Las fuerzas iraquíes lograron revertir su imagen de impotencia

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Bagdad (AFP)

La rapidez con la que las tropas iraquíes se impusieron frente a los combatientes kurdos pocos días después de haber expulsado al grupo yihadista Estado Islámico de la provincia de Kirkuk muestra el cambio radical del equilibrio de fuerzas en Irak, afirman expertos.

Durante 14 años, frente a unas Fuerzas Armadas impotentes, los combatientes kurdos capturaron sistemáticamente terrenos en las zonas que se disputaban Bagdad y Ebil.

Esta semana sin embargo, las fuerzas gubernamentales necesitaron 48 horas para retomar el terreno perdido sin casi registrar resistencia.

Ganaron la batalla de Mosul, "uno de los combates más duros en décadas, luego dominaron a EI en Tal Afar y Hawija", celebró recientemente el coronel Ryan Dillon, portavoz de la coalición internacional antiyihadista. Algunos "dicen incluso que son una de las primeras fuerzas de seguridad de la región" agregó.

Pero necesitaron años para volver a organizarse, con la ayuda de varias Fuerzas Armadas occidentales.

Los militares iraquíes fueron humillados en la invasión de Irak por Estados Unidos en 2003, desmantelados por el procónsul estadounidense Paul Bremer que los consideraba como una herramienta del exdictador Sadam Husein, y la mitad de sus efectivos sobre el papel, que cobraban un sueldo, en la realidad no existían, según una auditoría.

- 'Moral baja, corrupción, nepotismo' -

Su deplorable estado quedó públicamente en evidencia en la ofensiva relámpago de Estados Islámico en 2014 cuando los yihadistas tomaron el control de casi un tercio del país.

"La moral (de las tropas) era muy baja" y las fuerzas "sufrían corrupción y nepotismo de la dirección", explicó Emile Hokayem, investigador del centro de reflexión International Institute for Strategic Studies (IISS).

Bajo la dirección del nuevo primer ministro, Haider al Abadi, el gobierno procedió entonces a reformas en las filas del ejército y pidió que regresaran los formadores extranjeros, que partieron en 2011.

La coalición internacional afirma que formó, desde 2015, 119.000 miembros de las fuerzas de seguridad, de los cuales 43.900 militares, 20.700 policías, 14.400 miembros de las unidades de élite antiterroristas y 22.800 combatientes kurdos.

Las reformas "considerables" de Abadi combinadas a los "esfuerzos masivos estadounidenses para armar y sostener" a Irak fomentaron la emergencia de "una fuerza más disciplinada con mejor cohesión que mostró su capacidad militar en el campo de batalla", agregó Hokayem.

Para Jeremy Binnie, jefe de redacción para Medio Oriente y Africa del Norte del semanario especializado Jane's Defence, tres años de formación y el equipamiento de la coalición dieron sus frutos.

Pero "los iraquíes también mejoraron probablemente su manera de tratar los problemas de corrupción y de debilidad logística así como la manera para mejorar la moral" de las tropas, agregó.

Además, las fuerzas gubernamentales fueron apuntaladas por el Hashd al Shaabi. Estas unidades paramilitares suman más de 60.000 hombres, muchos de ellos provenientes de milicias chiitas sostenidas por Irán. Fueron formadas en 2014 por pedido del más alto dignatario chiita del país para contrarrestar a Estado Islámico.

Ahora se encuentran bajo la autoridad directa del primer ministro, pero la cuestión de su integración a las fuerzas regulares se anuncia como el próximo tema de debate.

- Proceso inverso para los kurdos -

Los combatientes kurdos en cambio, a menudo presentados como temibles combatientes, sufrieron el proceso inverso, ya que no son ellos los que estuvieron en la vanguardia de la lucha contra el grupo Estado Islámico en Irak.

No participaron en la batalla de Mosul. Se detuvieron a 30 km al este. Tampoco en la de Tal Afar, ni en la de Hawija, y no van a participar en la última batalla, la de Anbar.

Cuando en 2014 EI se acercó de Erbil, los kurdos estaban como las fuerzas iraquíes, listos para huir. Pero el influyente vecino iraní los respaldó.

Si los kurdos se retiraron de Kirkuk es "por falta de cohesión política", afirmó Hokayem. "El combate contra EI eclipsó el disfuncionamiento en la dirección kurda desde hace años", explicó el especialista.

"La estabilidad y el desarrollo económico del Kurdistán iraquí desde 2003 afectó el espíritu militar de la comunidad kurda", añadió.

Además, debido a las disputas políticas entre Erbil y Bagdad, desde 2015 los combatientes kurdos sólo reciben media paga.