República Checa

Un millonario contra la élite gana las elecciones en República Checa según los primeros resultados

Andrej Babis, candidato del partido Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) de República Checa.
Andrej Babis, candidato del partido Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) de República Checa. Milan Kammermayer/Reuters

Según los primeros resultados, el partido Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) del magnate Andrej Babis gana las elecciones, seguido por el partido de extrema derecha SPD.

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Según datos provisionales de la Oficina de Estadística Checa, la populista Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO), partido liderado por el millonario Andrej Babis, ganó las elecciones parlamentarias con el 30,74% de los votos. Estos resultados reflejan un aumento de 13 puntos desde las elecciones del año 2013 para este partido.

En segundo lugar con el 11,17% de los votos estaría el partido de extrema derecha SPD. El partido socialdemócrata CSSD, actual gobernante del país, estaría empatado en tercer lugar con otras dos fuerzas políticas con un 9% de los votos.

Esta victoria rompe el dominio durante el último siglo entre los dos principales partidos de centro derecha y centro izquierda en República Checa.

En una declaración a The New York Times, el director de la Universidad de Nueva York en Praga, Jiri Pehe, dijo de Andrej Babis que “realmente es como (Donald) Trump. Puedes ver cómo sufre en el Parlamento, obligado a escuchar a otras personas”.

Babis, empresario checo de 63 años y candidato del partido ANO (Akce Nespokojených Obcano, que traduce Alianza de Ciudadanos Descontentos) se declara enemigo de la élite. Sin embargo, es el segundo hombre más rico del país, con una fortuna de 4.100 millones de dólares según Bloomberg, que lo ubica en el puesto 492 de billonarios en el mundo. Babis hizo su fortuna tras la caída del comunismo en 1989 con Agrofert, un holding agroindustrial y químico. Además, controla dos importantes diarios de tirada nacional, tres canales de televisión y dos emisoras de radio.

Aunque la entrada de inmigrantes es muy reducida en ese país, Babis y su partido se oponen a aceptar las cuotas de la Unión Europea. De esta, critica su funcionamiento y sus élites, y la ha comparado con la Unión Soviética. Rechaza la adopción del euro pero no aboga, como otros políticos populistas europeos, por una salida de este organismo.

Al fin y al cabo, la renta per cápita ha pasado de 17.600 euros en el 2004, año en el que el país entró a la UE, a 25.700 euros en 2016. Creció un 4,7% en el segundo trimestre del 2017 y tiene la tasa más baja de desempleo de la Eurozona, según datos de la oficina checa de estadística.

 

David W. Cerny/Reuters

 

Esto no parece ser suficiente. El eslogan de ANO es ‘Las cosas mejorarán’ y Andrej Babis centra su discurso en la crítica a los políticos tradicionales y en el combate a la corrupción. No obstante, Babis formó parte del gobierno en los pasados cuatro años, como viceprimer ministro y ministro de Finanzas, en una coalición con socialdemócratas y democristianos. Tuvo que dimitir por acusaciones de evasión de impuestos como CEO de Agrofert. El mes pasado también fue acusado de fraude por el uso de más de dos millones de euros de subsidios europeos en la construcción de una de sus fincas. El candidato afirma que estas acusaciones hacen parte de una persecución política y sus seguidores parecen creerle, pues sigue siendo el político más popular de República Checa.

Babis completa el perfil populista: propone un recorte de impuestos, la abolición del Senado y el gobierno regional, y la implementación del sufragio directo. Admira el sistema de gobierno centralizado de Viktor Orban en Hungría y está de acuerdo con desmontar las sanciones a Rusia.

A pesar de su propuesta de cambio, algunos consideran que todo seguirá igual. “Yo no esperaría un terremoto”, le dijo a Reuters Martin Mejstrik, politólogo de la Universidad de Charles de Praga. “La opción más probable es una coalición de los tres más fuertes, como la que ya hubo. Estos partidos no han descartado trabajar con ANO”.

También existe la opción de que Babis forme gobierno con los comunistas y el partido de extrema derecha y antieuropeo Partido de la libertad y la democracia directa (SPD). Sin embargo, los analistas consideran esta unión poco probable, ya que enviaría una mala señal a los mercados y plantearía interrogantes acerca de la postura del país frente a la UE. Y Babis, por encima de todo, es un pragmático hombre de negocios.

El populismo regresa a niveles de la década de los años 30

De acuerdo con la firma de fondos de protección Brigdewater, durante las pasadas décadas el populismo fue poco frecuente en países emergentes –con casos aislados como Venezuela o Filipinas- y virtualmente inexistente en países desarrollados. La última vez que existió como una fuerza mayoritaria en el mundo fue en la década de los treintas.

De acuerdo con el índice elaborado por Bridgewater, el populismo ha emergido este año de nuevo con la misma fuerza. El índice hace un recuento de los votos que han apoyado a partidos populistas en todos los países desarrollados desde el año 1900, teniendo en cuenta la población de cada país. Bridgewater identifica a los partidos y candidatos que hacen del ataque al establecimiento político y económico su causa política principal. Según este índice, el populismo actual alcanza el 35% de los votos, un nivel solo comparable con la década previa a la Segunda Guerra Mundial.

Aunque la firma advierte que la ideología populista es menos extrema que en esa época, asegura que este fenómeno tendrá un papel más influyente en el moldeamiento de políticas económicas y fiscales, así como en el manejo de las relaciones internacionales.

Con Efe y Reuters

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