado de la famosa novelista Asli Erdogan, que también estuvo encarcelada el año pasado por "propaganda terrorista", exhortó no obstante a los gobiernos a no darle la espalda a Turquía, pese a que la brecha que los separa de su dirigente no deja de ahondarse.

"Aislar a Turquía significa apoyar a Erdogan, no a nosotros", afirmó.

Millones de turcos votaron en contra de un aumento de los poderes presidenciales en un controvertido referéndum celebrado en abril, destacó, si bien el jefe de Estado turco obtuvo una mayoría de los votos.

Rompiendo con Ankara, Europa abandonaría a este importante sector de la población. Además, sondeos de opinión recientes muestran un descenso de la popularidad del presidente Erdogan, en el poder desde 2002.

"Al menos la mitad del país resiste, sufre y lucha al mismo tiempo", asegura Can Dunbar.

- Acusar a Erdogan siempre es demasiado fácil -

La mesa redonda fue uno de los actos organizados este año en la Feria Internacional del Libro de Fráncfort, en el oeste de Alemania, sobre las violaciones de la libertad de prensa en Turquía.

Ahmet Sik, un periodista de investigación actualmente encarcelado, fue condecorado con un premio por su valentía, mientras que admiradores del periodista germano-turco del diario Die Welt Deniz Yucel se reunieron bajo una pancarta en la que se leía "#freedeniz", para exigir su liberación".

El escritor Burthan Sonmez, tercer participante en el debate, se mudó a Estambul tras haber pasado una década en Reino Unido.

Según él, aquel que manifiesta una opinión diferente en Turquía vive con miedo. "No sabes lo que puede ocurrir de un día para otro. [De repente], puedes verte sin trabajo o en prisión", dijo.

Pero es precisamente eso lo que le da ánimos. "Tienes que hablar, que escribir. Porque podrías ser el siguiente".

Y, puesto que los medios están controlados en gran parte por el gobierno, hay que encontrar otros canales para llegar a los lectores.

"Gracias a Dios, la gente en Turquía sabe cómo acceder a las páginas web censuradas", subrayó en este sentido el periodista Can Dundar.

Asli Erdogan juzga, no obstante, que es "demasiado fácil acusar [al presidente] Erdogan por todo", poniendo en relieve las divisiones dentro de la oposición.

"La cuestión armenia, la cuestión kurda, son líneas de fractura que dividen a la oposición. No podemos entorpecer [la tarea de] Erdogan ni su tiranía por culpa de estas fracturas", considera la novelista, de 50 años.

Los participantes de la mesa redonda también solicitaron más muestras de solidaridad con los escritores encarcelados.

"Hay que decirles que no les hemos olvidado", destacó Asli Erdogan, acusada de tener vínculos con un diario prokurdo, por lo que tendrá que comparecer ante el tribunal el 31 de octubre. Podría ser condenada a cadena perpetua.