Mientras el Estado Islámico cae, ¿EEUU desatiende una guerra más amplia?

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Washington (AFP)

La campaña encabezada por EEUU contra el grupo Estado Islámico (EI) ha logrado una victoria clave, pero el foco de Washington sobre los yihadistas puede haberlo distraído de la amenaza de una guerra más amplia.

Las fallas políticas de EEUU atraviesan toda la región, incluso tras el anuncio de la caída de Raqa, el antiguo bastión del EI en Siria, un importante hito en la eliminación del "califato" yihadista.

Los críticos alegan que, debido a la concentración en el EI y su renuencia a participar en el más amplio escenario de caos regional, Washington está perdiendo ventaja e influencia.

Y expertos, como el veterano diplomático estadounidense Jim Jeffrey, advierten de que Irán y otros actores regionales han estado preparando campos de batalla futuros mientras EEUU enfrenta al EI.

"El Gobierno de EEUU está obsesionado con esta lucha", opinó Jeffrey, miembro del Instituto de Washington para la Política del Cercano Oriente, en un foro esta semana.

"Nuestro tono con los kurdos y Bagdad fue: 'Tenemos la lucha común contra el EI' (...) Eso fue muy real, muy urgente y muy importante en 2014 y 2015. Nadie lo está escuchando ahora", agregó, señalando otras preocupaciones de seguridad regional.

Turquía, dijo, está mirando hacia el sur, preocupada por el presidente sirio, Bashar al Asad, Rusia y el ascenso de las Unidades de Protección Popular (YPG), la milicia kurda siria respaldada por EEUU que participó en la lucha de Raqa.

Mientras tanto, Israel está mirando hacia el norte, preocupado de que la milicia libanesa Hezbolá, respaldada por Irán, desvíe su atención hacia el sur, ya que su papel de apuntalar al régimen de Asad se vuelve menos urgente.

El exembajador iraquí en EEUU Lukman Faily afirmó que los líderes locales habían entendido que el EI estaba en desventaja desde que perdió Faluya en julio de 2016. "Políticamente, cada parte interesada pensó 'ok, necesito consolidar mi base para el día después'", dijo, citando el referéndum de independencia del Kurdistán iraquí como resultado de eso.

"Desafortunadamente, desde la perspectiva de Estados Unidos, tal vez desde otras perspectivas regionales, siguieron hablando de las prioridades equivocadas", señaló.

- Avances iraníes -

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció recientemente una nueva estrategia para contrarrestar la ambición de Irán de dominar la región, pero en cuestión de días el gobierno iraquí se apoderó de los campos petrolíferos que estaban en manos kurdas, un movimiento que algunos vieron como una victoria para la influencia subversiva de Teherán en Bagdad.

Estados Unidos también había pedido al líder kurdo Massud Barzani que cancelara un referéndum de independencia, sin éxito.

Washington ha respaldado a la región desde principios de la década de 1990, cuando los kurdos buscaron protección del régimen del iraquí Saddam Hussein.

Las fuerzas kurdas fueron vitales en las primeras etapas de la guerra contra el EI, pero a medida que avanzaron los enfrentamientos, las fuerzas iraquíes respaldadas por Estados Unidos ganaron fuerza.

Después de que Barzani ignoró los pedidos de Estados Unidos de no dividir a la coalición al organizar su referéndum, el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, ordenó a las fuerzas federales que tomaran la ciudad petrolera de Kirkuk.

- "Mirando a su alrededor confundido" -

Sin embargo, los asesores más veteranos de Trump no están de acuerdo con que hayan desviado su mirada del panorama general.

Como prueba de una estrategia, señalan el discurso de Trump el viernes pasado que delinea ampliamente un impulso diplomático, militar y económico integrado para aislar a Irán.

El director de la CIA, Mike Pompeo, dijo esta semana que, desde una perspectiva de inteligencia, EEUU se ha mantenido alerta ante la región en general. "No hemos perdido de vista ninguna de esas amenazas. Tenemos la capacidad de caminar y masticar chicle", ilustró.

"Estamos increíblemente enfocados en la misión (antiterrorista) más amplia, no solo en el EI", aseguró.

"Y hemos gastado muchos recursos en eso, no nos equivoquemos al respecto, pero no hemos perdido de vista ninguno de los otros riesgos que se le plantean a los EEUU", dijo.

En cuanto al Kurdistán, el asesor de seguridad nacional HR McMaster admitió que "la situación en el norte de Irak" es "complicada". Lo que Trump "quiere que surja es un Irak estable, pero un Irak estable que no esté alineado con Irán", explicó.

Para los críticos del Gobierno, un objetivo no es un plan. "Son los iraníes, es Asad, son los rusos. EEUU está como mirando a su alrededor confundido y su base es la lucha con el EI", advirtió Jeffrey. "Irán y sus amigos tienen un plan. EEUU, no".