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La educación como terreno de batalla ideológica en Turquía

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Ankara (AFP)

Las tensiones políticas acompañaron el inicio de curso en Turquía, con la entrada en vigor de un nuevo programa escolar muy controvertido y la dificultad de garantizar correctamente todas las clases tras al despido de miles de profesores.

La política destiñó directamente sobre la educación respondiendo a dos objetivos del partido en el poder: hacer los programas más compatibles con su agenda islamo-conservadora, y purgar al cuerpo de profesores de los presuntos partidarios del predicador Fethullah Gülen, acusado por el gobierno de haber urdido el golpe de Estado abortado de julio de 2016.

El gobierno afirma querer formar a las futuras generaciones para construir una "Nueva Turquía", coincidiendo con el centenario de la república en 2023, y subraya sin cesar la necesidad de "limpiar" las instituciones de cualquier elemento sedicioso.

Pero sus detractores lo acusan de querer favorecer la emergencia de una juventud piadosa alimentada con los ideales del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), en el poder desde 2002.

Con ocasión del inicio de curso, el presidente Recep Tayyip Erdogan dijo querer "criar a una generación que esté en paz con sus valores nacionales y espirituales, patriota, cualificada, libre".

Así, este año los alumnos descubrieron manuales escolares revisados. Entre las medidas más criticadas figura la desaparición de la teoría de la evolución: las autoridades afirman que no hay tiempo para enseñarla "correctamente" antes de la universidad.

Pero está también la introducción del concepto de "yihad" (guerra santa) en los establecimientos religiosos "imam hatip", que proliferan desde la llegada al poder del AKP y acogen ahora a más de un millón de alumnos, frente a 23.000 hace 15 años.

El gobierno afirma que es necesario enseñar este concepto para disociar el "verdadero" islam del que defienden grupos como el Estado Islámico (EI).

- 'En sintonía con el mundo' -

"Se trata solo de preferencias políticas", considera Feray Aytekin Aydogan, presidente del sindicato de profesores opositor Egitim Sen, que afirma no entender por qué el concepto de yihad sería más sencillo de enseñar que la teoría de la evolución.

Preguntado por las razones de estas reformas, Burhanettin Uysal, diputado del AKP y vicepresidente de la comisión encargada de la educación en el parlamento, explica que su objetivo es sobre todo modernizar los programas escolares.

"No es posible seguir en sintonía con el mundo de hoy con unos programas que datan de hace cinco o diez años", defiende.

"Cada vez más, es el palacio presidencial el que controla (la educación), no el ministerio de Educación nacional", considera Batuhan Aydagül, director del Education Reform Initiative, un think-tank de Estambul.

Este investigador afirma no haber visto cambios tan rápidos en los programas escolares en Turquía en los últimos 15 años.

- 'Miedo' -

Otro motivo de preocupación es el alcance de las purgas realizadas desde el golpe de Estado fallido del 15 de julio de 2016: más de 140.000 personas fueron despedidas por decreto ley, incluidos más de 33.000 enseñantes, acusados de vínculos con la intentona o con diversos grupos clasificados como "terroristas".

"De momento, la educación no se ha visto perturbada por los despidos", asegura sin embargo Latif Selvi, dirigente del sindicato de profesores progubernamental Egitim Bir Sen, aunque reconoce que Turquía, despidos a parte, necesita más enseñantes.

Así, el gobierno anunció que reclutará a 20.000 profesores para el curso 2018-2019.

Pero desde la intentona golpista, "los profesores tienen miedo de que se abra una investigación contra ellos o de ver sus nombres en un decreto ley", explica Betül Öztürk, maestra en Ankara. "Hacen su trabajo con miedo a perderlo en todo momento".

Y asegura que en algunas ocasiones los puestos vacantes se atribuyen a personas que no tienen la formación necesaria.

"La mayor parte de universitarios y profesores que piensan de forma diferente al gobierno han sido despedidos", lamenta el diputado opositor Mithat Sancar (HDP, prokurdo).

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