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Discreta gira regional del enviado de la ONU para el Sahara Occidental

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Rabat (AFP)

El nuevo emisario de la ONU para el Sahara Occidental, Horst Koehler, comenzó el lunes en Rabat su primera gira regional, un viaje discreto con el objetivo de reactivar la mediación entre Marruecos y los independentistas del Frente Polisario.

El expresidente alemán, nombrado en agosto por el nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se entrevistó con varias personas, entre ellas el ministro de Relaciones Exteriores marroquí, Naser Burita, según una diplomática.

El delegado tiene previstas más conversaciones este martes en Marruecos antes de partir hacia la región de Tinduf, en Argelia, el miércoles.

Marruecos controla desde 1975 gran parte de esta excolonia española, que se extiende sobre un inmenso territorio desértico de 266.000 km2.

Apoyado por Argelia, el Frente Polisario, que proclamó una República Árabe Saharaui Democrática (RASD), reclama un referéndum de autodeterminación.

Rabat, que se niega a acceder a esa petición, propone desde 2007 que el Sahara Occidental goce de autonomía, pero bajo soberanía marroquí.

No está previsto que viaje a El Aaiún, la principal ciudad del Sahara Occidental, situada en la región controlada por Marruecos.

Su gira lo llevará luego a Argelia y Mauritania, última etapa antes de presentar un informe ante el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York.

El Frente Polisario indicó que el enviado se dirigirá a los campos de refugiados de Tinduf, al suroeste de Argelia, donde viven entre 100.000 y 200.000 personas -la cifra varía según las fuentes, a falta de un censo oficial-.

El miércoles y el jueves, Koehler visitará a la población de esos campos y se reunirá a puerta cerrada con los responsables del Frente Polisario, según la representación saharaui en Argel.

- "Establecer contactos" -

La prensa marroquí apenas le presta atención a la gira del enviado de Naciones Unidas. El diario Ajbar Al Yaum, que cita a una fuente diplomática marroquí, afirma que esta visita "protocolaria" busca sobre todo "establecer contactos".

El periódico francófono Le Matin recuerda, por su parte, que Marruecos celebró el lunes el 42º aniversario del anuncio por parte de Hasan II de la Marcha Verde, el 16 de octubre de 1975, que "dio lugar a la liberación de las provincias del sur".

Tras años sin cambios en el 'statu quo', el nuevo secretario general de la ONU mostró en abril su intención de impulsar una "nueva dinámica" en torno al conflicto que envenena las relaciones entre Argelia y Marruecos.

El Consejo de Seguridad adoptó a continuación una resolución de apoyo a una vuelta a las negociaciones y prolongó hasta finales de abril de 2018 el mandato de los cascos azules de la Minurso, que se encargan de vigilar el cumplimiento del alto el fuego firmado en 1991.

- Tensiones -

Koehler sustituye como emisario a Christopher Ross, que dimitió en mayo, tras ocho años de una misión marcada por tensiones entre Marruecos y Argelia.

Rabat acusó a Ross de "parcialidad" y le retiró su confianza en 2012, antes de dar marcha atrás a regañadientes.

El gobierno marroquí volvió a expresar su enfado en 2016, tras una visita a Tinduf del exsecretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante la cual habló de "ocupación" del Sahara Occidental.

Como represalia, Rabat expulsó a la mayoría de los miembros civiles de la fuerza de mantenimiento de la paz de la Minurso antes de aceptar el regreso de una parte de ese personal.

La misión del nuevo emisario llega en un contexto de dudas sobre el papel de la ONU y de problemas de seguridad persistentes en el Sahel, escenario de ataques yihadistas.

Rabat, que ha mantenido una intensa actividad diplomática en los últimos meses sobre la cuestión de la estabilidad regional, insiste a menudo en la necesidad de evitar cualquier forma de balcanización en la zona.

Situado en la costa atlántica, el Sahara Occidental es el único territorio del continente africano donde el estatuto postcolonial aún no se ha zanjado.

Las autoridades marroquíes construyeron en los años 1980 un "muro de defensa" de 2.700 kilómetros de largo, que corta la excolonia de norte a sur.

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