Saltar al contenido principal

Otro centenar de refugiados de la minoría rohingya llegó a Bangladesh

Refugiados llegando al campo de Kutupalong cerca del Bazar de Cox en Bangladesh
Refugiados llegando al campo de Kutupalong cerca del Bazar de Cox en Bangladesh Susana Vera / Reuters

Tras semanas de una difícil travesía con poca comida, ropa y enseres, varias familias llegaron a Bangladesh, escapando de la violencia y la persecución de la que son parte en su país, Myanmar.

Anuncios

Visiblemente agotados, mal alimentados y algunos de ellos enfermos, cerca de cien integrantes de la minoría rohingya llegaron a varios de los campamentos de refugiados que hay en territorio bangladesí.

Muchos de ellos consiguieron escapar de una muerte segura a manos de los militares de Myanmar, así lo afirma Rashida, uno de los Rohingyas que llegó al primer campo de transición en la frontera: “Ellos nos golpearon y nos obligaron a trabajar de forma forzada quitándonos nuestras identificaciones. Quemaron nuestras casas, no podemos vivir allí, por eso tuvimos que irnos”.

Rashida abandonó su aldea cuatro días antes de que el ejército de Myanmar llegara a la zona y atacara su pequeño poblado, causando la muerte de varios integrantes de la minoría rohingya, entre ellos el cuñado de Rashida que no consiguió escapar a Bangladesh.

Un arduo y doloros viaje desde Myanmar a Bangladesh

Las familias, entre las que se cuentan varios menores, consiguieron cruzar la frontera con Bangladesh el 17 de noviembre, así lo afirman varios voluntarios de organizaciones humanitarias en la zona. Una vez en territorio bangladesí, fueron llevados a uno de los campos de tránsito en donde – por varios días- se recuperan de su salud y son alimentados tras un arduo y doloroso viaje en el que muchos han perdido a varios familiares.

Abandonar sus aldeas no es una decisión fácil. En el camino no solo pueden cruzarse con las fuerzas armadas, también la delincuencia les impide llegar a la frontera, así lo afirma a la agencia Reuters la refugiada Anazula Hajja y su familia, quienes, tras dejar su pueblo, caminaron a través de la selva y fueron asaltados. Los ladrones les quitaron lo poco que llevaban, unas cuantas prendas de vestir, utensilios y golpearon a varios hombres y mujeres del grupo con el que emprendieron la huida.

En el campamento de tránsito donde a donde diariamente llegan los rohingyas que consiguen cruzar la frontera, son recibidos por personal humanitarios que les entrega alimentos, suministros y les ayuda a comenzar su nueva vida en algunos de los campos de refugiados que están siendo expandidos para dar cabida a los cientos que llegan semanalmente.

Según datos aproximados, unos 600.000 rohingyas han huido a Bangladesh desde finales del mes de agosto cuando comenzaron a ser perseguidos por los militares de Myanmar en el estado de Rakhine, que al igual que el resto del país es de mayoría budista.

La crisis humanitaria y la persecución a esta minoría musulmana ha desatado toda clase de críticas al gobierno del país, principalmente a la Consejera de Estado y Líder de Facto del país, Aung San Suu Kyi, galardonada con el Premio Nobel de Paz por su lucha contra la junta militar que gobierna ese país de forma dictatorial.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.