El expresidente Cardoso ve "retroceso inaceptable" sobre trabajo esclavo en Brasil

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Sao Paulo (AFP)

El expresidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso calificó de "retroceso inaceptable" y pidió la revisión del controvertido decreto del Ministerio del Trabajo divulgado el lunes en el cual se modifica la definición de trabajo esclavo, entre otros cambios.

"Considero un retroceso inaceptable el decreto del Ministerio del Trabajo que limita la caracterización del trabajo esclavo a la existencia de cárcel privada", escribió Cardoso en su página en Facebook este miércoles.

El exmandatario, ligado al Partido de la Social Democracia de Brasil, solicitó además al presidente Michel Temer la revisión de "esta torpe decisión".

El decreto fue publicado el lunes en el Diario Oficial de la Unión y generó rechazo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la Fiscalía del Trabajo, así como de auditores y congresistas de la facción opositora al presidente Temer.

Además de condicionar esencialmente la caracterización del trabajo esclavo a un tema de movilidad, el documento también deja en manos del ministro del Trabajo la inclusión de empresas en la llamada "lista sucia", que actualmente engloba a aquéllos que incumplen derechos laborales. También impone nuevos requisitos a los fiscales que participan en los operativos de supervisión a empresas sospechosas de incumplir con la legislación laboral nacional.

Para Cardoso, el texto "desfigura los avances democráticos que se habían conseguido" desde hace dos décadas, y agregó que en el contexto brasileño "en el que la esclavitud marcó tanto la cultura, es inaceptable dificultar la fiscalización de tales prácticas".

Diputados de oposición, como Alessandro Molon, del partido Rede, acusan a Temer de favorecer con la medida a la fracción rural del Congreso antes de que una segunda denuncia en su contra sea revisada en el Poder Legislativo.

Del otro lado, el ministro de Agricultura, Blairo Maggi, alabó el martes el decreto. "Para mí es una afirmación de cómo las cosas deben ser desde ahora", dijo el representante del Ejecutivo, ligado al agronegocio, en entrevista con el canal Globo.

Maggi negó ser favorable al trabajo esclavo, pero afirmó que el sector agrario "vivía en la incertidumbre". "Era un reclamo muy grande y antiguo del sector productivo y que el presidente (Temer) y el Ministro (del Trabajo) resolvieron", agregó.

En un comunicado interno suscrito el mismo lunes, tras la publicación del decreto, la Secretaría de Inspección del Trabajo, adscrita al Ministerio del Trabajo, negó tener conocimiento de la decisión antes de su difusión y dijo no haber participado en la discusión de la misma.

Igualmente orientó a los auditores a mantener "por ahora, las prácticas conducidas por las normas que hasta entonces regulan la fiscalización para la erradicación del trabajo en condiciones análogas a las de esclavos".

En medio de la polémica, las operaciones de fiscalización fueron suspendidas en 13 estados, incluyendo Sao Paulo.