Medio ambiente

En Mongolia, el cambio climático no da tregua

Pastor tradicional en Mongolia, 2016.
Pastor tradicional en Mongolia, 2016. Johannes Eisele / AFP

Mientras en Bonn se discute sobre cómo fortalecer y aplicar el acuerdo de París en 2020, el calentamiento global ya está afectando profundamente la vida de los pastores mongoles, quienes incluso están dejando su estilo de vida.

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Algunos recursos naturales que antes se conseguían gratuitamente en Mongolia, hoy son bienes escasos y costosos. Uno de ellos es el prado con el que se alimentan los animales de pastoreo de la comunidad nómada de Mongolia. Al no poder asumir los costos, algunos pastores incluso dejan sus tradiciones y se mudan a la ciudad.

“No quiero que mis hijos sean pastores, pueden tomar el camino que quieran, pero nuestra vida nómada está desapareciendo”, declara Skhbaatar Sainsabuu, quien también se queja del costo de alimentar a sus animales con heno comprado.

Este año la tierra de Mongolia está particularmente árida porque el verano fue el más cálido en 56 años, lo que indica que el invierno también será extremadamente frío. La poca hierba que brote quedará cubierta por la cantidad anormal de nieve. Este fenómeno, el “dzud”, se solía dar cada 12 años y, sin embargo, ya se ha dado por dos años consecutivos.

El cambio climático preocupa a las Naciones Unidas. "En los últimos 75 años, la temperatura promedio del territorio de Mongolia ha aumentado 2,24 grados y las precipitaciones han bajado un 7,3%," dijo Barjagal Zambo, enviado especial de la ONU sobre el cambio climático desde la capital del país, Ulanbataar.

El campo está infértil y la capital a la que migran estos pastores emana aire insalubre producto de la actividad humana. Allí tampoco tienen buena calidad de vida y algunos recuerdan con nostalgia su vida pasada bajo el vasto cielo del campo.

Con AP

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