Músicos y bailarines impagos hacen vibrar a Rio en un espectáculo-protesta

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Río de Janeiro (AFP)

"¡Queremos pan y circo!", exigía el martes un músico frente al Teatro Municipal de Rio de Janeiro, en un espectáculo-protesta de funcionarios y artistas de esa institución, que acumulan meses de salarios impagos.

Orquestas, bailarines y coros se congregaron frente al edificio histórico en el centro de la ciudad para recordar que "sin cultura, salud, educación y seguridad no se hace un país". Cuatro derechos cada vez más difíciles de garantizar en un un estado y en un país agobiados por la crisis económica, la corrupción y la violencia.

Muchos trechos tocados en las gradas del teatro de estilo parisino se hacían eco entre sí, como el 'O Fortuna' de Carl Orff (en 'Carmina Burana'), que evoca la cambiante suerte de los asuntos humanos, el 'Va Pensiero' del Coro de los Esclavos de Verdi o la canción "A pesar de você", en la que Chico Buarque avisa que "A pesar de usted / Mañana ha de ser/ Otro día".

Ese último tema recibido con aplausos y gritos de "¡Fora Temer!" por los cerca de 300 participantes en la manifestación.

Los artistas parecían dispuestos a dar lo mejor de sí. Y bajo un sol ya casi estival de 28 grados, la bailarina Deborah Ribeiro interpretó, con tutú y zapatillas de baile, 'La muerte del Cisne', en base a la coreografía hecha por Mijaíl Fokin para Anna Pavlova.

Los funcionarios de Rio sufren atrasos crónicos de salarios en todas las áreas, tanto en salud, educación, seguridad como cultura.

En el caso del Municipal -donde trabajan unos 800 funcionarios, incluyendo 300 artistas-, los impagos suman tres meses, incluyendo el aguinaldo de 2016.

La situación es aún peor para los jubilados. Y el personal del teatro hizo un pedido de donaciones en alimentos no perecederos y de dinero para ayudar a los que enfrentan situaciones más difíciles.

En mayo hubo una protesta similar, pero desde entonces "todo empeoró", asegura el violinista Leo Ortiz, de 62 años.

Algunos músicos se las ingenian con otros trabajos, al tiempo que tratan de asegurar la temporada, costeando sus transportes, que en Rio son tanto o más caros que en Europa (un pasaje de autobús cuesta 3,60 reales, o 1,12 dólares).

"Desde los 8 años estoy en este teatro, y no cobro desde agosto", cuenta a la AFP la bailarina jubilada Irene Oranzem, de 77 años.

"La situación es catastrófica. Acabamos de cancelar una temporada entera del 'Lago de los Cisnes' que tenía las entradas prácticamente agotadas (...), porque no había manera de pagar los salarios", resume el profesor de ballet Manoel Francisco.