La oposición venezolana, un bloque contra Maduro dividido y debilitado

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Caracas (AFP)

La oposición venezolana, ganadora del premio Sájarov 2017 del Parlamento Europeo, es una fuerza que agrupa una veintena de partidos contra el gobierno de Nicolás Maduro. Hoy atraviesa una de sus peores crisis.

Reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que nació en 2008 para enfrentar al presidente Hugo Chávez (1999-2013), la oposición incluye a partidos de centroderecha, centro y algunos de izquierda disidentes del chavismo.

Varios de sus dirigentes están presos, los más emblemáticos Leopoldo López y los alcaldes Antonio Ledezma y Daniel Ceballos. Según la ONG Foro Penal, son 391 los políticos presos en Venezuela. Otra parte de la oposición, más radical, está en el exilio.

Los opositores venezolanos reciben este galardón golpeados por la reciente derrota ante el partido de Maduro en las elecciones regionales, y luchas intestinas que amenazan con dinamitar la unidad.

"Este es uno de los peores momentos de la coalición. La unidad política nunca fue una realidad, pero la electoral sí y ésa entró en crisis, desnudando diferencias políticas de fondo", dijo a la AFP el politólogo Edgard Gutiérrez.

Desde su creación, la oposición ha vivido una montaña rusa de éxitos y fracasos.

- El triunfo -

Agrupación de partidos, gremios y ciudadanos que precedió a la MUD, la Coordinadora Democrática impulsó en 2002 manifestaciones que desembocaron en un golpe de Estado que sacó a Chávez del poder por 48 horas, y luego promovió un paro petrolero.

La oposición perdió en 2004 un revocatorio contra Chávez, y elecciones presidenciales contra el mandatario socialista en 2006 y 2012. Pero en 2007 logró su primera victoria electoral, al frenar una reforma constitucional.

Vino luego el enfrentamiento contra Maduro, quien ganó por estrecho margen las presidenciales de 2013 a Henrique Capriles, candidato de la MUD.

En una decisión que dividió a la alianza opositora, López lideró en 2014 multitudinarias protestas que exigían la renuncia de Maduro. Acusado de promover la violencia en esas manifestaciones, que dejaron 43 muertos, el dirigente cumple desde 2014 casi 14 años de prisión, ahora bajo arresto domiciliario.

En medio de una fuerte crisis económica, la MUD logró en diciembre de 2015 una contundente victoria en los comicios legislativos, al ganar 112 de 167 diputados, rompiendo la hegemonía que mantuvo desde 1999 el chavismo en el Parlamento.

Fortalecida, se propuso desde el Legislativo poner fin al gobierno de Maduro. Pero el triunfo sirvió de poco: en medio de un fuerte choque de poderes, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) -al que acusa de servir al chavismo-, lo declaró en desacato y anuló sus decisiones.

Con un Parlamento estéril, la oposición, apoyada por manifestaciones, apostó en 2016 por impulsar un referendo revocatorio contra Maduro.

Pero el poder electoral -también señalado de oficialista- suspendió el proceso y la MUD, pese a la desaprobación de sus simpatizantes, inició un diálogo con el gobierno auspiciado por el Vaticano, que pronto fracasó.

- Fracaso... de la calle a las urnas -

Tras meses sin rumbo, la oposición se volcó a las calles en abril de 2017, porque el TSJ se atribuyó competencias del Legislativo. Durante cuatro meses, miles exigieron la salida de Maduro en protestas que dejaron unos 125 muertos.

Pero Maduro tenía un as bajo la manga: el 30 de julio se eligió su todopoderosa Asamblea Constituyente, totalmente chavista pues la MUD no participó por considerarla fraudulenta. Las protestas se apagaron.

El jefe parlamentario, Julio Borges, una de las caras más visibles de la MUD, ha encabezado una ofensiva internacional que llevó a varios gobiernos de Europa y América a desconocer la Constituyente.

Con seguidores desanimados tras el fracaso de las protestas y la elección de la Constituyente, la MUD acudió a las elecciones regionales el pasado 15 de octubre dividida y con dirigentes llamando a la abstención.

Así, y en medio de denuncias de irregularidades electorales, sufrió una estrepitosa derrota, con 18 de las 23 gobernaciones ganadas por el chavismo.

Las fracturas de la MUD quedaron al desnudo. Contradiciendo su línea, cuatro de sus cinco gobernadores se juramentaron ante la Constituyente.

Capriles, de Primero Justicia -donde milita el único gobernador que no se subordinó- anunció su retiro de la MUD mientras esté allí Henry Ramos Allup, exjefe legislativo y veterano líder de Acción Democrática, partido de los cuatro juramentados.

Ahora sus dirigentes hablan de una "refundación" de la MUD para superar una crisis que estalló en el peor momento: este año debe haber elecciones municipales y a fines de 2018 presidenciales.