Asía-Pacífico

Filipinas: gobierno declara fin de la guerra contra los yihadistas en Marawi

Así lucen los edificios damnificados al lado de una mezquita en Marawi, en el sur de Filipinas, después de que las tropas del gobierno despejaron del área a los grupos yihadistas.
Así lucen los edificios damnificados al lado de una mezquita en Marawi, en el sur de Filipinas, después de que las tropas del gobierno despejaron del área a los grupos yihadistas. Romeo Ranoco / Reuters

El gobierno de Filipinas anunció que puso fin a cinco meses de operaciones militares en Marawi, ciudad que estuvo en manos de grupos yihadistas afines al Estado Islámico (EI), tras una guerra urbana feroz que dejó más de 1.000 muertos.

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Luego de 154 días de combates que dejaron más de un millar de muertos, el secretario de Defensa de Filipinas, Delfin Lorenzana, declaró este lunes el fin de la batalla contra grupos rebeldes yihadistas afines al Estado Islámico (EI) en la ciudad de Marawi, en el sur de ese país.

"Anuncio el fin de todas las operaciones de combate en Marawi", dijo Lorenzana en una reunión de seguridad con homólogos de la región que se celebra en Clark, en el norte de Manila, la capital filipina.

Lorenzana dijo que no había más combatientes, conocidos por pertenecer al grupo Maute -organización terrorista filipina afín al EI-, que opusieran resistencia a las fuerzas filipinas, después de una violenta batalla final, tras la cual fueron recuperados 42 cuerpos y se rescataron 20 rehenes.

El anuncio llegó después de que las tropas recuperaran el último edificio tomado por los rebeldes de Mautey y sus seguidores. "Fueron los últimos combatientes de Maute, que se habían atrincherado en un edificio y hubo un tiroteo, y terminamos con ellos", dijo Lorenzana. "Todos los rehenes fueron rescatados", precisó Lorenzana.

Los esfuerzos ahora se centrarán en inspeccionar "casa por casa" la zona en ruinas que estuvo controlada por Maute para detectar posibles terroristas escondidos y desactivar explosivos que estos puedan haber dejado a su paso, indicó Restituto Padilla, portavoz de las Fuerzas Armadas.

Cinco meses de guerra en Marawi

El 23 de mayo, cientos de combatientes que habían jurado lealtad al EI tomaron el control de barrios enteros de Marawi, en el sur del archipiélago, y utilizaron luego a los civiles como escudos humanos.

Los enfrentamientos estallaron ese día después de una operación para capturar a Hapilon, buscado desde hacía años, primero como jefe de Abu Sayyaf, grupo extremista especializado en secuestros, y luego como jefe regional del EI.

Este dispositivo para capturarlo fue un fracaso, e hizo que los yihadistas lanzaran su ofensiva contra Marawi. Más de 400.000 personas abandonaron la ciudad huyendo de los combates.

Desde que comenzó la rebelión, Marawi ha sido escenario de unos combates entre las Fuerzas Armadas e insurgentes que han dejado más de un millar de muertos: 897 rebeldes, 164 soldados y 47 civiles, según los últimos datos del Gobierno.

La batalla se decantó definitivamente del lado del Ejército hace una semana, cuando en una ofensiva planeada al detalle los soldados mataron a Isnilon Hapilon y Omar Maute, los dos líderes del remanente yihadista en la ciudad.

Hapilon figuraba en la lista estadounidense de los "terroristas más buscados". Según Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas, y también para los analistas, era el "emir" regional del EI y el principal impulsor del grupo yihadista para instaurar un "califato" en esta zona.

El próximo paso será empezar los trabajos de reconstrucción y organizar el regreso de los aproximadamente 400.000 desplazados por el conflicto a Marawi, ciudad de unos 200.000 habitantes, y alrededores. La tarea podría llevar bastante tiempo y enormes esfuerzos materiales, pues varias zonas de la ciudad quedaron devastadas.

Con EFE y AFP

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