"Demasiado débil", Ratko Mladic espera la sentencia en cama

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La Haya (AFP)

Acusado de genocidio y crímenes de guerra, Ratko Mladic, el exjefe militar de los serbios de Bosnia, espera la sentencia que el miércoles debe hacer pública la justicia internacional en una cama de sábanas azules en una celda de 15m².

Desde 2011, Mladic, de 74 años, está encarcelado en el centro de detención del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) en La Haya, al pie de las dunas y a dos pasos del mar del Norte.

Juzgado por los crímenes cometidos durante la guerra de Bosnia, que dejó más de 100.000 muertos y 2,2 millones de desplazados entre 1992 y 1995, el "canicero de los Balcanes" ha pasado el tiempo leyendo diarios, viendo la televisión serbia y jugando al ajedrez.

Jugaba con Radovan Karadzic, su alter ego político, que espera un juicio en apelación tras haber sido condenado a 40 años de cárcel, principalmente por el genocidio de Srebrenica.

Principales protagonistas del conflicto de los Balcanes, los dos amigos movían sus piezas en un tablero de madera sobre una mesa situada junto al futbolín en un edificio bajo fuerte vigilancia policial.

Desde 1995, más de un centenar de detenidos han esperado aquí sus juicios antes de ser extraditados a otros países para cumplir sus condenas.

Actualmente, las instalaciones penitenciarias del TPIY pueden acoger hasta a 52 personas.

- Tablero de ajedrez polvoriento -

Como las otras celdas, las de Mladic, Karadzic o Jadranko Prlic, exjefe de los croatas de Bosnia, que podría ser condenado a 40 años en apelación, se abren a primera hora de la mañana.

Libres de circular por su planta, los presos pueden participar en actividades como cursos de inglés o servicios religiosos y elegir su hora de paseo, antes de volver a ser encerrados por la noche.

Pero ahora, el tablero de ajedrez de los dos serbobosnios, acusados de las peores atrocidades, está polvoriento: Mladic sufre una "parálisis parcial del lado derecho de su cuerpo, debida a varios ataques", según uno de sus abogados, Dragan Ivetic.

"Pasa la mayor parte del tiempo en cama", rechaza a veces las visitas de sus abogados y de su familia y está "demasiado débil para jugar al ajedrez", dice Ivetic a la AFP.

Mladic apareció envejecido, de rostro cansado y cabello canoso, en la sala de audiencias en los últimos años. Tras haber sufrido tres accidentes cerebrovaculares, está sometido a cambios de humor, según Branko Lukic, su otro abogado.

- Cocina básica y fruta -

El exjefe militar es hoy incapaz, según los guardianes, de hacer la limpieza de su celda y necesita la ayuda de los otros detenidos para prepararse "platos básicos".

También pidió que le traigan fruta durante los encuentros con sus abogados, que se esfuerzan por evitarle la cadena perpetua, que requirió contra él el fiscal del TPIY el pasado diciembre.

En los últimos días, la defensa, que pidió la absolución, solicitó en vano que se aplazara la sentencia para que el acusado pudiese recibir asistencia médica en Rusia.

"Mladic puede morir en cualquier momento", advierte Ivetic.

"No habla mucho de la sentencia que espera", reconoce el abogado, dudando incluso de que el "carnicero de los Balcanes" pueda "entender de forma significativa" el alcance del veredicto.