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Nicaragua: Daniel Ortega, las paradojas de un exguerrillero afincado en el poder

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, brinda un discurso durante la inauguración del estadio de béisbol Dennis Martínez en Managua, el 19 de octubre de 2017.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, brinda un discurso durante la inauguración del estadio de béisbol Dennis Martínez en Managua, el 19 de octubre de 2017. Oswaldo Rivas, Reuters

Daniel Ortega, en su tercer periodo como presidente de Nicaragua, ha sido cuestionado por nombrar familiares en cargos de poder y por irregularidades en las elecciones que le han conducido al palacio presidencial.

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Nicaragua llega a estas elecciones municipales bajo el tercer gobierno consecutivo del sandinista Daniel Ortega. El exguerrillero que en 1979 ayudó a deponer la dictadura de Anastasio Somoza, se ha ido afincando en el poder hasta consolidar un régimen con varios familiares en puestos de gobierno y con mantos de duda sobre la legitimidad de su última elección como presidente, a finales del año pasado.

En esta ocasión, Ortega ganó las elecciones con el 72% de los votos; sólo que poco antes de la elección, el poder judicial había excluido del proceso electoral al único candidato de la oposición. Adicionalmente, el mandatario no permitió que observadores independientes acompañaran de cerca las votaciones en las que hubo una abstención del 72,5%.

Habría sido difícil prever décadas atrás que el entonces combatiente sandinista terminaría pareciéndose a su dictatorial enemigo. Ortega nació en 1945 en el seno de una familia opositora al somozismo. Como joven activista político fue encarcelado a la edad de 15 años, luego ingresó a la facultad de derecho pero la abandonó para unirse al Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN.

Ortega volvió a ser encarcelado años después por participar en el robo de la sucursal de un banco estadounidense pero salió en libertad en 1974 tras lo cual se exilió en Cuba. En la isla recibió el entrenamiento guerrillero que le serviría a su retorno a Nicaragua.

Cinco años después de depuesto Somoza, Ortega fue elegido presidente de su país en 1984 y en sus primeros años al mando de la nación centroamericana mantuvo una posición moderada en el aspecto económico. Pero con la llegada de Ronald Reagan a la presidencia de Estados Unidos, la política nicaragüense dio un giro y ese gobierno terminó apoyando a las guerrillas contra-revolucionarias.

Durante los noventa Ortega intentó varias veces volver a la presidencia pero fue derrotado en elecciones por Violeta Barrios de Chamorro y por Arnoldo Alemán. Finalmente, en noviembre de 2006 fue elegido como presidente y volvió a ganar en 2011, aunque en esta ocasión hubo denuncias de irregularidades electorales. En noviembre de 2016 obtuvo su reelección, cuestionada, para el tercer periodo consecutivo en el que actualmente lo acompaña como vicepresidenta su esposa Rosario Murillo Zambrana.

Hoy en día sus principales aliados son los gobiernos de Irán y Venezuela. El sector empresarial del país ha recibido críticas por su aquiescencia con el régimen de Ortega, en parte motivada por un cierto crecimiento económico derivado del apoyo de Venezuela, situación que podría empezar a cambiar dadas las condiciones actuales de ese país.

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