Déficit primario de Brasil cae a 2,35% del PIB en la medición a 12 meses

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Brasilia (AFP)

Brasil registró un déficit fiscal primario de 21.259 millones de reales (USD 6.561 millones) en septiembre, un resultado que redujo el rojo del sector público al 2,35% del PIB en la medición a 12 meses, según datos oficiales revelados este lunes.

En septiembre del 2016, el saldo negativo había sido de 26.643 millones de reales, cuando la mayor economía latinoamericana estaba sumergida en la peor recesión de su historia y el déficit de las cuentas públicas a 12 meses era del 3,04% del Producto Interno Bruto (PIB), su peor registro desde febrero de 2012.

El frente fiscal es una de las principales fuentes de preocupación en la mayor economía latinoamericana, que emerge lentamente de la recesión.

En los primeros nueve meses de 2017, el saldo negativo de las cuentas primarias (antes del pago de los intereses de la deuda) del gobierno central, los regionales y parte de las empresas estatales equivalió al 1,69% del PIB, frente al 1,84% en el mismo periodo de 2016.

Brasil se debate para achicar su déficit público. Este año debió incrementar su proyección para 2017 y 2018 a 159.000 millones de reales (el déficit inicialmente previsto para este año era de 20.000 millones menos), debido a una caída de la recaudación en una economía que demora en reactivarse.

El país aprobó un congelamiento del gasto público por hasta 20 años y el gobierno del presidente conservador Michel Temer, muy golpeado por escándalos de corrupción que debilitaron su apoyo en el Congreso, pretende impulsar una controvertida reforma del sistema de jubilaciones.

La deuda pública bruta de Brasil se mantuvo en torno a los 4,8 billones de reales (USD 1,47 billones) en septiembre, equivalente al 73,9% del PIB, un leve aumento de 0,2 puntos porcentuales respecto del mes anterior.

Con el país convulsionado por las constantes revelaciones de la investigación Lava Jato, que desvendó la corrupción en el Estado, y a menos de un año de las elecciones generales de octubre de 2018, Temer busca acelerar un programa de privatizaciones para atraer inversiones y reducir los altos niveles de desempleo.