Saltar al contenido principal

Quiénes son los tres imputados en la investigación de la trama rusa en la campaña de Trump

El exjefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, abandona sonriente la sede de la corte distrital estadounidense tras presentarse a una audiencia ante la comisión especial que investiga la presunta intromisión rusa en la campaña presidencial de 2016, el 30 de octubre de 2017.
El exjefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, abandona sonriente la sede de la corte distrital estadounidense tras presentarse a una audiencia ante la comisión especial que investiga la presunta intromisión rusa en la campaña presidencial de 2016, el 30 de octubre de 2017. Jim Bourg / Reuters

La investigación por la presunta injerencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 apuntó contra tres exasesores del ahora presidente estadounidense: Paul Manafort, Rick Gates y George Papadopoulos.

Anuncios

Manafort y su socio Rick Gates fueron acusados ​​por un gran jurado federal. La imputación de 12 cargos incluyó conspiración contra los Estados Unidos, conspiración para lavar dinero, ser un agente no registrado de un principal extranjero, hacer declaraciones falsas y engañosas y siete cargos de no presentación de informes de bancos extranjeros y cuentas financieras.

Ambos se declararon inocentes de sus cargos, el Kremlin ha negado que las presuntas intromisiones en la campaña presidencial estadounidense y Trump ha rechazado que haya habido colusión por su campaña.

El caso de Papadopoulos es diferente: el exasesor de política exterior en la campaña de Trump admitió ante el FBI haber tenido conexiones con Rusia durante la época electoral en 2016.

Paul Manafort, el exjefe de campaña de Trump que actúa desde las sombras

Manafort es un veterano operador republicano que trabajó como cabildero de Washington y asesor político internacional. Sus antiguos clientes incluyen líderes autoritarios como el difunto Ferdinand Marcos de Filipinas y empresarios y políticos rusos y ucranianos.

En marzo de 2016, Manafort se sumó a la campaña presidencial de Donald Trump y, más tarde, se convirtió en su jefe de campaña. Sin embargo, en agosto se vio obligado a renunciar cuando surgieron dudas sobre su trabajo anterior para el partido político del expresidente ucraniano Viktor Yanukovich, que era respaldado por el gobierno ruso.

Según el sitio de noticias Business Insider, la relación entre Trump y Manafort se remonta a la década de 1980, cuando el ahora presidente estadounidense contrató a la firma de cabildeo de Manafort para ayudar a la Organización Trump.

Siempre de acuerdo al mencionado portal, en 2006, Manafort y su esposa compraron un apartamento en la Torre Trump, en Nueva York, que aún pertenece a Manafort y donde vive cuando se encuentra en Manhattan.

Según el abogado de Washington, John Dowd, que representa a Trump en la investigación sobre la trama rusa, la imputación a Manafort “no tiene nada que ver con la campaña o las acusaciones de colusión con Rusia”.

Por su parte, una persona de confianza del presidente estadounidense citada por la agencia Reuters sostuvo que “esto no es nada”. “Los 12 cargos que se presentaron (contra Manafort) son anteriores a la campaña”, agregó.

Rick Gates, la mano derecha de Manafort

Rick Gates era el adjunto y socio comercial de Manafort. Según dos antiguos empleados de alto nivel de Trump citados por Reuters, Gates funcionó esencialmente como el gerente de campaña de Trump durante dos meses, sin cobrar un sueldo por ello.

Según la acusación formal, al menos entre 2006 y 2015, Manafort y Gates actuaron como agentes no registrados del gobierno ucraniano, el expresidente Yanukovich y su partido político. La imputación dice que ambos generaron decenas de millones de dólares en ingresos como resultado de su trabajo en Ucrania.

De acuerdo a la investigación, Gates ayudó a Manafort a obtener dinero de cuentas en el exterior y que utilizó ese dinero para pagar gastos personales, incluidos “su hipoteca, la matrícula de los hijos y la decoración de interiores de su residencia en Virginia”.

Papadopoulos, el exasesor involucrado con la supuesta injerencia rusa

George Papadopoulos, un abogado de Chicago especializado en materia energética, fue asesor de política exterior durante un breve período de Ben Carson, actual secretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, en las últimas elecciones presidenciales primarias. En marzo de 2016, se unió a la campaña presidencial de Trump.

La declaración de culpabilidad de Papadopoulos sí está directamente relacionada con la supuesta injerencia rusa, ya que en ella el exasesor de política exterior de la campaña de Trump admite que mintió al FBI en enero pasado sobre una conversación que mantuvo en abril de 2016 con un profesor extranjero con conexiones con el Kremlin.

En esa conversación, el citado profesor prometió a Papadopoulos “miles de correos electrónicos” con información comprometedora sobre la entonces candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.

Además, Papadopoulos reconoció ahora que también mintió al FBI sobre las gestiones que realizó para tratar de organizar reuniones entre miembros de la campaña de Trump y funcionarios del Kremlin, e incluso entre el magnate y el presidente ruso, Vladímir Putin.

Con Reuters y EFE

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.