Uruguay le dio su último aplauso a cantautor Daniel Viglietti

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Montevideo (AFP)

Cientos de personas se congregaron este martes en la explanada del céntrico Teatro Solís de Montevideo para darle un último aplauso al cantautor uruguayo Daniel Viglietti, fallecido el lunes a los 78 años.

Personas de todas las edades rindieron un último homenaje a un músico referente del canto popular en las décadas de 1960 y 1970. Algunos apelaron a sus canciones como forma de tributo, constataron periodistas de la AFP.

Bajo un fuerte sol pasado el mediodía local, algunas guitarras comenzaron a sonar improvisadamente y la muchedumbre cantó por más de una hora temas como "A desalambrar", que terminó despidiendo bajo una salva de aplausos el cortejo fúnebre tras el velatorio que tuvo lugar en el propio teatro.

En un comunicado difundido en la página web de la Presidencia de la República, el presidente Tabaré Vázquez lamentó la pérdida de "una de las figuras centrales de la canción popular nacional y latinoamericana", según el texto.

Frente al lugar del velatorio, Sara Méndez, víctima de las dictaduras argentina y uruguaya que sufrió el secuestro propio y el de su hijo, Simón, a quien logró encontrar casi 26 años después, dijo a la AFP que el canto de Viglietti siempre estuvo "con los familiares de los desaparecidos".

El "siguió todos esos años de lucha", expresó en alusión a la búsqueda de su hijo, que fue ubicado en Argentina donde había sido secuestrado en 1976 por militares cuando estaba en brazos de su madre, torturada y entonces desaparecida.

Nacido en Montevideo en 1939, Viglietti fue guitarrista y compositor, y aunque tuvo una formación clásica, su carrera se centró luego en el canto popular y su música fue de la mano de su ideología. Se convirtió en un referente de la protesta contra la dictadura uruguaya desde el exilio en los años 1970.

- Música y exilio -

Viglietti vivió exiliado en Argentina y Francia durante la dictadura uruguaya (1973-1985). Regresó al país en 1984.

Entre sus canciones más populares se encuentra "A desalambrar", de fuerte significación política, o "Gurisito".

Amigo de figuras como el escritor uruguayo Mario Benedetti, con quien elaboró la obra "A dos voces", o del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, Viglietti tuvo una intensa actividad como comunicador en radio, prensa y televisión.

Con Benedetti, quien escribió una biografía de Viglietti titulada "Desalambrando" en alusión a su más recordada canción, recorrió escenarios en el mundo combinando música y poesía.

Precisamente, en los últimos años formaba parte de la directiva de la Fundación Mario Benedetti con sede en Montevideo.

Su extensa discografía incluye trabajos solistas y en compañía de otras figuras, tanto grabados en estudio como en vivo.

El último disco del autor de "Canciones para el hombre nuevo", titulado "Trabajo de hormiga", una reedición de una obra de 1984, se editó en 2008.

Mantenía una intensa actividad de conciertos. El local diario El Observador ubicó en el pasado viernes su última presentación en vivo.

En las redes sociales, artistas y políticos expresaron su pesar por la muerte de Viglietti.

"Tristeza infinita por la muerte de Viglietti. Gracias Daniel por todo lo que nos dejas", escribió el músico y compositor Luciano Supervielle en twitter.

En tanto el español Ismael Serrano anotó también en twitter: "Qué tristeza más grande. Se fue Viglietti. Un hombre bueno. Indispensable. Hasta siempre, maestro. Siempre en mi corazón".

El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que "el canto revolucionario" del uruguayo "siempre (le) acompañará".

"El mejor homenaje es tratar de, adentro de nosotros, remover lo mejor que nos pueda quedar", expresó de su lado a periodistas frente al teatro el ex presidente uruguayo José Mujica (2010-2015).