Dimite un ministro israelí ultraortodoxo por diferencias sobre el sabbat

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Jerusalén (AFP)

Un ministro israelí ultraortodoxo dimitió este domingo del gobierno de Benjamin Netanyahu por un contencioso sobre la realización de trabajos públicos durante el sabbat, día sagrado de descanso semanal para los judíos.

"Dimito de mi puesto de ministro de Sanidad", escribió Yaakov Litzman, uno de los líderes del partido Judaísmo Unificado de la Torá, en su carta de dimisión, cuya copia obtuvo la AFP.

La religión judía prohíbe trabajar, circular en coche, encender o apagar la luz durante el sabbat, que comienza el viernes por la noche y termina el sábado por la noche.

El ministro justificó su decisión por los trabajos de construcción y mantenimiento en los ferrocarriles efectuados el sábado y que constituyen, según él, "un grave golpe a la santidad del sabbat".

Tras entregar su dimisión, el ahora exministro, que sigue siendo miembro del parlamento, dijo a la radio militar que lamenta que los responsables del trasporte ferroviario hayan "convertido el sabbat en un día nacional de mantenimiento de los ferrocarriles".

El gobierno de Netanyahu intentó desactivar el tema ordenando que los que no son judíos se ocupen de esas tareas durante el sabbat, según la prensa israelí, pero el ministro ultraortodoxo mantuvo su decisión.

Netanyahu, líder del Likud (derecha), dijo lamentar la decisión de Litzman y señaló que quería evitar convocar nuevas elecciones.

"El gobierno nacional liderado por el Likud es lo mejor para el Estado de Israel", dijo al comenzar una reunión ministerial. "Creo que todos los miembros de la coalición tienen interés en que continúe existiendo", añadió.

Un portavoz de Litzman indicó a la AFP que su partido permanecerá de momento en la coalición gubernamental, preservando así la mayoría parlamentaria para Netanyahu.

Esta coalición suma 66 diputados de 120 que cuenta el parlamento. De la alianza forman parte 13 diputados del Shass y de Judaísmo Unificado de la Torá, los dos partidos religiosos.

El respeto del sabbat, primordial para los ultraortodoxos, es un tema recurrente de fricciones en el gobierno desde que se constituyó en 2015.