México confía en "navegar a buen puerto" con las negociaciones del TLCAN

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Washington (AFP)

México lleva adelante "de buena fe" las negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y confía en poder "navegar a buen puerto", dijo este sábado el gobernador del Banco Central mexicano, Agustín Carstens.

"Estamos apostando y esperamos una situación en la que todos se beneficien", dijo el funcionario. "Estoy seguro que seremos capaces de navegar a buen puerto en la próxima ronda de negociaciones", añadió.

El funcionario -quien dejará la conducción del Banco Central mexicano el 30 de noviembre- señaló que el TLCAN "ha sido enormemente importante para la economía mexicana" aunque admitió que "hay mucho espacio para modernizarlo".

También, dijo Carstens, se podría "hacerlo más justo y más productivo para los tres países".

México, Estados Unidos y Canadá iniciaron esta semana la cuarta ronda de conversaciones para reformar al TLCAN, tras las pesadas críticas contra el acuerdo lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.

El mandatario llegó a afirmar que el TLCAN era uno de los peores acuerdos comerciales firmados por Washington y lo responsabiliza por la destrucción de miles de empleos en Estados Unidos.

Por su parte, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, apuntó que era "legítimo" modernizar un acuerdo y que podría ser beneficioso para todas las partes involucradas.

Lagarde expresó que si la renegociación "es bien hecha puede ser una situación en la que todos los países ganan" y el acuerdo "puede continuar siendo un motor para el crecimiento y la productividad, impulsado por la innovación y la competitividad".

Lagarde indicó que los estudios del FMI muestran que el comercio internacional "es un muy poderoso motor para el crecimiento".

El jueves, el ministro canadiense de Finanzas, William Morneau, dijo que se sentía "optimista" sobre el futuro del TLCAN, ya que la renegociación en marcha presenta "oportunidades de mejora".

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se reunió esta semana con Trump en Washington y posteriormente viajó a México para encontrarse con el presidente Enrique Peña Nieto.

Esta cuarta ronda de reuniones se realiza bajo tensión después que Washington decidió imponer un arancel de 220% a aviones de la canadiense Bombardier, por considerar que la empresa se beneficia de subsidios y por lo tanto afecta a la estadounidense Boeing.

En respuesta, el gobierno de Canadá ha amenazado con cancelar una multimillonaria orden de 18 aviones de combate Super Hornet, producidos por Boeing.