Economía

Luz verde para la construcción del oleoducto Keystone XL en Nebraska

Nebraska autorizó la construcción del polémico oleoducto que tendría unos 1.800 kilómetros de longitud y que conectaría Alberta, en Canadá, con varias regiones de Estados Unidos. Sin embargo, el recorrido deberá cambiar para proteger un santuario ecológico.

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El estado de Nebraska, en el Medio Oeste de Estados Unidos, dio luz verde al paso por su territorio del oleoducto Keystone XL. Aunque a simple vista la decisión puede considerarse como una victoria del presidente de Donald Trump, quien hizo campaña por este proyecto y lo aprobó en marzo, la decisión viene con condiciones.

La Comisión del Servicio Público del Estado le dio el visto bueno al proyecto, pero le impuso un recorrido alternativo que evitaría el santuario ecológico de Sandhills. Este recorrido ya había sido calificado por Transcanada, la empresa encargada del proyecto, como inviable.

Luego de conocer la decisión del 20 de noviembre, el presidente de la empresa, Russ Girling, dijo que revisarán cuál será el impacto, en tiempo y dinero, de esta nueva condición. TransCanada, espera transportar unos 830.000 barriles diarios de crudo desde la provincia canadiense de Alberta a distintos lugares de Estados Unidos, a través de un oleoducto de casi 1.800 kilómetros.

“Cualquiera que sea el recorrido, transportar arenas alquitranadas por el corazón de Estados Unidos a costa del clima y de nuestras comunidades sigue siendo inaceptable", señaló en un comunicado Michael Brun, director ejecutivo de Sierra Club, uno de los grupos ecologistas más importantes de Estados Unidos.

Impacto ambiental de los oleoductos

En 2015, durante el Gobierno de Barack Obama, el Departamento de Estado prohibió la construcción de Keystone XL debido a su posible impacto ambiental y al peligro de que, con su aprobación, Estados Unidos perdiera su liderazgo en la lucha mundial contra el cambio climático. Según Efe, en los tramos ya construidos, los conductos se han reventado 33 veces en un año.

Precisamente el pasado viernes 17 de noviembre, el oleoducto Keystone vertió unos 795.000 litros de petróleo (5.000 barriles) a su paso por Dakota del Sur, en Estados Unidos. Se trata de otro oleoducto de Transcanada, de 4.700 kilómetros, que conecta la región petrolera de Alberta, en Canadá, con el Golfo de México y los Grandes Lagos en Estados Unidos.

En declaraciones a The New York Times, Kim McIntosh, científica del Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Dakota del Sur, dijo que al parecer no hay fuentes de agua potable amenazadas por el vertido. Tampoco granjas ni viviendas. Sin embargo, advirtió que no se trata de un derrame pequeño.

Con Efe

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