Voto final de una controvertida ley antiterrorista en Francia

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París (AFP)

El parlamento francés se prepara este miércoles para adoptar de forma definitiva una controvertida ley antiterrorista impulsada por el presidente Emmanuel Macron que ha levantado preocupación entre los defensores de las libertades civiles.

El voto final sobre este proyecto, que fue aprobado en primera lectura la semana pasada en la Asamblea Nacional, se llevará a cabo este miércoles por la tarde en el Senado, la cámara alta del parlamento.

Esta nueva ley antiterrorista incorporará al derecho común algunas medidas excepcionales del estado de emergencia instaurado en Francia desde los atentados terroristas de noviembre de 2015 (130 muertos), que expira el 1 de noviembre.

El estado de emergencia, que autoriza medidas excepcionales para combatir el terrorismo, está diseñado para ser temporal, pero en realidad ha sido prorrogado en seis ocasiones, frente a una amenaza considerada "duradera".

La votación coincidirá con un importante discurso de seguridad de Macron, de 39 años, en el palacio presidencial, donde se espera que exponga sus planes para aumentar los efectivos policiales y de inteligencia en Francia.

Entre los anuncios, se prevé el de la creación de una fuerza policial de proximidad, una de las principales promesas de campaña en el ámbito de la seguridad del joven presidente socioliberal.

"La idea es adaptarse a las preocupaciones de los ciudadanos y definir las organizaciones y los tipos de intervenciones necesarias", dijo a la AFP una fuente del Elíseo bajo condición de anonimato.

Francia ha sido blanco de una serie de ataques desde el año 2015 cometidos por extremistas islámicos que han dejado más de 200 muertos.

La nueva legislación antiterrorista ha encontrado poca resistencia en el país de los derechos humanos, traumatizado por la ola de ataques yihadistas, a pesar de numerosas críticas sobre que ésta socavaría las libertades civiles.

El 57% de los franceses está a favor de esta ley, según una encuesta reciente.

Una vez firmada por Macron, la ley permitirá a las autoridades detener a sospechosos en su domicilio sin orden previa de un juez, cerrar lugares de culto acusados de promover el extremismo y realizar más controles de identidad sobre el terreno.

La ley ha sido severamente criticada por la izquierda radical y las organizaciones defensoras de los derechos humanos porque, sostienen, viola la presunción de inocencia y el respeto de la vida privada.

En cambio, algunos sectores de la derecha y la extrema derecha la consideran demasiado "blanda".