Londres es responsable del desenlace de la negociación del Brexit, advierte Tusk

Anuncios

Estrasburgo (Francia) (AFP)

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, indicó este martes que la responsabilidad del desenlace del Brexit recae sobre el Gobierno británico en cualquier escenario, incluido el de una eventual permanencia finalmente de Reino Unido en el bloque.

"La UE estará a la altura de cualquier escenario, siempre y cuando no estemos divididos", indicó el jefe del Consejo Europeo en una intervención ante la Eurocámara en Estrasburgo (noreste de Francia) sobre la pasada cumbre de mandatarios.

"Corresponde de hecho a Londres si [la negociación] terminará con un buen acuerdo, una falta de acuerdo o sin un Brexit", apuntó Tusk, para quien, en todos los escenarios, la UE sólo podrá proteger sus intereses comunes "estando unidos".

Sus declaraciones llegan días después que los mandatarios europeos tendieran la mano a su par británica, Theresa May, comprometiéndose a preparar a nivel interno entre los 27 la futura relación con Reino Unido, pese a no lograrse aún progresos suficientes en el proceso de divorcio.

Ante los eurodiputados, el titular del ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, indicó por su parte que la UE "quiere un acuerdo". "Aquellos que no quieren un acuerdo (...), no tienen amigos en la Comisión", encargada de negociar el Brexit en nombre de los 27, agregó.

"La Comisión no está negociando de manera hostil", apuntó Juncker, para quien los europeos quieren y lograrán "un acuerdo justo". "Una falta de acuerdo no es nuestro supuesto de trabajo", agregó.

Los británicos deben abandonar el bloque a fines de marzo de 2019 y, tras cinco rondas y cuatro meses de negociación, las discusiones de divorcio están trabadas en asuntos prioritarios para la UE como la factura a pagar por Londres.

Y los 27 exigen "progresos suficientes" en este tema prioritario, además de en la cuestión de Irlanda del Norte y de garantizar los derechos de los ciudadanos europeos en Reino Unido, antes de discutir la futura relación, como pide Londres.

May presiona para abrir rápidamente esa segunda fase, que abordaría un eventual período de transición de dos años tras la consumación del Brexit, así como un acuerdo de libre comercio a ambos lados del Canal de la Mancha.

En un gesto hacia su par británica, cuestionada en el seno de su Partido Conservador, los líderes aceptaron el viernes pasado abrir "discusiones preparatorias internas" entre los 27 para preparar la futura relación con Reino Unido.