Honduras se juega la democracia en las elecciones, según candidato opositor

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Tegucigalpa (AFP)

La democracia hondureña estará en juego en las elecciones del 26 de noviembre, porque el presidente Juan Orlando Hernández pretende perpetuarse en el poder, aseveró el candidato opositor Luis Zelaya.

"Este proceso electoral es complejo (...), nos jugamos la democracia", declaró en entrevista con la AFP el académico de 50 años, quien incursiona por primera vez en política como abanderado del derechista Partido Liberal.

Zelaya aseguró que Hernández pretende quedarse en el poder por varios periodos después de haber logrado que la justicia le abriera las puertas a la reelección, que estaba prohibida en la Constitución.

Hernández es candidato luego que la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema fallara en favor un recurso contra la prohibición establecida en la Constitución, presentado por un grupo de diputados oficialistas.

"El único mecanismo que la Constitución establece para ser modificado (en esos artículos) es el plebiscito" porque de lo contrario "es traición a la patria", resaltó Zelaya.

Recordó que al asumir en 2014, Hernández prometió que solo estaría en el poder por un periodo de cuatro años y ahora dice que solo estará un periodo más, pero eso no se le puede creer porque "ya mintió" una vez.

El Partido Liberal de Luis Zelaya y el Partido Nacional de Hernández son las formaciones políticas tradicionales de Honduras. Ambos son de derecha.

- "Hay un gran margen de indecisos" -

En las elecciones participarán nueve candidatos en representación de diez partidos y una alianza conformada por el izquierdista partido Libre, que lidera el expresidente Manuel Zelaya, y un partido socialdemócrata.

Esta alianza lleva como candidato al periodista Salvador Nasralla.

Luis Zelaya --quien no es pariente del Manuel Zelaya, el mandatario derrocado en un golpe en 2009-- aseguró que al cierre de la publicación de las encuestas, el 26 de octubre, había un "empate técnico" entre los tres principales aspirantes: Hernández, Nasralla y él.

Denunció que el oficialismo ha emprendido una campaña para hacer "creer en el imaginario colectivo que el presidente tiene todo para ganar y que va a ganar las elecciones", gracias al control que ejerce sobre la institucionalidad electoral y judicial.

"Hay un margen de 20% a 24% de indecisos que va a decidir con su voto quién será el próximo presidente", dijo Zelaya, quien asegura que la tasa de rechazo al presidente Hernández es de casi 60% entre los indecisos.

A su juicio, en la ciudadanía existe la impresión de que Hernández será reelegido por fraude.

"La gente piensa: para qué voy a ir a votar si todo está arreglado" para la reelección del presidente, lo que desincentiva la participación en los comicios, expresó Zelaya.

"Comprobado está que los indecisos toman una decisión dos semanas antes, incluso algunos ya en la urna. Si los indecisos salen a votar, las probabilidades de que gane el Partido Liberal aumentan sustancialmente", sostuvo.

Sin embargo, dijo que el gobierno cuenta con recursos "ilimitados" para hacer propaganda con fondos públicos sin que haya podido evitarlo la recién creada Unidad de Política Limpia, encargada de auditar los fondos de campaña.

Cerca de seis millones de hondureños están convocados a elegir al nuevo presidente, tres vicepresidentes, 128 diputados, 20 diputados del Parlamento Centroamericano y autoridades de 298 municipios de 18 departamentos.