La UE logra acuerdo para reformar la directiva para trabajadores desplazados

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Luxemburgo (AFP)

Los ministros de Trabajo de la Unión Europea (UE) alcanzaron el lunes por la noche un acuerdo sobre la reforma de la directiva de los trabajadores expatriados temporalmente.

Desde 2004, cuando varios países del este de Europa y del centro del continente entraron al bloque, el asunto irrita a los países más ricos, en la medida que abarata el costo del empleo, aprovechando que las cargas sociales y los impuestos son pagados en los países de origen.

"Quería expresar mi reconocimiento por el acuerdo obtenido. Hemos llegado a un acuerdo equilibrado", declaró la Comisaria para Asuntos Sociales, Marianne Thyssen, al término de una reunión de los 28 ministros de Trabajo de la UE en Luxemburgo.

Entre los ministros que se opusieron al acuerdo se encontraban los de Polonia, Hungría, Letonia y Lituania.

Tres se abstuvieron: Reino Unido, Irlanda y Croacia.

El resto de ministros se mostró favorable al texto, precisó Estonia, que detenta la presidencia de turno de la Unión Europea.

"Creo que encontramos un compromiso equilibrado", dijo Jevgeni Ossinovski, ministro de Salud y de Trabajo de Estonia.

Tras más de 11 horas de conversaciones, los ministros de Trabajo de la UE acordaron limitar la duración del contrato para los trabajadores expatriados temporales a 12 meses, aunque este periodo se podrá prolongar seis meses si la empresa así lo solicita.

Sin embargo, la reforma no afectará al sector del transporte por carretera, un punto especialmente delicado, pues los países de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia), España y Portugal manifestaron su preocupación por las consecuencias negativas que la reforma podría tener en sus conductores.

Así, se seguirá aplicando la antigua directiva de 1996 para trabajadores desplazados a los camioneros (y no la nueva, revisada), hasta que entre en vigor otra reforma de una directiva europea especial para el transporte por carretera, que estipula las normas para este sector.

La oficina del presidente francés, Emmanuel Macron, uno de los principales impulsores de la reforma, celebró inmediatamente el acuerdo.

"Esta es una etapa esencial para volver a crear confianza europea", dijo la presidencia, que calificó el acuerdo como una "victoria para Europa".

La ministra de trabajo de Francia, Muriel Pénicaud, también celebró la mayoría alcanzada.

"El texto final no marca una fractura Este-Oeste. No hay ganadores ni perdedores, la única ganadora es Europa", dijo Pénicaud.