Panorama de los movimientos de ultraderecha en Europa

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París (AFP)

El ultraderechista Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), segundo, según los sondeos, para las legislativas del domingo, aparece como el hermano mayor en la familia de formaciones de extrema derecha que se extiende por varios países de la Unión Europea.

- Alemania -

La formación antinmigración Alternativa por Alemania logró el 12,6% de votos en las legislativas del 24 de septiembre. El movimiento, con 94 escaños, es el primer partido de este tipo que entra con tal resultado en el parlamento alemán desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

La inesperada partida de su copresidenta, Frauke Petry, y la defección de un diputado ilustran las rivalidades internas en esta formación creada en 2013. El AfD está dividido entre una corriente nacional-liberal que pierde fuerza y otra de ideología cercana al revisionismo y la xenofobia que aumenta su influencia.

- Francia -

La candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, pasó a la segunda vuelta de las presidenciales francesas en mayo, con un resultado inédito para el FN (7,6 millones de votos, un 21,3%). Fue derrotada por el centrista Emmanuel Macron con el 33,9% votos.

En las legislativas que siguieron, el FN no logró formar grupo parlamentario, pese a obtener ocho diputados. Debilitada por disensiones internas, Le Pen emprendió desde entonces una "refundación" del partido.

- Holanda -

El antislamista Partido por la Libertad (PVV), de Geert Wilders, se convirtió en marzo en la segunda fuerza del parlamento holandés, por detrás de los Liberales, con 20 de los 150 escaños.

Este movimiento creado en 2006 sigue viéndose aislado por las otras formaciones, que tardaron 209 días (7 meses) en formar un gobierno de coalición.

- Bulgaria -

Los nacionalistas búlgaros, terceros en las legislativas de marzo en el seno de una coalición bautizada Patriotas Unidos, hicieron su entrada en el gobierno.

Hostiles a las minorías turca y gitana, a los inmigrantes y a los homosexuales, los Patriotas Unidos son sin embargo favorables a la Unión Europea y a la OTAN.

- Italia -

La Liga Norte, viejo movimiento secesionista, se transformó en un partido antieuropeo y antinmigración. En diciembre de 2016, militó con éxito por el "No" en un referéndum sobre la reforma de la Constitución, que provocó la caída del gobierno de Matteo Renzi.

La formación, a la que le cuesta implantarse en el sur, obtuvo 18 escaños en las legislativas de 2013.

- Eslovaquia -

Nuestra Eslovaquia (LSNS), partido neonazi creado en 2012, aprovechó el temor a los migrantes para entrar en el parlamento en marzo de 2016 con 14 escaños de los 150.

- Grecia -

Amanecer Dorado (AD) consolidó, gracias a la crisis migratoria, su posición como tercer partido del país en las legislativas de septiembre de 2015, con el 6,99% de votos y 18 diputados, uno de los cuales dejó el partido.

AD rechaza el adjetivo neonazi y se presenta como "un movimiento nacionalista" defensor de "la raza blanca".

- Suecia -

Los Demócratas de Suecia (SD) se convirtieron en septiembre de 2014 en la tercera fuerza política del país con el 13% de votos. Tienen 48 escaños en un parlamento de 349.

Creado en 1998, este partido nacionalista y antinmigración, con raíces en el movimiento neonazi, tomó distancias de los grupúsculos racistas y violentos activos en los años 1990.

- Bélgica -

El Vlaams Belang (VB), que defiende la independencia de Flandes, ocupa desde junio de 2014 tres de los 150 escaños de la cámara de representantes. En claro retroceso, vio cómo el partido Nueva Alianza Flamenca (N-VA) le arrebataba buena parte de su electorado.

- Hungría -

El Jobbik (Movimiento por una Hungría Mejor) es la segunda fuerza del parlamento con 24 diputados.

Frente a la línea dura antinmigración y autoritaria del primer ministro, el conservador Viktor Orban, el partido aparcó los eslóganes racistas y antisemitas de sus inicios para recentrarse en la corrupción, la salud y la educación.