Los veteranos de guerra de Zimbabue, punta de lanza en la caída de Mugabe

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Harare (AFP)

Durante mucho tiempo hicieron el trabajo sucio para el presidente Robert Mugabe. Pero después de décadas de absoluta lealtad, los veteranos de la guerra de independencia de Zimbabue abandonaron a su héroe y contribuyeron en gran medida a su caída.

El régimen de Mugabe -que dimitió el martes tras 37 años de reino autocrático- reposaba en tres pilares: el partido presidencial de la Zanu-PF, el ejército y los excombatientes, que durante mucho tiempo lo veneraron como un semidios.

Durante la llamada guerra de "liberación" de 1972 a 1979, Robert Mugabe tuvo un rol clave al dirigir el movimiento desde el vecino Mozambique.

Pero desde hace un año, las cosas empezaron a cambiar y los veteranos terminan dándole la espalda.

En julio de 2016, denunciaron públicamente las "tendencias dictatoriales" del presidente, en el poder desde la independencia de 1980, y anunciaron que no lo apoyarían más -hecho inédito- en la elección presidencial prevista en 2018.

Esa declaración tuvo el efecto de una bomba. Según Takavafira Zhou, profesor de ciencias políticas de la universidad estatal de Masvingo (Zimbabue), eso fue "el principio del fin" de los vínculos entre el "camarada Bob" y sus hombres.

El 18 de noviembre, los excombatientes movilizaron, con el apoyo de la sociedad civil y de la oposición, a decenas de miles de zimbabuenses contra Mugabe, lo que demuestra su peso en la vida política, casi cuatro décadas después de la independencia.

"Las cosas van mal. Tu época ya pasó" lanzó este martes a Robert Mugabe el dirigente de los veteranos, Christopher Mutsvangwa, que amenazó con convocar nuevas manifestaciones.

Horas después, el presidente Mugabe tiraba la toalla y dimitía.

- "Divorcio" -

"Nuestra relación con Mugabe está irremediablemente rota", declaró a la AFP el secretario general de antiguos combatientes, Victor Matemadanda.

Las relaciones entre Robert Mugabe y los veteranos empezó a deteriorarse en cuanto la primera dama exhibió sus ambiciones de suceder a su marido.

En su lucha por el poder, Grace Mugabe, apoyada en el seno de la Zanu-PF por el "G40", "generación de los menos de 40 años", cometió el error de intentar eliminar a antiguos combatientes.

Los veteranos reprochan hoy a Robert Mugabe y a su esposa haber traicionado el espíritu de lucha pero también de llevar una gran tren de vida, mientras antiguos soldados sobreviven difícilmente, víctimas -como el resto de la población- del derrumbe de la economía del país.

"Gucci Grace", uno de los numerosos motes de la primera dama, ha chocado por su gusto por el lujo y por sus extravagancias. Por ejemplo, uno de los hijos de Grace Mugabe viaja en Rolls Royce, cuando el Estado apenas puede pagar a sus funcionarios.

"La actitud de la pareja presidencial fue la gota de agua que colmó el vaso", explicó Victor Matemadanda.

- Brazo armado del régimen -

Durante muchos años, los excombatientes fueron el brazo armado del régimen. Tal fue el caso durante la violencia electoral de 2008 o, algunos años antes, durante la funesta reforma agraria en la que los granjeros blancos fueron brutalmente expulsados de sus tierras.

El sucesor de Robert Mugabe, Emmerson Mnangagwa, otro veterano de la guerrilla, cuenta con el apoyo de los excombatientes. Su apodo, el "cocodrilo", viene de sus años de lucha por la independencia.

El viernes, el nuevo presidente no dudó en saludar a los excombatientes en su discurso de investidura.

Victor Matemadanda lo asegura: "Queremos seguir desempeñando el rol de protectores de la revolución y estar al lado del pueblo".