Un muerto en nuevas protestas tras las tensas elecciones en Kenia

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Nairobi (AFP)

Una persona murió este viernes en nuevas protestas en una Kenia muy dividida tras las presidenciales de la víspera, boicoteadas por la oposición y con baja participación.

La persona fallecida este viernes por disparos de la policía en Bungoma (oeste del país), se sumó a las cuatro que perdieron la vida el jueves, mientras decenas resultaron heridas en los barrios desfavorecidos de Nairobi y en el oeste del país.

El cómputo de votos continuaba el viernes. La Comisión Electoral recibió los resultados de más de 36.000 de los 40.883 colegios electorales, indicó su jefe Wafula Chebukati.

El resultado deja lugar a pocas dudas. Kenyatta, de la etnia mayoritaria kikuyu, será muy probablemente reelegido frente a su histórico rival, Raila Odinga, de la etnia luo, que decidió no participar en unos comicios que calificó como una "mascarada" electoral.

La participación, según las estimaciones, fue de menos de 35% de los 19,6 millones de electores en más de 90% de las circunscripciones escrutadas, precisó Chebukati. La baja participación hace que los observadores se planteen la legitimidad del próximo presidente.

Además del boicot de la oposición y las amenazas contra electores de Kenyatta en los bastiones de Odinga, muchos partidarios tradicionales del presidente saliente no fueron a votar.

Una falta de entusiasmo que se explica por el hastío cada vez mayor frente a la clase política y la gestión de la crisis electoral, que afecta la economía.

"Al término de esta elección, el país está mas dividido e inestable que nunca", denunció el viernes el periódico The Nation en su editorial. Kenyatta y Odinga "deben entender (...) que ya no pueden tener posiciones antagonistas", estima.

Kenia, país dinámico y primera economía comercial en África del Este, está sumido en su peor crisis política desde hace 10 años, luego de que la Corte Suprema invalidara los comicios del 8 de agosto, denunciados por Odinga, por irregularidades. La tasa de participación alcanzó entonces un 79,5% del padrón.

La Corte responsabilizó a la Comisión Electoral por estos comicios que no fueron "transparentes". Odinga, de 72 años y candidato a la presidencia en 1997, 2007 y 2013, presionó para obtener una reforma de la Comisión, pero la oposición consideró insuficientes los cambios. Incluso el presidente de la Comisión emitió dudas sobre la capacidad de la instancia para garantizar comicios creíbles.

En Bungoma, Homa Bay y Migori, la gente protestaba contra la Comisión por haber aplazada al sábado la elección, que no pudo llevarse a cabo el jueves por culpa de los enfrentamientos.

En cambio, en Kisumu, la gran ciudad del oeste del país, bastión de la oposición, la situación regresaba el viernes parcialmente a la normalidad.

Desde el 8 de agosto al menos 45 personas murieron por la represión policial de las protestas pos electorales, según un balance de AFP sobre la base de fuentes hospitalarias y policiales.

La situación reaviva el recuerdo de la violencia desatada luego de la presidencial de 2007, que desembocó en la peor violencia política y étnica desde la independencia del país en 1963. Unas 1.100 personas murieron en meses de violencia.

Desde su independencia, tres de los cuatro presidentes que tuvo Kenia pertenecían a la etnia kikuyu, que domina igualmente la economía del país.